Si has notado cómo tu conexión WiFi sufre pequeños cortes o la velocidad no se acerca a la contratada, puede que no tengas el router bien configurado o que se encuentre en una ubicación equivocada, expuesto a diferentes interferencias que pueden mermar su rendimiento. En este artículo te damos algunas claves para optimizar los ajustes de tu router de Digi, o de cualquier otro operador, y así poder exprimir al máximo tu conexión.
Con independencia de la operadora con la que tengamos contratado internet en casa, seguro que en alguna ocasión hemos sufrido algún problema puntual en la red que ha afectado a la calidad de la red. Normalmente, son caídas puntuales que duran unos pocos segundos y que obedecen a alguna incidencia o tarea de mantenimiento por parte de nuestra compañía, y el servicio suele quedar restablecido en unos pocos minutos.
El problema llega cuando estas incidencias con nuestra conexión se convierten en un habitual y no conseguimos dar con la solución. Además de ponernos en contacto con nuestra operadora para resolver cualquier problema técnico, también es recomendable que revisemos los ajustes de nuestro router. En el caso de Digi, la compañía recoge en su página web una serie de recomendaciones que pueden ayudar a sus clientes a optimizar su red inalámbrica.
La elección del canal
Si cambiamos el canal de nuestra conexión, vamos a mejorar la señal WiFi de nuestro domicilio. Los routers se conectan a una serie de canales para transmitir la señal inalámbrica, pero si lo hacen a un canal que esté muy saturado, puede que suframos una conexión más lenta y, por ende, una peor experiencia de usuario.
Lo primero que tenemos que hacer es acceder a la dirección 192.168.1.1 desde nuestro navegador habitual e identificarnos con nuestro nombre de usuario y nuestra contraseña. Una vez hecho, podremos entrar al menú de ajustes de nuestro router. La red WiFi de Digi permite utilizar las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, cada una de ellas con sus correspondientes canales. Mientras que la primera banda utiliza los canales 1, 6 y 11, la segunda utiliza los canales 36, 40, 44 y 48.
Accediendo a la ruta de “Red local”, “WLAN” y “Radar WLAN”, podremos tener toda la información sobre los canales que están utilizando las redes más próximas. Si detectamos que algún canal está muy poco utilizado, podemos acceder a la pestaña de “WLAN Básico” y seleccionar dicho canal para cada una de las bandas. A continuación, pulsamos sobre el botón de “Aplicar” y comprobaremos si hemos notado alguna mejoría al respecto.
Además de este ajuste, también es importante tener en cuenta que el número de dispositivos conectados a nuestra red puede influir en la cobertura o en la intensidad de la señal. Si notamos que nuestra conexión va más lenta de lo que debería, es recomendable desvincular aquellos dispositivos que no estemos utilizando y que no tenemos previsión de usar en los próximos días para optimizar el rendimiento de la red.
Cambiar el canal
Otra de las soluciones que más suele recomendar la operadora rumana es cambiar el canal de tu router. Esto hará que se reduzca la saturación de red al despegarse de espacios que estén más concurridos debido a la acumulación de conexión de dispositivos. Como parte positiva, mejorará la estabilidad de la señal inalámbrica e impedirá que se produzcan interferencias. Por ejemplo, si estás viendo contenido en streaming, notarás que la carga de la reproducción se realiza de forma instantánea, sin tener que esperar a que termine de completarse.
Para elegir un canal menos saturado, entra en la configuración de tu equipo en la dirección 192.168.0.1. Después, accede a la sección Red Local y luego pulsa en WLAN – WLAN Básico. Una vez te sitúes en ese panel, ve a Configuración GlobalWLAN y presiona en el desplegable Canal para ir marcando el número que desees. Puedes ir realizando pruebas hasta que puedas dar con el ajuste más preciso.
Dos ajustes más
Hasta ahora, hemos mencionado dos ajustes orientados a evitar las redes saturadas, tanto por una mala elección del canal como por un excesivo número de dispositivos vinculados. Pero, además, también podemos realizar dos acciones más que son muy sencillas y que nos sirven para mejorar la intensidad de la red.
La primera es cambiar el router de ubicación, siempre y cuando sea posible. Es recomendable que lo instalemos en un espacio abierto, alejado de electrodomésticos, paredes o puertas, para evitar limitar la intensidad que recibimos en nuestros dispositivos.
El último cambio consiste en variar la orientación de las antenas si cuentas con un router que disponga de ellas. Digi recomienda situarlas en forma de L, es decir, una antena en posición vertical y otra en horizontal. De este modo, lograremos transmitir la señal en varias direcciones y garantizar que va a cubrir el máximo espacio disponible.
Problemas frecuentes que pueden darse
Imposible acceder al router mediante la dirección 192.168.1.1. En este caso, deberás comprobar que tu dispositivo esté conectado a la red, sin importar si es por WiFi o por cable. Si el error sigue tras haber ajustado la conexión, prueba con 192.168.0.1. o consulta con tu operadora y te facilitarán el enlace exacto.
Se desconecta frecuentemente. Suele estar relacionado con problemas de firmware desactualizado, así que accede al menú del router y verifica si hay actualizaciones disponibles.
La conexión sigue lenta. Si tras cambiar de canal todavía te funciona más lento de lo que debería, revisa que el dispositivo desde el que notas esa conexión lenta sea realmente compatible con la banda de 5 GHz. Por otra parte, apps como WiFi Analyzer pueden decirte qué canal es el más adecuado en cada momento.
Como hemos comprobado, se trata de una serie de cambios que son muy sencillos y que podemos realizar en unos pocos minutos. Si hemos notado algún problema reciente con nuestra conexión, con estos consejos vamos a poder recuperar la velocidad y potencia de la red optimizando el funcionamiento de nuestra señal WiFi.
