Desde que el pasado mes de julio estallase el escándalo en la SGAE sobre la presunta trama de corrupción y desvío millonario de fondos, son muchas las informaciones sobre los datos sobre unas cuentas que están muy lejos de ser claras y transparentes. La propia entidad, tras conocerse el caso y la detención de entre otros su cabeza visible, Teddy Bautista, decidió auditarlas con el fin de esclarecer lo acontecido durante los últimos años y que ha llevado a la actual crisis a la entidad.
El resultado de dicha auditoría se ha conocido hoy, cuando el encargado de dirigir la comisión de investigación sobre la entidad, el exmagistrado del Tribunal Supremo Ramón López Vilas, ha hecho públicos algunos de los datos del informe. En el documento, que ha sido remitido a la Audiencia Nacional, se reconoce que la SGAE cuenta con 145 millones de euros en concepto de derechos de auto que no han sido repartidos entre los creadores afiliados a la entidad por no haber sido identificados.
Parte de esta cantidad habría sido acumulada por las prácticas recaudatorias que pone a menudo en marcha la entidad como el cobro a locales por la música que en ellos se pone, a organizadores de conciertos o por el llamado canon digital. A pesar de su ilegalidad y de no saber a quién corresponden las cantidades recaudadas, la entidad ha seguido cobrando el gravamen a soportes y dispositivos electrónicos bajo la excusa de compensar a los creadores por el derecho a la copia privada que existe en nuestro país.
Al margen de este dato, la investigación también revela que la figura de Teddy Bautista ha sido la principal causante de llevar a la crisis a la entidad. El ya expresidente del Consejo de Dirección de la sociedad centró sus esfuerzos en proyectos "megalómanos" que poco o nada tenían que ver con la defensa de los artistas y que han llevado a la entidad a deber cantidaes millonarias. López Vilas calificó la actuación de Bautista en la entidad como "exagerada y omnímoda".
Además, en el informe se recoge cómo Bautista contó con algunas de sus amistades cercanas como José Luis Rodríguez Neri, cabecilla de la trama de corrupción, para suculentos contratos con la entidad. Asimismo, se detalla la relación de la SGAE con otro personaje en el candelero de la actualidad como Iñaki Urdangarín, a quien se investiga por presunto fraude y cuya empresa Instituto Noos percibió 750.000 euros procedentes de la SGAE en cinco años.
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145 millones para ir pagando a las administraciones y empresas que pidan la devolución del canon.