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Una videollamada que se corta a mitad o una partida que se ralentiza justo cuando llega la jugada decisiva son dos situaciones que se repiten en muchas conexiones que dependen de Starlink. Y casi siempre se atribuyen al satélite. Sin embargo, la experiencia de los usuarios apunta a otro sitio, y es que la conexión no se está aprovechando bien desde dentro de casa. Te contamos dónde está el problema y cómo se resuelve.
Starlink es uno de los proyectos más ambiciosos en materia de conectividad. Sin embargo, y pese a sus últimas novedades, todavía está lejos de ofrecernos la estabilidad que necesitamos, especialmente cuando se trata de realizar ciertas tareas exigentes, como ocurre con las videollamadas, el gaming o el streaming online.
En Reddit, la comunidad de Starlink es muy activa y se comparten muchos de los problemas, y sus respectivas soluciones, sobre este tipo de situaciones. Un usuario ha explicado que mientras tenía una videollamada ha notado como esta no se escuchaba bien y la imagen se ralentizaba, un problema que ha notado desde hace un tiempo. El resto de los usuarios han explicado cuál es el origen del problema y cómo se puede mejorar de una forma muy sencilla.
Por qué tu WIFi funciona mal
Una videollamada y una partida online no necesitan una velocidad enorme. Lo que necesitan es que la conexión no falle ni un segundo, y ahí está la clave del problema. Cuando la señal se interrumpe aunque sea un instante, la imagen se congela, el sonido se adelanta o la partida da un tirón, y da igual que la velocidad contratada sea alta, puesto que el problema persiste.
El culpable habitual no es la antena, sino el WiFi de casa. Y es que pese a que es habitual relacionar los cortes de la conexión con una mala ubicación de la antena, no siempre es así. El router es el encargado de repartir la señal entre todos los aparatos conectados a la vez, y cuando hay varios móviles, televisores y ordenadores tirando de la red al mismo tiempo, a la videollamada le toca esperar su turno.
La antena de Starlink añade además su propia particularidad, y es que va cambiando de satélite cada pocos minutos. El sistema lo gestiona bien y esos cambios son normales, pero conviene no sumarle otro punto de inestabilidad dentro de casa.
La conexión de Starlink, mejor por cable
La comunidad de usuarios de la firma es clara: la única forma de aprovechar bien la conexión pasa por llevar el cable hasta el aparato. Al conectar por cable, la señal va directa del router al ordenador o a la consola, sin pasar por el aire, y desaparecen los cortes que provoca el reparto entre los demás dispositivos.
La buena noticia es que no hace falta ninguna instalación complicada. El kit estándar de Starlink incluye un router con dos entradas de red, de modo que basta con un cable para conectar el ordenador, la consola o el televisor. La única limitación con la que te puedes encontrar es que si tienes un equipo antiguo, sí que necesitarás un adaptador para hacer esta conexión.
Cómo saber cuál es el origen del problema
Antes de cambiar cualquier aspecto de nuestra conexión, es importante que midamos bien cuál es la velocidad de la red. La aplicación de Starlink muestra cómo ha ido la conexión en las últimas horas y si la antena ha tenido algún obstáculo por delante.
Si la antena aparece sin obstáculos y con un historial limpio, el origen está en la red de casa, y el cable es la solución. Si, por el contrario, la aplicación avisa de obstáculos o de cortes en el enlace con el satélite, el problema no se arregla con un cable, y toca revisar la ubicación de la antena y despejar su visión del cielo.
