El nuevo rediseño de la ‘app’ de BBVA pone el foco en mejorar la experiencia de sus usuarios y facilitar sus operaciones diarias. Aunque su diseño y disposición ha cambiado, todas sus funcionalidades siguen estando presentes, algunas de ellas ahora de forma más accesible y adaptadas a los hábitos de uso. Entre los elementos más destacados están los accesos rápidos —seguros y protegidos— a la información de las tarjetas y al servicio de Bizum. A ello se suman nuevas medidas que refuerzan aún más la privacidad como el nuevo modo discreto, que oculta los datos sensibles si otras personas diferentes al cliente miran la pantalla del móvil.
Nada más abrir la ‘app’, se solicita al usuario que se identifique —ya sea mediante huella, reconocimiento facial o contraseña—. Una vez completada la autenticación, se muestran accesos visibles a dos de los servicios más utilizados por los usuarios, las tarjetas y el servicio de Bizum. De esta forma se priorizan los pagos rápidos, una de las principales novedades de esta actualización.
En primer lugar, las tarjetas ganan protagonismo en la pantalla de inicio. Este cambio en la disposición no afecta a la privacidad: aunque las tarjetas se muestran visualmente al abrir la app, los datos sensibles no se revelan sin la autenticación previa del usuario, ya sea mediante biometría o contraseña. Se trata de un acceso más directo y rápido, pensado para facilitar la consulta de información relacionada con las tarjetas contratadas por cada cliente, pero sin concesiones en términos de seguridad.
Por otro lado, Bizum mantiene su funcionamiento habitual, pero su presencia en la ‘app’ se ha reforzado para facilitar aún más su uso. Con esta actualización, el acceso al servicio se ha duplicado, ya que ahora está disponible tanto en el menú principal, como en el nuevo espacio inicial de pagos rápidos, junto a las tarjetas. Basta con deslizar hacia los lados en la pantalla de inicio, entre las propias tarjetas, para acceder directamente a Bizum y enviar dinero sin tener que navegar por otros apartados. Esta reorganización responde al objetivo de poner lo más utilizado en primer plano, permitiendo operar con mayor rapidez y sencillez.
Este nuevo diseño busca combinar comodidad y protección, ofreciendo una experiencia más ágil sin comprometer las garantías de seguridad que acompañan desde siempre a los canales digitales de BBVA. Además, incorpora nuevas capas de protección adaptadas al uso cotidiano de la aplicación, como el acceso biométrico desde el inicio o el modo discreto, que refuerzan la confidencialidad en todo momento. Una evolución que prioriza la facilidad de uso, pero siempre con la seguridad como base.
Todos los servicios de siempre y nuevas formas de proteger la privacidad
Además de los accesos directos a tarjetas y Bizum, el rediseño de la aplicación incorpora otras mejoras pensadas para ofrecer un mayor control y seguridad durante toda la navegación. Una vez ha accedido a la ‘app’, el usuario puede dirigirse al menú principal, desde donde accede a todas las herramientas de la ‘app’, pero presentadas de forma más clara y estructurada: en la pestaña ‘Destacado’, puede ver la información de sus principales productos, si tiene algún pago habitual pendiente y las operaciones que más realiza, aunque este apartado es plenamente personalizable para que el usuario añada las herramientas que más le interese tener visibles). En la pestaña ‘Tus productos’, puede ver una visión clásica de todos sus productos BBVA. Nada se ha perdido: la diferencia está en cómo se presenta la información y lo fácil y rápido que resulta ahora encontrar cada función.
Entre las novedades más sobresalientes de este entorno renovado se encuentra el modo discreto, una funcionalidad desarrollada específicamente para reforzar la seguridad y la privacidad. Esta herramienta utiliza la cámara frontal del dispositivo y algoritmos de inteligencia artificial para detectar si hay más de una persona observando la pantalla. De darse esta situación, la aplicación oculta automáticamente los datos sensibles, como saldos, importes o números de cuenta, protegiendo la información personal en espacios compartidos o públicos.
El modo discreto actúa de forma automática por defecto, en la parte superior izquierda de la pantalla. Allí se ofrecen tres opciones de visualización para adaptarse a cada situación y las preferencias de cada usuario:
- Modo inteligente: activa la protección de manera automática sólo cuando detecta una segunda mirada.
- Modo visible: mantiene los datos visibles en todo momento.
- Modo oculto: oculta los datos siempre, sin depender del entorno.
La nueva ‘app’ de BBVA no cambia lo que los usuarios pueden hacer, sino cómo pueden hacerlo: de forma más inteligente, segura y adaptada al uso diario. Todas las herramientas siguen disponibles, pero ahora con accesos más visibles y una estructura más intuitiva, que facilita encontrar lo que se necesita sin complicaciones. Funcionalidades como las tarjetas o Bizum están más a mano, sin modificar lo que ya funcionaba, que sigue disponible en la aplicación, y siempre con el respaldo de las garantías de seguridad que caracterizan los canales digitales de BBVA. Una evolución pensada para hacer más fácil lo habitual, respetando la forma de operar de cada persona.
