La red para el Internet de las cosas de Vodafone ya llega a todas las ciudades de más de 25.000 habitantes

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Además de una red 5G para la conexión móvil del futuro, la sociedad de los próximos años necesitará una red específica para lo que se conoce como el Internet de las cosas. Vodafone quiere ser parte esencial de esta red con el despliegue de su Narrowband IoT (NB-IoT), una red que abre un mundo de posibilidades para este tipo de proyectos, mejorando el consumo de energía de los dispositivos y con mejor cobertura que las redes tradicionales. Actualmente, la red para el Internet de las cosas de Vodafone ya llega a todas las ciudades de más de 25.000 habitantes.

A principios de 2017 conocimos el proyecto de Vodafone para desplegar una red del Internet de las cosas para zonas de poca cobertura, bajo tierra o lugares de difícil acceso. Esta era la primera red de este tipo que se instalaba en nuestro país. Por aquel entonces, sólo las empresas de las ciudades de Valencia y Madrid podían conectar dispositivos del Internet de las cosas a su red NB-IoT.

Red Internet de las cosas de Vodafone (NB-IoT): cobertura y despliegue (octubre 2018)

Ahora, conocemos cómo el proyecto ha seguido hacia adelante y cómo ha reforzado su presencia a nivel de cobertura. Sin ir más lejos, Vodafone nos acaba de recordar que su red para el Internet de las cosas Vodafone Narrowband IoT (NB-IoT) ya llega a todas las ciudades de más de 25.000 habitantes.

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Este hito se ha comunicado en la víspera del IoT Solutions World Congress que se inaugura mañana en Barcelona y en el que la operadora británica presentará una serie de soluciones bajo la línea V by Vodafone, muchas de ellas basadas en la tecnología Narrowband IoT (NB-IoT).

Como sabemos, esta red hace posible aprovechar al máximo las ventajas del Internet de las cosas y ya llega a todas esas ciudades, pero también a zonas rurales en las que hasta la fecha era imposible implementar proyectos basados en objetos conectados. Entre los proyectos que se pueden beneficiar encontramos la gestión de agua, residuos, compañías en el ámbito retail, agricultura, electricidad y la gran apuesta en la Smart City y la administración pública.

Sus ventajas, además de la mejor cobertura y propagación que las tecnologías como el 2G, 3G y el 4G, pasan por el menor consumo de energía. Esto permite, en ciertos casos, hacer que las baterías puedan aguantar varios años, lo que reduce drásticamente el coste de mantenimiento.

Escrito por Claudio Valero

Fuente > ADSLZone