El algoritmo de recomendaciones de Netflix ha cambiado el rey absoluto de su catálogo en los últimos días, con la llegada de un fenómeno que está batiendo récords. En este sentido, la recién estrenada temporada de Besos, Kitty (el exitoso spin-off del universo A todos los chicos de los que me enamoré) ha reventado los medidores.
Estrenada el pasado jueves 2 de abril, la ficción juvenil no solo ha cumplido las expectativas, sino que ha provocado un auténtico terremoto en la clasificación mundial.
Mejor que One Piece
Para entender la magnitud de este éxito, debemos contextualizar a quién ha destronado. La segunda temporada del live-action de One Piece parecía invencible. Tanto es así que la adaptación del legendario manga había conseguido aferrarse al número 1 de las series de habla inglesa de Netflix durante tres semanas consecutivas, impulsada por un presupuesto colosal y una base de fans mundial inmensa.
Hasta que se estrenó Besos, Kitty, y paralizó el meteórico ascenso de One Piece. En apenas cuatro días desde su lanzamiento, la comedia romántica juvenil ha sumado la asombrosa cifra de 12,9 millones de visualizaciones. Pero el dato que realmente confirma su impacto global es que la serie se ha catapultado directamente al número 1 en 77 países distintos.
Lograr este éxito en mercados tan dispares (desde América Latina hasta Asia o Europa) con una comedia de capítulos cortos demuestra una tasa de usuarios que empiezan y terminan la temporada rápidamente excepcionalmente alta. Este formato invita a pegarse un maratón de la serie, y esa es una mecánica que el algoritmo de Netflix premia, mostrando la serie en la portada principal de millones de suscriptores que no saben qué ver.
¿Tendrá otra temporada?
Con estos datos arrolladores sobre la mesa, la gran pregunta que se hacen los fans, ya no es solo si habrá o no más capítulos, ya que se da por hecho, sino cuándo se van a anunciar.
Si analizamos el histórico de la franquicia, es garantía de éxito. La primera temporada de la serie se despidió del preciado top 10 global acumulando 35,4 millones de visualizaciones en un periodo de cuatro semanas. Posteriormente, la temporada 2 aguantó en lo más alto con 27,1 millones en tres semanas. Teniendo en cuenta que esta nueva tanda de episodios de la temporada 3 ya ha conseguido casi 13 millones en menos de una semana, todo indica que superará holgadamente a sus predecesoras. Ahora mismo, a nivel de rentabilidad, no hay ningún motivo para tener dudas sobre su continuidad en Netflix.
De hecho, esa es la línea en la que parecen ir las informaciones. Tal y como recogen las recientes declaraciones publicadas por el medio especializado Swooon, la showrunner o productora ejecutiva de la serie, Valentina Garza, ha despejado cualquier duda sobre un posible final sin próxima temporada.
Garza aclaró durante su intervención en el citado medio que la actual trama supone el final de un capítulo vital para la protagonista, pero que esto es «absolutamente el comienzo de un viaje con todo lo que han aprendido». La creadora confirmó que el equipo tiene sobre la mesa «muchos más hitos en su relación que podrían alcanzar», dejando la puerta abierta de par en par a una inminente cuarta temporada.
