Todas las tarjetas prepago y virtuales para comprar por Internet

Todas las tarjetas prepago y virtuales para comprar por Internet

Carlos González

Cada vez más personas hacen sus compras por Internet; quienes se resisten a hacerlo, en su mayoría, es porque desconfían de la seguridad de este tipo de transacciones. El mayor problema, o el mayor temor, está en introducir los datos bancarios en una plataforma online. Como alternativa a ‘ceder’ los datos de nuestra tarjeta de crédito o débito está la opción de usar una tarjeta virtual. Una tarjeta prepago que está específicamente diseñada para los pagos y las compras por Internet, y que nos ofrece a los usuarios una serie de medidas de seguridad adicionales para ello.

Las tiendas online utilizan –o deberían- plataformas de pago seguras que son administradas por terceros. Estas plataformas de pago no son propias de las tiendas online, sino de compañías dedicadas específicamente a ello. Esto quiere decir que los datos bancarios de los usuarios no son tratados ni almacenados por los vendedores sino por empresas que se dedican únicamente a trabajar como ‘puente’ entre el comprador y el vendedor. Y en estas plataformas lo habitual es que se cuente con un cifrado en los servidores para que el tráfico de intercambio con el cliente sea seguro y privado.

Hasta qué punto las plataformas de pago son seguras para introducir nuestros datos bancarios, la tarjeta de crédito o débito

A pesar de esto anterior, existen los ataques de phishing. Un atacante engaña al cliente con un formulario de pago que no es el de la tienda, o el de la plataforma de pago segura, para que introduzca sus datos bancarios en él. Con la apariencia de un formulario lícito, se recogen los datos de pago del usuario y, evidentemente, se roban y almacenan en servidores remotos para diversas cuestiones. Incluso ante este tipo de ataque, una tarjeta virtual o una tarjeta prepago para compras online sería una excepcional medida de seguridad porque impediría el acceso a nuestra cuenta corriente o de ahorro.

Solución perfecta para las compras por Internet

Una tarjeta virtual, o una tarjeta prepago, no es una tarjeta física. Pero sí que ofrece al cliente y consumidor un número, una fecha de caducidad y el correspondiente código de seguridad, que son los datos necesarios e imprescindibles para operar con normalidad en las compras por Internet. En tanto que no existe una tarjeta física, no se puede comprar en comercios físicos a no ser que la tarjeta se vincule a plataformas de pago móvil como Google Pay, Apple Pay y otros parecidos.

La gran ventaja de las tarjetas prepago es que los fondos son limitados. El cliente es quien ‘recarga’ de forma manual el saldo de la tarjeta y escoge el máximo disponible en todo momento. No está vinculada de forma directa a nuestra cuenta corriente o nuestra cuenta de ahorro, de tal modo que en caso de ataque de un tercero, únicamente se podría acceder al saldo disponible que haya cargado el cliente. Si queremos hacer una compra de 50 euros, por ejemplo, se pueden cargar únicamente 50 euros para una compra puntual y, en caso de ataque online, únicamente nos podrían robar esos 50 euros sea cual sea el saldo disponible en nuestra cuenta corriente o en nuestra cuenta de ahorro.

Funciona en cierto modo como una tarjeta de débito, en tanto que solo estará disponible en todo momento el saldo cargado. No se puede disponer en ningún momento ni bajo ninguna circunstancia de más saldo, ni de forma aplazada ni directa. Y lo más importante es que, como decíamos, no hay vinculación con el resto de nuestros productos o servicios bancarios ni financieros. Además, la gestión y administración de la tarjeta es a través de Internet y de forma inmediata, tanto para las recargas como para cancelaciones y otras operaciones.

Las mejores tarjetas virtuales y tarjetas prepago para compras online

Hay a nuestro alcance decenas de opciones si estamos buscando una tarjeta prepago o una tarjeta virtual con la que poder hacer nuestras compras por Internet de forma segura. Cada una de ellas tiene sus particularidades, empezando por el soporte físico o la disponibilidad únicamente en formato virtual. Las principales entidades bancarias nacionales tienen al menos una opción, en su mayoría, pero también hay soluciones independientes de compañías fintech. Estas que te mostramos a continuación son todas las tarjetas virtuales y tarjetas prepago que puedes encontrar, con sus principales condiciones, ventajas e inconvenientes para comprar por Internet de forma segura.

Bnext

Creando una cuenta con Bnext podemos disponer de su tarjeta virtual, que no es una tarjeta prepago como tal, pero funciona de una forma muy parecida. Es totalmente gratis, ni cuota de alta ni de mantenimiento. Los ingresos se pueden hacer por transferencia bancaria o con otra tarjeta de crédito o débito. Desde 0 euros en adelante con ingreso, y a partir de 25 euros si es con otra tarjeta. El emisor de la tarjeta es VISA y la cuota es de 0 euros durante el primer año, además de que no existe cuota por renovación. En este caso el límite es de 2.000 euros mensuales en pagos con monedas no euro, y las comisiones son de un 1,4% a partir de 500 euros con tres retiradas gratuitas al mes.

