Un grupo de investigadores de Paradigm Shift ha publicado usbliter8, un nuevo exploit de BootROM para chips de Apple. Este afecta a procesadores como el A12 y el A13, que los encontramos en modelos como el iPhone XS, iPhone XR y iPhone 11. Lo relevante es que no hablamos de un fallo de iOS que Apple pueda solucionar con una actualización, es una vulnerabilidad que reside en una parte muy temprana e inmutable del arranque del dispositivo.
El fallo está en el arranque del iPhone, no en una app
Además, hablamos del primer exploit de este tipo para iPhone desde checkm8, publicado en 2019. Bautizado como usbliter8, este afecta a la SecureROM o BootROM, una parte fundamental donde se ejecuta al inicio del arranque del dispositivo. Esto está presente en el propio hardware y no se puede modificar con una actualización de iOS.
Por esa razón, se dice que estamos ante un exploit “no parcheable”. La firma de la manzana mordida puede reforzar otras capas posteriores del sistema, pero no puede reescribir este código fallido en los chips ya fabricados.
Los investigadores explican que el fallo combina un fallo en el hardware del controlador USB con una configuración concreta del firmware. Para que nos entendamos, el dispositivo puede “manejar de forma errónea” determinados paquetes USB durante el modo de recuperación profundo. Esto permite comprometer la cadena de arranque en modelos vulnerables.
Eso sí, para tranquilidad de muchos, no es un ataque remoto. Con recibir un mensaje, abrir una web o instalar una app comprometida, no pueden aprovecharlo. Es necesario tener acceso físico al dispositivo. Eso reduce el riesgo para el usuario, pero sigue siendo un importante hallazgo desde el punto de vista de la ciberseguridad.
Qué chips y dispositivos están afectados
En el informe se habla de que el exploit es compatible con los SoC Apple A12, S4/S5 y A13. También señalan que el soporte para A12X/Z sería posible técnicamente, aunque no está implementado en la prueba que se ha publicado.
Este sería el listado de dispositivos comprometidos:
- A12: afecta a iPhone XS, iPhone XS Max e iPhone XR. Según la investigación, el exploit es compatible con este chip.
- A13: afecta a iPhone 11, iPhone 11 Pro e iPhone 11 Pro Max. Está afectado, aunque su explotación es más compleja por las protecciones PAC.
- S4: afecta al Apple Watch Series 4. Está relacionado con la misma familia técnica del fallo.
- S5: afecta a Apple Watch Series 5, Apple Watch SE de primera generación y HomePod mini. Está incluido entre los SoC compatibles.
- A12X/A12Z: afecta potencialmente a algunos iPad Pro. Es posible en teoría, pero no está implementado en la prueba publicada.
- A14 y posteriores: incluye iPhone 12 en adelante. No serían explotables según los investigadores, porque Apple corrigió la configuración subyacente.
El iPhone 11 es el caso más delicado
Pese a que todos estamos hablando ahora de la llegada del iPhone 18 y buscando aprovechar alguna oferta para hacernos con el iPhone 17, lo cierto es que sigue existiendo un modelo que se actualizará a iOS 27 y que está afectado por este problema de seguridad.
Hablamos del iPhone 11, un móvil que no ha sido abandonado todavía por Apple y que estaría afectado por este exploit. A nivel práctico, esto abre la puerta a investigación, jailbreak o restauración, pero todavía queda por ver el recorrido que tiene en el mundo real.
El antecedente: checkm8
Curiosamente, el último gran exploit de BootROM en iPhone fue checkm8, publicado en 2019. Este afectaba a dispositivos con chips desde A5 hasta A11, es decir, desde generaciones como el iPhone 4S hasta el iPhone X.
Así que, si sumamos la lista de “víctimas” de checkm8 con las de usbliter8, la lista de iPhone con algún exploit de BootROM público alcanza desde el iPhone 4S hasta el iPhone 11.
