La Inteligencia Artificial sirve para mucho más que editar imágenes, crear vídeos o consultar información sobre nuestro próximo destino. Sin embargo, la ciencia tiene claro que uno de estos usos nunca debería ser hacer terapia.
La irrupción de la Inteligencia Artificial ha cambiado una gran cantidad de hábitos en nuestro día a día. Con ella, el uso que hacemos de Google es cada vez menor y hemos terminado por sustituir una gran cantidad de apps por herramientas como ChatGPT o el propio Gemini. Más allá de aprender idiomas, redactar textos o editar fotografías, existe una cierta tendencia a valorar a ChatGPT como sustituto de nuestro psicólogo.
Una consulta rápida nos lleva a un hilo de Reddit que se creó hace menos de una semana y que concentra medio centenar de respuestas abordando esta cuestión, con opiniones muy diversas. Para la ciencia, sin embargo, no hay ningún secreto: confiar en la IA para hacer terapia no es una buena idea.
Olvídate de usar la IA para cuidar de tu salud mental
Un estudio llevado a cabo recientemente por parte de investigadores de la Universidad de Chicago ha confirmado que casi tres cuartas partes de los jóvenes de entre 13 y 17 años en Estados Unidos han probado utilizar chatbots de Inteligencia Artificial para temas relacionados con la salud mental. De ellos, una cuarta parte los utiliza varias veces por semana.
Alison Giovanelli, investigadora de la Universidad de California, ha explicado que los sistemas de IA “se están utilizando para adolescentes en crisis, y simplemente se desempeñan muy, muy mal”. Una teoría que también confirma un análisis realizado por el pediatra estadounidense Ryan Brewster, que analizó el comportamiento de los 25 chatbots con IA más utilizados en Estados Unidos.
La mayoría de ellos utilizan los principales modelos de lenguaje, como ChatGPT o Gemini, y en todos se constataron sus deficiencias para responder de forma adecuada a las personas que habían confiado en ellos para resolver sus problemas mentales sobre temas tan importantes como las agresiones sexuales o la muerte.
La tecnología necesita ser refinada
La Asociación Americana de Psicología publicó el pasado mes de junio una advertencia de salud sobre la Inteligencia Artificial en este campo. Especialmente, se hacía referencia a la importancia que las instituciones educativas tenían para formar a los adolescentes sobre los riesgos que existen a la hora de confiar en este tipo de modelos.
Uno de los motivos de alerta es que la mayoría de los padres no son conscientes de que sus hijos están confiando en estas herramientas para cuestionarse o preguntar aspectos que son propios del psicólogo. Por lo que la escuela ocupa un papel clave.
El problema de la accesibilidad
Los especialistas detectan dos motivos por los que los jóvenes están confiando cada vez más en estos chatbots, pese a que la ciencia lo desaconseja por completo:
- Por un lado, la accesibilidad que tienen los jóvenes a estos chatbots. Actualmente, solo es necesario tener un smartphone para conectarte a este tipo de herramientas y pedir ayuda. Lo que provoca que los padres no se den cuenta de la situación y los riesgos a los que está expuesto su hijo.
- En segundo término, por lo difícil que es acceder a los especialistas de la salud, dado el coste económico de los mismos.
Estos mismos problemas se replican en la edad adulta, donde cada vez más personas confían en estos programas para acudir a terapia. Este es uno de los múltiples usos para los que la Inteligencia Artificial, en su nivel de desarrollo actual, todavía no está preparada.