Bankia

La tarjeta de prepago de Bankia permite limitar su uso al saldo que hayas cargado previamente para que puedas planificar tus gastos. Puedes recargar la tarjeta tantas veces como quieras sin ningún coste, algo que es posible hacer a través de Oficina Internet o traspasando saldo desde nuestra tarjeta de débito en cualquiera de los cajeros automáticos que integran la red de Bankia. Únicamente son posibles con ella las compras por Internet, en tanto que no cuenta con soporte físico.

BBVA Tarjeta Antes

La tarjeta Antes de BBVA permite hacer recargas siempre que queramos a través de bbva.es, de la red de cajeros de la entidad, en cualquiera de las oficinas o por teléfono en el 91 224 94 26. Cada recarga permite un mínimo de 6 euros y un máximo de hasta 1.000 euros, que se sumarán al dinero precargado. Es posible realizar compras hasta que se agote el saldo disponible.

BBVA Tarjeta Virtual

La Tarjeta Virtual de BBVA no tiene soporte físico, luego es válida únicamente para compras a través de Internet. El límite máximo de las recargas es de 600 euros a través de cajeros, por teléfono, por Internet, en oficinas BBVA y a través de las apps de la entidad. Esta tarjeta virtual, de prepago, cuenta con número de tarjeta, fecha de caducidad y CVV para operar con normalidad en compras online y no conlleva ningún tipo de cuota de mantenimiento ni de comisión. Para su contratación es necesaria la dirección de correo electrónico y un número identificador personal para ella.

BBVA Tarjeta Joven Antes

Como todos los productos blue de BBVA, la tarjeta Antes blue está especialmente enfocada a menores de 30 años. Es gratuita y se puede recargar por teléfono, en cajeros y a través de Internet además de en las apps para dispositivos móviles. Las recargas son de un mínimo de 6 euros y un máximo de 3.000 euros, salvo si el beneficiario es anónimo, en cuyo caso el máximo permitido es de 300 euros. De nuevo contamos con soporte físico para compras por Internet y en comercios físicos, seguro de atraco en cajero y protección contra el uso fraudulento.

Sabadell prepago

La tarjeta prepago del banco Sabadell la emite MasterCard y tiene una cuota de 0 euros durante el primer año, pero de 12,02 euros por renovación. Nos permite hacer recargas de un mínimo de 15 euros, y 600 euros como máximo con 10 euros de comisión por personalización de la tarjeta. En este caso sí que contamos con soporte físico para compras por Internet y en comercios físicos, y vuelve a ser un requisito imprescindible abrir una cuenta con la entidad bancaria.

Banco Santander e-Cash virtual prepago

Emitida por Mastercard, la tarjeta e-Cash virtual prepago del Banco Santander permite recargas de 6 euros como mínimo y hasta 1.650 euros. Se pueden hacer por teléfono, banca online, apps móviles, oficinas bancarias y cajeros, o a través de tarjetas de crédito y débito. Es gratis durante el primer año y, si se hacen al menos tres compras anuales, la renovación también es gratis. De lo contrario se tendrá que pagar una cuota de 9 euros. Cuenta con servicio de Comercio Electrónico seguro con verificación por móvil y seguro de accidentes de hasta 120.000 euros sin coste adicional.

Unicaja prepago

La tarjeta prepago de Unicaja es emitida por Mastercard. Tiene una cuota anual de mantenimiento de 28 euros, gratis para menores de 28 años y de 5 euros para titulares de otras tarjetas de crédito o débito. La comisión por disposición de efectivo a débito, en operaciones en cajeros automáticos Unicaja, es de 0 euros. Del 100% de lo que cobre el titular para operaciones en el resto de cajeros, Zona Euro, Suecia y Rumania salvo en las tres primeras operaciones y del 4% –con mínimo de 3,5 euros- en el resto de países. La comisión por operaciones con monedas no ero es del 3% y contamos con soporte físico.

Además de esto, Unicaja ofrece la posibilidad de generar una tarjeta virtual por cada compra. Esta opción, todavía más segura que las tarjetas prepago con soporte físico, no es válida para presentación en la recogida de compras, comercios con servicios o pagos periódicos, pagos fraccionados y comercios que solicitan uno o varios cargos con la misma tarjeta. Únicamente para compras puntuales en un único pago.

