Desde Ucrania llegan noticias que han impactado con fuerza en la prensa internacional y que resuenan entre quienes están al tanto del conflicto con Rusia. El motivo de ello es que Moscú ha utilizado un nuevo tipo de arma que ha demostrado una capacidad de alcance y potencia superior a lo que se podría haber esperado. Se trata de bombas aéreas guiadas.
Tal y como ha aparecido en medios especializados, como TSN, hoy 18 de octubre a las 12:19 horas, una de las principales ciudades de Ucrania, Nicolaiev, ha sufrido un duro ataque. En el mismo, aunque todavía quedan verificaciones por realizar, se ha detectado que Rusia ha utilizado un nuevo tipo de arma.
Bombas aéreas guiadas de última generación
Ucrania tiene mucho trabajo que hacer para blindarse de todas las amenazas que llegan desde el aire y que están suponiendo un serio quebradero de cabeza para sus militares. En este caso, Serhiy Bratchuk, portavoz del Ejército Voluntario South de Ucrania, ha reconocido que se trata de bombas que están teniendo un alcance de 150 kilómetros. Con esta distancia, superarían todo lo que han visto hasta ahora en otras bombas en el conflicto que mantienen con Rusia.
Informes contradictorios
Como explica Bratchuk, desde que los impactos se produjeran en Nicolaiev el pasado jueves 16 de octubre, se han emitido distintos informes con datos contradictorios. El motivo de ello es la manera en la que bombas aéreas guiadas con esa capacidad de distancia cambiarían todo lo que Rusia ha utilizado hasta el momento.
Munición Hrim-E1 modificada
La teoría que está ganando más fuerza, según los analistas de Ucrania, es que Rusia habría experimentado con el uso de una versión modificada de la munición Hrim-E1. Esta podría haber sido su solución al encontrarse con las limitaciones de los anteriores modelos de bomba guiada.
Bratchuk menciona que el rango de vuelo que tienen estas nuevas bombas se encuentra entre los 120 y los 150 km, con un rango de altura “bastante elevado”. Aunque no se ha concretado de manera definitiva que se trate de la modificación de la munición Hrim-E1, en Ucrania están preocupados. Bratchuk explica que “la situación no pinta bien”, aunque remarca que la nota positiva es que la frecuencia del uso de estas bombas guiadas por parte de Rusia es “baja”.
No obstante, en lo que pone la atención el portavoz es en que Rusia estaría experimentando con más modificaciones de municiones existentes con la intención de obtener ventaja. Por el momento, Ucrania sabe que tiene un problema con este tipo de bombas, puesto que todavía no tienen sistemas que puedan interceptarlas.
¿Cómo se pueden interceptar estas bombas?
Desde Ucrania declaran que, hace un año, haberse planteado tener la capacidad de interceptar bombas aéreas guiadas habría sido una idea imposible. De todas formas, con los progresos que han realizado en los últimos meses, Ucrania está empezando a ver la luz al final del túnel.
Sus ingenieros militares están trabajando a pleno rendimiento con distintos socios internacionales y están desarrollando interceptores que podrán parar estas bombas. La duda y lo que más les preocupa es saber si podrán tener esta tecnología armamentística disponible a tiempo para que los intentos de Rusia de usar bombas aéreas guiadas de nueva generación se vean contrarrestados.
Rusia tiene preparados cientos de misiles
Además de sus nuevas bombas aéreas guiadas, Rusia, según informa el analista Oleh Zhdanov en declaraciones a TSN.UA, tiene una gran cantidad de misiles en reserva. En vez de usarlos de forma progresiva, aparentemente, el país liderado por Vladímir Putin podría estar preparando un gran ataque masivo.
El motivo por el cual estaría reservando los misiles sería por la situación a tres bandas que se está llevando a cabo con Donald Trump. Tal y como dice el analista, Rusia, en este contexto, estaría intentando evitar darle motivos a Estados Unidos para que hiciera entrega de misiles Tomahawk a Ucrania.
Con misiles Tomahawk, Ucrania podría tener una baza de peso por la capacidad destructiva que tienen estos misiles, así que Rusia estaría tratando de evitar este movimiento por todos los modos.
Características de los misiles Tomahawk
Estos misiles de crucero superan todas las expectativas del sector armamentístico debido a que su alcance es de 2500 km. En el caso de llegar a manos de Ucrania, el país tendría un armamento que estaría muy por encima de lo que han utilizado hasta el momento en su proceso de defensa.
Los misiles BGM-109 Tomahawk están construidos por una empresa conocida como Raytheon y encajan en la categoría de misiles de crucero. Su lanzamiento se puede llevar a cabo no solo desde lanzaderas terrestres, sino también desde buques que estén preparados para ello o incluso desde submarinos.
@cnn As President Donald Trump considers supplying Tomahawk missiles to Ukraine, CNN’s Clare Sebastian explains what these weapons are capable of. #CNN #News
Además, los misiles Tomahawk destacan por tener varios rasgos que les dan una importancia extrema en cualquier tipo de conflicto:
- Se desplazan a velocidad subsónica para evitar ser detectados por los radares.
- Son capaces de transportar cargas estándar o nucleares y sus cabezas son muy explosivas.
- Vuelan a baja altitud, lo cual también favorece que sea difícil detectarlos.
Junto a esto, las últimas versiones de los Tomahawk ya pueden sobrevolar zonas de impacto durante largos periodos de tiempo hasta que se les indica el objetivo exacto en el que explotar. Esto facilita que se trate de un tipo de misil que puede cambiar de objetivo de manera dinámica.
¿Qué podría hacer Ucrania con estos misiles?
Por mucho que Rusia haya hecho acopio de misiles para una maniobra de alto nivel que podría producirse dependiendo de cómo salgan las negociaciones con Estados Unidos, los Tomahawk tendrían capacidad para cambiarlo todo.
Según los analistas, a Ucrania se le abriría la posibilidad de atacar una cifra superior de 1.500 objetivos militares que estarían en territorio ruso. Así lo declara el ISW (Institute for the Study of War) de Estados Unidos, donde creen que los Tomahawk podrían ser determinantes.
Tanto si se hace entrega a Ucrania de modelos de Tomahawk con alcance de 1.600 km, como si se les proporciona los que llegan a 2.500 km, podrían alcanzar decenas de bases aéreas rusas. Para entender el cambio, solo hay que ver que, hasta ahora, los misiles que ha usado el país se han limitado a tener capacidades de hasta 300 km, por lo que saltar hasta 2.500 km sería un cambio significativo.
