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Pedir un Uber cuando se suspende el transporte público o reservar una habitación de hotel después de una emergencia puede suponernos un problema para nuestro bolsillo. Durante estas situaciones, el aumento de demanda hace que los precios se disparen, especialmente en plataformas que utilizan algoritmos para ajustar sus tarifas. Precisamente por ello, el Gobierno ha recuperado una medida para limitar las subidas de precios durante determinadas situaciones de emergencia.
La novedad aparece en el Real Decreto-ley 32/2026, de 3 de noviembre, publicado en el BOE del 4 de noviembre bajo la referencia BOE-A-2026-23104. Según podemos leer en su artículo 9, se incorpora una modificación a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios en forma de nuevo artículo 20 ter que busca evitar incrementos injustificados en contextos de urgencia, riesgo o necesidad. Ya intentó aprobarlo el 10 de febrero.
Uber, Cabify, Booking y Airbnb: por qué pueden verse afectados
Esta regulación busca acabar con el problema que se genera cuando una emergencia altera de forma repentina la oferta y la demanda.
Basta con retroceder unos días al fatídico accidente de tren para ver como cientos de viajeros empezaron a buscar un transporte alternativo o una habitación donde pasar la noche. En circunstancias normales, las plataformas digitales pueden ajustar sus tarifas en función de la disponibilidad y la demanda.
Durante una emergencia, esta subida repentina de precio puede dejar a ciertas personas sin servicios asequibles disponibles. Las plataformas que suelen disparar sus precios son:
- Uber y Cabify: plataformas de VTC en las que determinadas tarifas pueden variar según la demanda, la disponibilidad de vehículos y otras condiciones del trayecto.
- Booking: plataforma de reservas de alojamiento en la que los precios publicados pueden cambiar en función de la ocupación, las fechas y las condiciones establecidas por los establecimientos.
- Airbnb: plataforma de alojamientos turísticos cuyos precios pueden variar según la disponibilidad, la demanda y las decisiones de los anfitriones.
El Gobierno toma como referencia los precios de los 30 días anteriores
El mecanismo que utilizará el Gobierno para calcular los límites será tomar como referencia los precios ofertados durante los 30 días naturales inmediatamente anteriores. El sistema contempla una protección adicional cuando durante ese periodo ya se han registrado precios especialmente elevados.
Para que nos hagamos una idea, si el precio durante los 30 días previos supera en más de un 50 % el precio medio del mismo periodo, el límite de referencia puede establecerse utilizando esa media incrementada en un 50 %.
Estas reglas buscan impedir que una demanda bestial en un momento puntual pueda disparar los precios y perjudicar a los consumidores que no tienen más alternativas en ese momento de emergencia.
Situaciones que potencialmente congelarían los precios
Las situaciones que podrían activar esta nueva legislación son:
- Accidentes ferroviarios: pasajeros que necesitan transporte alternativo o alojamiento.
- Inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos: familias obligadas a abandonar temporalmente sus viviendas.
- Grandes interrupciones del transporte: viajeros que buscan nuevas rutas y servicios.
- Evacuaciones de localidades: aumentos repentinos de la demanda de habitaciones.
- Emergencias técnicas: incidencias graves que alteran de forma excepcional el acceso a servicios esenciales.
