Los menores no solo tienen acceso fácil a las bebidas energéticas, que ahora el Gobierno va a prohibir su consumo a los menores de 16 años. La realidad que plantea la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo es que también tienen el acceso sin control a los vapeadores. Tanto a través de Internet en los propios comercios locales como pueden ser los bazares que se reparten por las ciudades y pueblos.
Hay canales no regulados en España que venden este tipo de producto de vapeo a los menores de edad. Lo que hace que sea una gran preocupación, tanto a nivel sanitario como en la protección del menor.
A día de hoy, la normativa de Europa es clara: hay que cumplir unos requisitos para comercializar los vapeadores –la comercialización de producto está regulada por la Directiva Europea 2014/40/UE (que se conoce como TPD), que en España está en el Real Decreto 579/2017-. Sin embargo, no es así en la vida real.
Muchos adolescentes pueden seguir teniendo la oportunidad de comprar fácilmente los conocidos «vapers» (o cigarrillo electrónico). Y es que hay un mercado paralelo que está fuera de la supervisión efectiva, por lo que los menores pueden adquirirlos desde diferentes puntos.
La venta libre de los vapeadores, el gran problema
El uso de los vapeadores entre los menores en España es una de las distintas preocupaciones que rondan las cabezas de muchas familias en nuestro país, y también dentro de las autoridades sanitarias. Aunque uno de los grandes problemas es que los menores pueden acceder a estos dispositivos sin ningún tipo de control.
Como reporta la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV), el incremento entre los más jóvenes comienza a raíz de la venta libre. En 2021, en los momentos iniciales de los vapeadores, únicamente se vendían en tiendas especializadas y nada más. Pero dos años después, los vapers llegaron a bazares, gasolineras y plataformas digitales. Esto provocó que la incidencia entre menos pasase del 0,25 % al 3 %.
El hecho de que se pueda vender en diferentes establecimientos demuestra que es fácil comprar vapers en bazares, comercios que no son especializados y plataformas online. Y en la mayoría de los casos, no comprueban la edad del comprador –y también sin ningún control sanitario-.
Otro de los diferentes riesgos es que suelen estar fabricados en países que pasan ningún filtro mínimo que exige la UE, por ejemplo, la mayor parte de estos dispositivos llegan de China.
Por ejemplo, la UPEV ha llevado a cabo diferentes investigaciones con cámara oculta que demuestran como en distintos bazares, los menores de edad pueden comprar un vaper y el vendedor no solicita ningún tipo de identificación para saber si el comprador es mayor o menor de edad. Y lo cierto es que estos no pasan ningún control estricto, como los productos que se venden en estancos o tiendas especializadas de vapeo.
El hecho de restringir la comercialización libre de vapeadores y que solo se puedan comprar en canales regulados como estancos o tiendas especializadas, lograría cerrar esta vía de acceso entre los adolescentes, además de que ayudaría a retirar del mercado actual esos «vapers» que no han pasado por el control sanitario y ni siquiera cumplen con la normativa europea.
Una mayor preocupación entre las familias
La preocupación del uso de los vapeadores entre los menores es mayor entre las familias españolas. Una de las últimas encuestas que realizó la UPEV –en septiembre de 2025– dejó ver que 9 de cada 10 padres tienen miedo de que sus hijos usen estos dispositivos (la encuesta se ha hecho a más de 400 familias españolas). Asimismo, más del 93 % piensa que restringir la venta lograría evitar el acceso a los menores de edad en nuestro país. Incluso, seis de cada diez familias piden que se tenga que solicitar el DNI en el punto de venta como medida de control.
