The Big One es un término que infunde miedo y respeto a partes iguales. Hace referencia a un megaterremoto que las previsiones de los sismólogos apuntan a que ocurrirá, en un momento no determinado de los próximos años, en Japón o Estados Unidos. Su efecto podría ser devastador, no solo repitiendo lo que pasó en 2011 en Japón, sino aumentando sus efectos destructivos. La población se prepara para lo peor y la ciencia avisa.
Un megaterremoto es un terremoto que alcanza una escala de un mínimo de 9. Su magnitud puede llegar a ser incluso muy superior. En el año 2011, el megaterremoto que sufrió Japón, el cual todavía no ha sido superado desde entonces, alcanzó una magnitud de 9,1. Solo duró seis minutos, pero en ese periodo causó un daño tan grave en el país que fallecieron 15.859 personas. También desaparecieron 2556 personas y hubo 6152 heridos, convirtiéndose en una de las mayores tragedias que ha visto el mundo moderno. En comparación, The Big One sería, según los expertos, todavía más devastador.
The Big One en California
Como te indicamos, hay dos megaterremotos que los especialistas creen que se podrían producir. Vamos a comenzar hablando del de California, el cual se podría producir en la falla de San Andrés. Esta falla cubre California, extendiéndose hasta Baja California, fuera de Estados Unidos, en México. Se trata de una falla que conecta dos placas distintas: la norteamericana y la del Pacífico. Por su posición, naturaleza y porque hace cientos de años que no registra ningún terremoto en la zona sur, se teme que el megaterremoto podría ser inminente. No obstante, las herramientas actuales impiden calcular el momento en el que ocurrirá y esto deja a los ciudadanos expuestos ante un riesgo constante.
Uno de los únicos indicios que pueden apuntar a la llegada de The Big One son los pequeños avisos que se están encadenando de forma consecutiva. Se trata de terremotos de menor magnitud, pero incluso así de una escala importante, dado que los últimos han registrado 7.1 y 6.4 puntos. Estos terremotos se han producido en los últimos días y han vuelto a poner en alerta a los expertos y a los ciudadanos. No es para menos, puesto que un megaterremoto podría causar un impacto extremo en dos zonas clave de Estados Unidos: San Diego y Los Ángeles.
Los geólogos dicen que las placas están cargadas y que se trata de una evidencia clara de cómo se podría producir The Big One en fechas próximas. Las previsiones apuntan a una cifra superior a 1.800 personas fallecidas y más de 50.000 heridos. Al margen de esto, se podría producir un impacto extremo en las estructuras y en el futuro de estos núcleos urbanos tan importantes.
The Big One en Japón
Los geólogos japoneses llevan avisando, desde la tragedia de 2011, de la llegada de The Big One. La previsión no es sencilla, pero han asegurado que hay entre un 60% y un 94,5% de posibilidades de que se produzca un megaterremoto de magnitud inmensa en un periodo de 30 años. Esta afirmación se lanzó tras lo ocurrido en 2011 y los ciudadanos llevan preparándose desde entonces, dado que saben que, en cualquier momento, se podría producir la tragedia.
Japón es un país que sufre terremotos de manera habitual y, cada vez que se sufre uno, se activan las alarmas con rapidez. Los mensajes tipo ES-Alert llegan a los móviles de los ciudadanos alertando del terremoto que se va a producir dentro de pocos segundos. No se sabe cuándo será The Big One y los habitantes están alerta por si uno de estos terremotos acabara siendo el que podría partir Japón por la mitad. Los precedentes dejan claro que es un incidente que podría superar los dos megaterremotos sufridos con anterioridad: el de 2011 y el que impactó en Tokio en 1923 que acabó con gran parte de la ciudad.
En 1923, aunque los medios para poner remedio a la situación no eran como los disponibles actualmente, fallecieron 105,385 personas. El terremoto, no obstante, solo alcanzó una magnitud de alrededor 8 puntos. La previsión para The Big One en la zona de Nankai, que cubre ciudades como Tokio, Osaka o Yokohama, es que se podrían registrar 231,000 muertes. Son los últimos datos publicados por el Gobierno japonés en 2019, reduciendo la previsión previa de 323.000 víctimas.
¿Por qué se produce un megaterremoto?
Los megaterremotos se registran siempre en los límites que tienen distintas placas tectónicas. Por la naturaleza de las mismas, una de las partes de la placa se queda estancada y acumula tal nivel de presión que acaba liberándose de la peor forma posible. Por esto, se cree que el registro de terremotos de menor potencia va preparando el terreno para que se produzca un incidente superior. Esto es algo que está coincidiendo tanto en California como en Japón.
