A pesar de lo bien que cerró el mes de abril en España, con temperaturas muy cómodas e incluso demasiado calurosas, mayo no ha arrancado de la misma manera, y tras un fin de semana en el que la lluvia será la gran protagonista, lo peor está por llegar a partir del próximo lunes.
La Agencia Estatal de Meteorología ha lanzado un pronóstico que no gustará a muchos, sobre todo ahora que llega San Isidro a la capital española. Para la semana que viene, veremos temperaturas más frías de lo normal para la época del año en la que estamos.
Según los últimos modelos numéricos analizados por los expertos, la semana del 11 al 17 de mayo se presenta con una anomalía térmica negativa que cubrirá gran parte del mapa nacional. Aquellos que ya habían guardado los abrigos podrían tener que rescatarlos ante un desplome que situará los termómetros muy por debajo de los valores medios históricos.
Frío generalizado
Las anomalías térmicas en mayo suelen ser especialmente molestas debido al contraste con la radiación solar creciente. Según informa la AEMET a través de sus canales oficiales, tanto en su cuenta de X como en su blog, la próxima semana será, con una probabilidad muy alta, más fría de lo normal en la mayor parte de la Península. Ahora bien, este fenómeno no será uniforme, sino que enseñará su cara más invernal en algunas áreas específicas.
AEMET@AEMET_EspLa semana del 11 al 17 de mayo será fría para la época del año en la mayor parte del país.Las lluvias serán más frecuentes en el norte y oeste peninsular, especialmente durante los primeros días.
Predicción para las próximas tres semanas 👉
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Predicción de Aemet del 11 al 31 de mayo de 2026De aemetblog.es08 de mayo, 2026 • 09:32
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Las zonas del oeste, centro y sur del territorio peninsular serán las que registren las desviaciones más acusadas respecto a la media. Esto significa que las temperaturas máximas podrían quedarse cortas, recordándonos más a un mes de marzo que a las puertas del verano. Esta configuración responde a una entrada de aire frío que bloqueará el ascenso de las masas de aire cálido africano que suelen empezar a dominar en estas fechas.
Al frío se le sumará la inestabilidad, por lo que, además de una caída en los termómetros, se esperan precipitaciones que serán más abundantes durante los primeros días de la semana. El flujo de humedad afectará principalmente a las regiones del norte y el oeste peninsular, donde las lluvias podrían ser persistentes, complicando el trabajo en el campo y el tráfico en grandes ciudades.
Finales de mayo
Si miramos más allá del 17 de mayo, el panorama vuelve a ponerse delicado. La meteorología es una ciencia basada en probabilidades y, a medida que nos alejamos en el tiempo, la fiabilidad de los modelos disminuye. Para la semana posterior, la incertidumbre aumenta considerablemente, según afirman desde la propia AEMET, un factor habitual cuando nos enfrentamos a configuraciones atmosféricas dinámicas como las actuales.
Aun así, la tendencia actual sugiere que el frío no se marchará fácilmente del todo. Es probable que las temperaturas sigan situándose en valores inferiores a los normales en la mitad norte de la península, mientras que en el resto del país los termómetros podrían empezar a normalizarse lentamente.
Respecto a las precipitaciones para finales de mes, los expertos de la AEMET señalan lo siguiente:
- Extremo norte: Existe una tendencia que apunta a una semana lluviosa en toda la cornisa cantábrica y Pirineos.
- Resto del país: No hay una señal clara, lo que sugiere que podríamos alternar días de sol con chubascos aislados.
- Última semana de mayo: Las incertidumbres son «muy altas» y no se puede descartar ninguna configuración, desde una recuperación térmica total hasta la llegada de nuevas borrascas.
