El fondo de pantalla de un móvil es algo muy personal, y mientras a algunas personas no les importa dejar el de fábrica, o uno muy simple, otras necesitan cambiarlo constantemente por animaciones o imágenes muy visuales.
Esto puede ser bonito, pero no práctico, ya que, en muchas ocasiones, esos fondos son los culpables de un consumo elevado de batería, lo que nos llevará a cargar el teléfono más veces solo por ver esa imagen en pantalla cada vez que lo desbloqueamos.
El porcentaje dependerá del tipo de pantalla, el fondo elegido, y la capacidad de autonomía de tu dispositivo, sin embargo, en algunos casos, puede marcar una gran diferencia, por lo que hay que tener cuidado.
¿Un fondo de pantalla consume batería?
El fondo de pantalla de un móvil dice mucho de nosotros. Hay gente a la que no le importa y deja el de fábrica, otros prefieren algo sencillo, y también están los que cambian la imagen cada semana, con fotos, ilustraciones o animaciones superllamativas que van cambiando cada vez que desbloqueamos el teléfono.
Pero, ¿sabías que tu fondo puede afectar la batería? Sí, y no es un mito. Sobre todo en móviles con pantallas OLED o AMOLED: estas pantallas iluminan cada píxel de manera independiente, así que los colores oscuros consumen mucho menos que los claros o brillantes. Por eso, un fondo negro o con tonos oscuros puede ayudar a que tu móvil dure un poco más, mientras que uno muy colorido o animado hace que la batería se agote más rápido.
Hablando de animaciones, esos fondos “moviditos” son los peores para la autonomía. Cada vez que desbloqueas el móvil, la pantalla tiene que mover los elementos, aunque no estés usando ninguna app, y eso gasta energía. Los fondos estáticos, aunque sean coloridos, no generan ese esfuerzo extra, por lo que son mucho más “amigos” de tu batería, sobre todo si tienes las notificaciones activadas, y cada vez que llega una, se enciende la pantalla, ya que puede que incluso esté consumiendo energía sin que ni siquiera la estés mirando.
También hay que pensar en la resolución. Si usas una foto gigante que tu pantalla tiene que escalar para ajustarla, el móvil trabaja más de la cuenta, y aunque no lo notes, eso también gasta batería. Lo ideal es usar imágenes que encajen con la resolución de tu dispositivo, y es por eso que las nativas suelen ser las más adaptadas a ello.
En resumen, elegir fondo no es solo una cuestión de si nos gusta más o menos, sino de que puede marcar la diferencia en la duración de tu batería (y cuando llegamos justos al final del día, es importante). Si quieres que dure más, apuesta por fondos estáticos, colores oscuros y bien ajustados a la pantalla. No es algo que cambie demasiado, pero sí que hace que no tengas que cargar el móvil a cada rato solo por mirar tu pantalla (o incluso sin darte cuenta tras recibir varias notificaciones mientras te duchabas, por ejemplo).
No confíes en apps de fondos, pensando que estarán más optimizados, ya que muchas veces son las que más nos consumen batería, y ya no solo por tener una app más, sino porque recopilan datos, usan fondos que no se adaptan a todos los móviles, etc, por lo que podrías ver, todavía más perjudicada, tu batería, debido a ello, pensando que, al estar especializada en estos, será mejor.
