En nuestros teléfonos móviles, ya sea Android o iPhone, tenemos una aplicación del tiempo que nos permite conocer si, tanto hoy, como en los próximos días, hará bueno, o no, así como si lloverá, nevará, o tendremos temperaturas muy extremas. Podemos usar las nativas, o buscar fuentes diferentes a estas, sin embargo, ¿por qué todas fallan tanto?
Y es que, no solamente no aciertan el tiempo que habrá días posteriores, el cual puede cambiar y es normal, sino que te anuncian que va a llover en 1 hora, o incluso los asistentes como Alexa se atreven a decir «en 10 minutos», mientras hace un sol espléndido, y, efectivamente, no acaba lloviendo.
Por qué la app del tiempo no acierta nunca
Seguro te ha pasado: abres tu app del tiempo y te dice que va a llover… y afuera brilla el sol. O tal vez te anuncia un día soleado y, de repente, cae un aguacero, cuando has tendido la ropa debido a que parece que no había ninguna opción de que esto sucediese. Esto no significa que las apps sean inútiles; simplemente, predecir el clima es mucho más complicado de lo que parece. Vamos a ver algunas razones principales por las que las aplicaciones del tiempo fallan.
- El clima es impredecible y variable: La atmósfera es un sistema extremadamente complejo. Pequeños cambios en temperatura, viento o humedad pueden alterar por completo el pronóstico. Por eso, las predicciones a varios días suelen ser aproximadas y, cuanto más lejos esté el día, más margen de error tiene. Incluso las predicciones a unas pocas horas pueden fallar si se forma una nube inesperada o cambia la dirección del viento.
- Datos limitados y generalizados: Las apps no pueden medir el clima exacto en cada calle. Se basan en estaciones meteorológicas, satélites y sensores, pero estos están repartidos de forma irregular. Además, algunas apps usan modelos que calculan promedios para toda la ciudad o región. Por eso, puede estar lloviendo en un barrio y al otro lado de la ciudad brillar el sol, y la app mostrará solo “lluvia” de manera general. Si no vives en una gran ciudad, podrían usar datos de estaciones a más de 50 km de tu ubicación, por lo que no tienen referencias sobre si está lloviendo de verdad, o no.
- Simplificación y límites de la tecnología: Para que todos podamos entender rápidamente, las apps resumen la información en iconos simples: sol, nube o lluvia. Pero la realidad es mucho más compleja: una lluvia breve, ligera o localizada puede aparecer como si fuera una lluvia intensa. Además, algunas aplicaciones intentan dar predicciones demasiado exactas, como “lloverá en 10 minutos”, lo cual es casi imposible de garantizar. Los radares y modelos son precisos, pero no pueden captar cada microcambio en tiempo real. Es por ello que, mientras una pone que llueve (ya que tiene un 10% de opciones), otra marca sol (debido a que la mayoría del tiempo no lloverá, pese a que pueda hacerlo), y es por ello que, al menos una de las dos, fallará a ojos del usuario que solo mira el icono.
En definitiva, las apps del tiempo no fallan porque sean malas (ya que todas son similares), sino porque intentan simplificar algo extremadamente complicado y variable para millones de personas. Lo importante es usarlas como guía general: nos dan una idea del clima, pero siempre conviene mirar el cielo y estar atentos a los cambios inesperados. Es cierto que con respecto a la temperatura la cosa cambia, y podemos saber, de forma más precisa, si hay mucho frío, o no, lo que nos ayudará a elegir la ropa en cierto modo.
