Una consultora señala que el 4G está llegando a sus límites y necesitamos el 5G cuánto antes

Las redes 5G empezarán a estar disponibles muy pronto, con los primeros despliegues confirmados en 2018, pero que no serán masivos hasta el año 2020 y más adelante. Mientras tanto, las redes 4G “hacen todo lo que pueden” con la creciente demanda de datos y dispositivos conectados. La consultora Oliver Wyman señala que el 4G se acerca al límite y que la tecnología conocida como el 5G será clave para atender el tráfico de datos.

Santiago Millán se hace eco en Cinco Días de las palabras de la consultora Oliver Wyman. Esta otorga un papel fundamental a las redes 5G en la próxima gran revolución que se vivirá con dispositivos conectados y una creciente demanda de datos. También será clave en el equilibrio de las fuerzas entre las operadoras y para el crecimiento de los ingresos de las mismas.

El 4G se acerca a su límite

En el informe bautizado como “On the technical future of the telecommunications industry”, la consultora no duda en indicar que las redes 5G serán necesarias para hacer frente a la demanda de datos que se nos viene encima. Esto estaría motivado principalmente porque las redes 4G o LTE están llegando a sus límites.

La consultora señala que, aunque muchos operadores no planean su llegada hasta 2020, serán necesarias soluciones intermedias para asegurar que se pueda dar cabida a la explosión de dispositivos conectados que cada vez consumen más datos. Sin ir más lejos, Vodafone lanzó hace unos meses 4,5G con 700 Mbps de velocidad en el móvil.

Esta tecnología de la operadora británica combina funcionalidades avanzadas de 4G y otras que serán propias del 5G como el Massive MIMO. Por el momento, está disponible en zonas céntricas de Madrid y Salamanca, aunque pronto llegará a ciudades como Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Bilbao, Zaragoza y A Coruña.

Volviendo al informe de la consultora Oliver Wyman, tenemos que hablar del despliegue de la tecnología 5G. Esta avisa que la implicación económica será importante debido a que el uso de frecuencias más altas obligará a la instalación de una gran cantidad de pequeñas celdas. Esto hará que tengamos enlaces cada 200 o 300 metros en zonas de alta densidad de población, lo que podría provocar problemas operativos.

Además, casi todas estas celdas se conectarán con enlaces de fibra óptica, lo que también hace necesario que el despliegue haya llegado a un nivel de madurez importante en el año 2020. Sin ir más lejos, Movistar quiere ofrecer ese año conexión de fibra a todas las poblaciones de más de 1.000 habitantes.