Todos sabemos que usar un navegador GPS en el coche es legal, ya que los propios automóviles lo traen de fábrica, y cada vez con pantallas más grandes y táctiles. Sin embargo, ¿está permitido usar estas mientras conducimos?, ¿y si estamos parados en un semáforo?
Sin embargo, la cosa no queda ahí, y es que nuestros móviles también cuentan con navegador, y muchas personas los usan para controlar el tráfico o tener mapas más actualizados que los de su coche, pero, ¿estos también se pueden manipular?, ¿cómo sabe la policía si estoy usando el GPS o mirando un WhatsApp?
¿Puedo manipular mi móvil como navegador en el coche?
La respuesta corta es que sí puedes usar el móvil como GPS, pero con varios matices que mucha gente desconoce. En España, la ley no entra tanto en qué aplicación estás usando, sino en si estás manipulando el teléfono mientras conduces, y ahí es donde vienen las multas.
La Ley de Tráfico exige que el conductor mantenga siempre la atención en la vía. Por eso, coger el móvil para cambiar la ruta, ampliar el mapa o escribir una dirección mientras el coche está en marcha está prohibido. La sanción actual es de 200 euros y la retirada de 6 puntos del carné, una de las multas que más puntos quita.
Y hay algo que suele sorprender: estar parado en un semáforo o en un atasco sigue considerándose conducción. Es decir, aunque el coche esté quieto unos segundos, legalmente no puedes ponerte a toquetear el móvil porque sigues formando parte del tráfico. Lo mismo ocurriría si el vehículo está encendido, aunque sea en un aparcamiento, por lo que, aunque de forma «lógica», un agente no te multaría en una situación así, ten cuidado con coger el teléfono al volante, porque pueden hacerlo.
Entonces, ¿cómo se puede hacer sin problemas? Lo más sencillo es colocar el móvil en un soporte y programar la ruta antes de arrancar. Si durante el trayecto necesitas cambiar algo, lo correcto es parar en un sitio seguro y permitido, como un área de descanso o una zona de estacionamiento. Lo mismo ocurre con las pantallas del coche: se pueden usar, pero sin distraerse ni ponerse a navegar por menús mientras se conduce, ya que, por mucho que vengan integradas en él, también es ilegal.
Y sobre la típica duda: ¿cómo sabe la policía si estabas usando el navegador GPS o contestando un mensaje? En realidad, no importa. La infracción es manipular el teléfono, no la aplicación que tengas abierta. Eso sí, si tienes un asistente como Siri o Google, puedes comunicarte con este mediante voz, con comandos como «Oye Siri, cambia la ruta, llévame a Madrid», y si este responde adecuadamente, no tendrás ningún problema, ya que, físicamente, no has manipulado el dispositivo, aunque no te puedes quedar mirándolo mientras procesa la acción, ya que estarías dejando de visualizar la carretera.
Al final, la idea es sencilla: prepara la ruta antes de salir y evita tocar la pantalla mientras conduces. Llegar un poco más tarde nunca será tan caro como una multa… o un susto en la carretera.