El trabajo de los sismólogos ha llevado a registrar, con análisis correspondientes desde el año 333, un total de 10 megaterremotos. Estos han sido los que obligatoriamente se han colocado por encima de una magnitud de 9 puntos. La única duda que tienen los especialistas es si, durante el tiempo de los dinosaurios, también se llegó a registrar algún megaterremoto similar.
@9news 15 years ago today, a 9.0 magnitude earthquake off the coast of Japan triggered a deadly tsunami, in turn causing the catastrophic Fukushima nuclear disaster. From the ruined villages of Sendai to the 20km nuclear exclusion zone in Fukushima, Nine’s team of reporters on the ground covered the initial devastation and incredible stories of human survival. Full story on YouTube and 9Now #9News
El último megaterremoto, como hemos dicho, es el que se produjo en Japón en 2011. Por lo reciente que es y por la disponibilidad de tecnología, las imágenes de lo sucedido dieron la vuelta al mundo. Algunas de ellas las puedes ver en vídeos acompañando esta noticia. Como en megaterremotos en épocas previas, el fuego se convirtió en uno de los grandes problemas de lo ocurrido. A eso se sumó la crisis de Fukushima, algo que se teme que pueda ocurrir de nuevo en el futuro.
Otro de los graves efectos de un megaterremoto son los tsunamis. En Japón, en 2011, fue otro de los efectos más devastadores que produjo el terremoto y lo que generó una gran cantidad de fallecidos. Para The Big One, al menos el de Japón, el Gobierno ha informado de una previsión de tsunamis de hasta 20 metros de alto.
¿Cómo se preparan los ciudadanos?
Desde España, aunque últimamente se han registrado algunos terremotos, no existe riesgo de que se produzca un incidente de esta magnitud. Por ello, en ocasiones, todo lo relacionado con los megaterremotos parece más propio de la ficción que de la realidad. No obstante, se trata de algo muy real que pesa sobre los habitantes de las zonas de riesgo.
Debido a ello, los japoneses tienen siempre preparado un kit de emergencias, una mochila lista con todos los elementos necesarios para salir de casa cuanto antes. Estas mochilas están cerca de la puerta y se pueden agarrar con rapidez para huir de inmediato en el momento en el que sea necesario. Además, los simulacros de terremoto se realizan varias veces al año en todas las escuelas a partir de la guardería. Estos simulacros también se siguen aplicando en las oficinas con la intención de que todas las personas sepan cómo actuar en caso de producirse un gran terremoto.
Otra de las recomendaciones que hace el Gobierno es tener arroz y agua embotellada para cubrir las necesidades de largos periodos de tiempo. El arroz, en cantidades de 30 kg, y el agua en la mayor cantidad posible de litros, todo ello listo para casos de riesgo. Lo mismo se aplica a la disponibilidad de comida con fechas de caducidad de larga duración, como latas o raciones empaquetadas. En el megaterremoto de 2011 los supermercados estuvieron vacíos durante días y no era posible comprar absolutamente nada. Debido a esto, muchas personas, cada vez que sienten un terremoto, revisan que tengan suficientes alimentos o, al detenerse el movimiento, van a comprar con rapidez.
El Gobierno también recomienda tener efectivo en casa, dado que, en 2011, los cajeros automáticos dejaron de dar billetes cuando se acabó el dinero que tenían las máquinas. Eso produjo una situación crítica, con muchas personas no pudiendo comprar por mucho que tuvieran dinero en el banco. El miedo a The Big One es real y una gran preocupación porque, tal y como dicen los expertos, ocurrirá antes o después.
The Big One en la ficción
El temor a The Big One ha dado como resultado multitud de obras en las que se representa lo que podría llegar a ocurrir en caso de que se produzca un megaterremoto de estas características. En el año 2015, el actor Dwayne Johnson protagonizó la película San Andrés, donde se contaba lo que ocurría en California al producirse The Big One.
Al margen de este film, hay otras películas que relatan de una forma similar la misma situación, pero por lo general se trata de producciones de serie B. Para ver San Andrés, puedes recurrir a Movistar Plus+, donde se encuentra disponible tanto en Movistar Plus+ Ficción Total como en la OTT de 9,99 euros al mes. Otra buena recomendación es El hundimiento de Japón: 2020, serie de animación de Netflix que relata lo que podría ocurrir en Japón tras un megaterremoto. En este caso, el país no solo sufre su mayor incidente de la historia, sino que se comienza a hundir.
