La compañía ha recibido luz verde por parte de la FCC, organismo encargado de su regulación en EEUU, para que la compañía pueda ampliar el campo de visión de todas las antenas que tiene actualmente la firma en su catálogo. Un cambio que tendrá un impacto positivo en todo el mundo y que dará pie a nuevas tarifas.
Starlink continúa explorando todas las oportunidades que tienen sus dispositivos para ofrecer un cada vez mejor servicio a todos sus usuarios. El pasado mes de marzo, te contábamos cómo la compañía se había dirigido a la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones en EEUU), para solicitar más bandas de radiofrecuencia y, de este modo, mejorar la velocidad que ofrece actualmente.
Ahora, el mismo organismo ha dado una buena noticia a la compañía especializada en ofrecer servicios de Internet satelital. Dicho organismo ha aprobado la solicitud de Starlink para ampliar el campo de visión operativo de todos los modelos que tienen actualmente las antenas de Starlink que están en su catálogo. Un movimiento que era considerado como estratégico por parte de la firma, puesto que va a ayudar a la compañía a mejorar el rendimiento de su conexión en todo el mundo.
Cómo va a cambiar la conexión de Starlink
El cambio principal radica en lo que se conoce como “ángulo de elevación mínimo”, que es el punto más bajo en el que una antena de Starlink puede recibir la señal satelital de todos los dispositivos que tiene en órbita. Hasta ahora, las antenas podían mantener la señal una vez el satélite se encontraba a, como mínimo, 25 grados sobre el horizonte. A partir de ahora, se podrá reducir dicho umbral hasta situarse en 10 grados, siempre y cuando el satélite opere por debajo de los 400 km de altitud. Si está entre este umbral y los 500 kilómetros, se podrán conectar a partir de los 20 grados.
En la práctica, cuanto menor es el ángulo, mayor tiempo conectado al satélite podrá estar cada antena. De este modo, se reducirá la latencia de la red y, en general, el rendimiento será bastante mejor. No obstante, el impacto más notable se dará en aquellas zonas en las que la visibilidad de los satélites siempre ha estado más limitada, puesto que podrán disfrutar de una conexión más rápida y estable, sin interrupciones. Un paso que era clave para la compañía, que tiene que competir con los operadores tradicionales de fibra, donde este aspecto está solucionado desde hace tiempo.
Un paso clave para el futuro de la compañía
Pese a que la mejora va a ser prácticamente inmediata, una vez entre en vigor, los resultados se van a notar sobre todo con la nueva generación de satélites. Según tiene SpaceX en su hoja de ruta, estos satélites estarán en órbitas cercanas a los 300 kilómetros y una vez se desplieguen a gran escala, podrán ofrecer a los clientes de la firma velocidades que rondarán 1 Gb, uno de los grandes objetivos que tiene la compañía desde hace un tiempo.
En el momento de escribir estas líneas, se han notificado diferentes cambios en las fechas en las que se espera que lleguen los satélites v3, por lo que desconocemos exactamente cuándo podrían aparecer por primera vez. De momento, habrá que esperar a que la infraestructura con la que espera trabajar Starlink de cara al futuro termine de desarrollarse y se instale de forma masiva. A partir de ese momento, cambios como el que hemos mencionado nos permitirán disfrutar de una conexión que espera competir de forma directa con la que nos ofrecen actualmente los operadores tradicionales.
