El día a día de los ciudadanos se complica un poco más en Rusia, donde desde hoy 1 de septiembre entran en vigor nuevas leyes. Entre ellas, se encuentra una que pone el punto de mira en multitud de términos y elementos que han sido marcados para generar penalizaciones y multas entre aquellas personas que los utilicen en Internet.
Las autoridades rusas han actualizado las normas de conducta de los usuarios online y, desde el Kremlin, han introducido una serie de medidas que ya están activas. Si bien los castigos no parece que vayan a ser especialmente severos, se habla sobre cómo una reiteración en estas faltas podría provocar ser objeto de una investigación superior. Y es obvio que nadie se quiere poner en el punto de mira del Gobierno liderado por Putin.
Rusia prepara el terreno
Aunque se introduce un paquete de normas y ajustes amplio en este inicio de septiembre en Rusia, tal y como informa El País, hay algunos aspectos que son especialmente destacados. Esto incluye, por ejemplo, los términos que quedan penalizados y que podrían generar multas entre los usuarios. De buscar en Internet una de estas palabras, se podría llegar a incurrir en multas de un máximo de 5.000 rublos. Esto significa que los pagos que tendrían que hacer los ciudadanos amonestados alcanzarían una cifra de 53 euros como máximo. No obstante, tal y como indican en El País, no sería la primera vez que Rusia impone una nueva norma de manera relajada para después ir haciéndola cada vez más severa. Además, como indicamos, puede haber consecuencias superiores para quienes cometan este tipo de infracción en varias ocasiones.
El País ha hablado con Dmitri Anísimov, que actúa al frente de una organización independiente conocida como OVD-Info, la cual vigila el tipo de represión que se está ejecutando en el país. En su conversación telefónica, Anísimov les ha explicado que Rusia no ha especificado los términos de esta ley de una manera muy concreta, dejando su comprensión en el aire para poder beneficiarse de ello y ejecutarla en cada ocasión como lo crea más conveniente.
Explica que Rusia tiene una cifra de alrededor 5.500 artículos y organizaciones que “están declaradas extremistas por el Gobierno”. Todos esos términos y nombres de organizaciones, así como otras palabras, entrarían dentro de lo que estaría perseguido por el Kremlin. Dice Anísimov que la ley se puede interpretar de dos formas. Una sería que solo se castigue a las personas que lean determinados artículos marcados como extremistas. Y la otra representa una penalización simplemente por buscar un término concreto. Más allá de las multas que se pongan definitivamente, lo importante es que el Gobierno ruso va a poder acceder a los historiales de búsqueda de los usuarios. Y, ante ello, cada ciudadano tendrá que valorar la manera en la que usa Internet y si se expone más o menos al riesgo.
Términos que no se podrán utilizar
Dentro de la ambigüedad de la forma en la que Rusia introduce este tipo de ley, hay algunos términos que están marcados como extremistas y que exponen a los usuarios que los utilicen. Entre ellos, algunos de los que se incluyen son “Greenpeace”, “Navalni”, por la organización de Alexéi Navalni, el movimiento “LGBT” o todo lo relacionado con el “satanismo”.
Buena demostración de la entrada en vigor de esta norma es que ya se ha multado a un ciudadano. Este residente en Kurgán ha recibido un aviso y una multa debido a que tenía en su perfil en redes sociales, la imagen de un demonio. Este tipo de multa, la cual ha estado acompañada de una penalización de unos 11 euros, se espera posiblemente que sirva de ejemplo para otros ciudadanos rusos que se puedan encontrar en ese mismo tipo de situación. Ahora, según se comenta, el objetivo podría estar en acabar con festividades arraigadas entre la sociedad rusa, pero que no encajan con los valores del país, como Halloween.
