Es una sensación que todos hemos experimentado alguna vez. Vas de copiloto o en el asiento trasero de un Uber, te llega un mensaje importante o quieres entretenerte mirando Instagram en tu móvil y, a los treinta segundos, empiezas a notarlo. Presión en el estómago y una inconfundible sensación de náusea que te obliga a parar.
Hablamos de la cinetosis, conocida popularmente como mareo por movimiento, y en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre ella. ¿Se puede evitar?
¿A qué se deben los mareos en el coche?
Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué tu cuerpo, que está perfectamente cómodo y sentado, decide de repente que quiere vomitar solo porque estás mirando una pantalla? Pues no tiene nada que ver con tu estómago, sino con algo que ocurre dentro de tu cerebro, entre tus ojos y tus oídos.
Entender la ciencia detrás del mareo es el primer paso para combatirlo. Los humanos tenemos un sistema de equilibrio que funciona demasiado bien y que, paradójicamente, está tratando de salvarnos de un envenenamiento que no existe.
Tu cerebro cree que has sido envenenado
Para mantener el equilibrio, el cerebro humano procesa información de tres fuentes principales: la vista, el oído interno y la propiocepción (lo que sienten tus músculos y articulaciones). Cuando caminas por la calle, los tres sistemas están de acuerdo, es decir, tus ojos ven que avanzas, tu oído siente el movimiento y tus piernas notan el esfuerzo, y todo está en orden.
Sin embargo, cuando vamos en coche, nos estamos moviendo al mismo tiempo que fijamos la vista en un punto estático, como en este caso es la pantalla del móvil. Y aquí se produce un caos a nivel sensorial que tu cerebro no procesa como te gustaría.
- Por un lado, tus ojos le dicen al cerebro que estás quieto. Esto es así porque la pantalla no se mueve, y el texto está fijo.
- Tu oído detecta movimiento. Los líquidos de tu sistema vestibular, encargados del equilibrio, se agitan con cada curva, cada frenazo y cada bache. Le están enviando una señal de alerta urgente al cerebro, alertando de que te estás moviendo rápido y girando.
Ante esta información contradictoria (ojos dicen A, oído dice B), el cerebro entra en pánico, y considera que para salvarte de ese apuro lo mejor es provocar el vómito para expulsar el supuesto veneno. Por eso te mareas, porque tu cuerpo cree que te estás intoxicando y lo quiere solucionar.
Trucos para no marearte en el coche
Lo ideal es mirar al horizonte, ya que así los ojos confirmarán el movimiento que siente tu oído, calmando al cerebro. Pero si necesitas usar el móvil, puedes usar estos trucos:
- Baja la ventanilla para que el aire fresco te de en la cara. Ya no solo por el oxígeno, sino también porque el viento en la cara estimula los receptores de la piel, confirmando el movimiento.
- No inclines la cabeza. Mantén el móvil a la altura de los ojos para reducir así la tensión cervical y hacer que tu visión periférica capte algo de movimiento exterior a través de las ventanillas.
- Intenta mirar el móvil solo en tramos rectos, y deja de hacerlo en zonas de curvas.
Activa el sistema antimareos del iPhone
Esta función llegó a los iPhone con iOS 16 y se llama Indicadores de movimiento del vehículo. Si la activas, aparecerán unos puntos negros en los bordes de la pantalla del dispositivo, que se irán moviendo al ritmo del coche, gracias a los sensores del teléfono.
