El año se acerca a su final y, si miramos al histórico de nuestra cuenta bancaria, nos encontraremos con una sorpresa. Esta no es otra que todo el dinero que hemos terminado gastando en streaming durante 2025.
En los últimos años, el streaming se ha transformado en uno de nuestros principales hábitos de consumo. Junto a pedir comida a domicilio, algo que ya ha perdido el empuje que tuvo hace unos años, el streaming ocupa uno de nuestros mayores gastos.
Si has echado cuentas y te has asustado por el gasto de 2025, será recomendable tomar un papel activo en 2026 con un plan de detox. Hay muchos estilos, como el detox digital más radical, pero el que nos ocupa es el del streaming. ¿Qué podemos hacer?
Si quieres mantener tus suscripciones
Vamos a dividir esta guía en dos partes. Por un lado, aquella correspondiente a los usuarios que no quieren abandonar sus suscripciones de streaming. Y, por otro lado, la versión en la que sí sacrificamos algunas o todas las suscripciones.
Contratar desde las operadoras
Una de las mejores formas de ahorrar en streaming es redirigiendo la suscripción a través del contrato de fibra con nuestra operadora. Es posible que estés suscrito a Movistar Plus+, pero que no tengas tu suscripción de Disney+ o Netflix a través de la operadora de Telefónica.
En ocasiones, no cambiamos por vagancia o porque pensemos que un descuento de unos pocos euros al mes no es demasiado relevante. Pero no hay que olvidar que el año tiene 12 meses y que, un pequeño ahorro mensual, puede tener un gran efecto a lo largo del año.
Por ejemplo, si quieres Disney+ y tienes el paquete Ficción Total de Movistar Plus+, solo tendrás que hacer un pago de 6 euros a cambio de la suscripción a esta plataforma. Por lo tanto, estarás disfrutando de un pequeño ahorro que, a largo plazo, podrá marcar la diferencia.
Cámbiate a un plan con anuncios
Este es el gran cambio que se ha extendido a lo largo del año 2025. Cada vez más personas han comprobado que el cambio de su suscripción por la versión con anuncios era la mejor opción a tener en cuenta. Es verdad que sacrificamos la reproducción sin publicidad, pero al mismo tiempo, conseguimos ahorrar.
En 2026 se espera que los servicios de streaming sigan presionando a sus usuarios para que adopten el modelo con publicidad, puesto que les proporciona un mayor volumen de ingresos. Por lo tanto, quizá sea momento de ceder de una vez por todas y pasar a este plan.
Lo cierto es que más allá de los anuncios, el único problema de estas tarifas es que, en muchos casos, no dan acceso a la mejor resolución. Habría que plantearse, por lo tanto, si podemos pasar sin la mejor calidad de imagen o no.
En Netflix, por ejemplo, la diferencia es enorme. Con la tarifa Estándar con anuncios pagas al mes 6,99 euros, mientras que con el plan Estándar pasas a un pago de 13,99 euros. ¿Realmente queremos pagar el doble para evitar los anuncios?
Si puedes sacrificar suscripciones
En el otro lado de la balanza están aquellos usuarios que, una vez se lo han pensado, no tendrían problemas en hacer sacrificios con sus servicios de streaming.
Plataformas de streaming gratuito
Es importante seguir de cerca las alternativas gratuitas que existen en el sector del streaming y que también cuentan con sus propios estrenos o incluso películas de calidad.
RTVE Play, por ejemplo, ha madurado a lo largo de 2025 y está intentando, cada vez más, aumentar su catálogo con películas de calidad. El servicio también dispone de series de estreno exclusivas que, por su emisión en La 1, no están en ningún otro lugar. Por lo tanto, resulta una alternativa interesante, aunque es obvio que las series que verás no tendrán ningún tipo de relación con las que se estrenan en Netflix o Disney+.
Canales FAST
Pero, sin duda, lo que ha sido 2025 ha sido el año de los canales FAST. Cada vez hay más servicios especializados e, incluso, Prime Video también ha lanzado su propia sección de canales. Los FAST son la perfecta demostración de que, en cierta manera, el streaming fue un “espejismo”, uno que duró poco tiempo con precios muy asequibles.
Ahora, los canales FAST nos están reencontrando con los canales de televisión que veíamos antes del streaming, con publicidad y con una programación más concreta. No es un paso atrás, dado que, ahora, los canales FAST nos dan opciones más personalizadas.
Hay canales de series específicas o de géneros y esto ayuda a que puedan ser una fuente de entretenimiento sin tener que pagar nada.
¿Podemos realmente hacer un detox de streaming?
Todo depende de cada persona. Para muchos usuarios, será imposible. Para otros, no resultará tan complicado, puesto que, con los canales FAST, ya se puede tener gran entretenimiento. Si usas Netflix para ver Seinfeld una y otra vez, tienes un canal FAST donde puedes conseguir esa diversión sin pagar nada, por ejemplo.
Es importante analizar nuestro gasto y ver si existe margen de mejora para que, en 2026, nuestro consumo en streaming no termine siendo tan elevado.
Como último consejo. Si no puedes quitarte la necesidad de ver lo mejor del streaming, una opción sería suscribirte de forma intermitente. Un mes suscribirte a un servicio, cambiar a otro el siguiente mes y seguir rotando. De esa forma, puedes ponerte al día y mantener un calendario ordenado que te ayude siempre a estar actualizado y no perderte series o películas.