Ibercaja prepago

Ibercaja cuenta también con su tarjeta prepago para particulares, emitida por VISA. Como requisito hay que abrir una cuenta bancaria con la entidad, y esta tarjeta nos permite hacer recargas de un mínimo de 10 euros. Podemos llegar hasta los 6.000 euros de límite en comercios y compras por Internet, y de 1.800 euros en cajeros. En cuanto a los costes de la tarjeta prepago de Ibercaja, el mantenimiento anual es de 12 euros con una bonificación del 50% de la cuota si se realiza al menos 5 operaciones de movimientos económicos con esta tarjeta en el semestre y del 100% si realiza al menos 10 operaciones de movimientos económicos con esta tarjeta en el semestre.

La Caixa VISA Money

VISA Money es una tarjeta prepago gratuita durante el primer año, con 10 euros de cuota de mantenimiento que nos permite controlar gastos cargando el importe que queramos. Se puede recargar desde cajeros de CaixaBank con un máximo de 1.500 euros o a través de CaixaBankNow y permite compras físicas y por Internet, porque sí que contamos con soporte físico en este caso. Además ofrece seguro contra robo y fraude, y nos permite estar informados de cada operación con un SMS informativo en el que se resume el saldo disponible.

VIABUY prepago

La tarjeta prepago de VIABUY la emite Mastercard, tiene un coste de emisión de 69,90 euros. Las cuotas de mantenimiento anuales son de 19,90 euros para la cuenta VIABY con tarjeta y de 14,90 euros para una tarjeta secundaria. Los pagos con la tarjeta en la divisa de la cuenta son gratis, pero si realizamos pagos en divisas extranjeras supone una comisión del 2,75%. Las retiradas de efectivo desde cajeros tiene 5 euros de comisión y la cuota mensual después de 12 meses de inactividad es de 9,95 euros. Permite las recargas mediante transferencia bancaria y no tiene comisiones por descubierto.

Revolut prepago

La tarjeta metal de Revolut es una tarjeta de prepago para particulares emitida por Mastercard, que nos permite sacar dinero gratis en todo el mundo. Ofrece tres modalidades, la Estándar, Premium y Metal. La primera de ellas ofrece tarjeta Revoult gratuita, salvo envío, reintegros automáticos sin comisiones de hasta 200 euros al mes y cuenta gratuita. La opción Premium, aumenta los reintegros hasta 400 euros e incluye seguro médico, atención al cliente prioritario, seguro de retraso en equipajes y vuelos, acceso a salas VIP y cuenta Revoult Junior hasta 2 niños. Con la opción Metal, podemos encontrar otras ventajas como el reembolso del 0,1% en Europa y el 1% en Europa para todos los pagos con la tarjeta.

Openbank Open Young

Es una tarjeta prepago ‘para hijos’, que no tiene coste por emisión ni renovación, y tampoco implica coste alguno para la contratación. Se puede recargar con hasta 1.000 euros y tiene una comisión del 3% por cambio de divisa. Además de ofrecer descuentos especiales en restaurantes, cine, hoteles y otros, permite el control completo desde la aplicación para móviles y se puede utilizar en España y en el extranjero. Para las recargas se puede utilizar la banca online, se puede llamar por teléfono, usar la web o recurrir a la red de oficinas. Servicio de avisos por SMS cuando se realicen compras o se saque más de una cantidad determinada. Por defecto son 20 euros pero es configurable.

MoneyToPay

MoneyToPay es una tarjeta prepago que no requiere cuenta bancaria, con un coste de 6,95 euros por contratación. La renovación anual es de 6,95 euros y la recarga mínima es de 1 euros con una comisión del 1%- Se puede disponer de efectivo en cajeros, con una tasa de servicio impuesta por la entidad gestora y en internacionales con un 4,5% a partir de 4 euros como mínimo. Es emitida por VISA y no conlleva gastos de envío. Volver a activar la tarjeta después de 12 de inoperancia tiene un coste de 5 euros y la recuperación del saldo de la tarjeta de 10 euros.

MoneyToWeb

También de MoneyToPay y emitida igualmente por VISA, tenemos la opción de MoneyToWeb. En este caso sin soporte físico, como tarjeta virtual prepago. Está específicamente pensada para compras por Internet, y es de un único uso. Sencillamente tenemos que elegir el importe a cargar en la tarjeta y ya podremos hacer una operación cualquiera con ella. Para ello se nos ofrece un archivo descargable al instante con la información necesaria para el pago. Tiene un 1% por la recarga de saldo con un mínimo de 1 euro, volver a activar la tarjeta después de 12 de inoperancia tiene un coste de 5 euros y la recuperación del saldo de la tarjeta de 10 euros.

MoneyToGift

La tarjeta Visa MoneyToGift es el regalo perfecto porque con ella podrán comprar lo que quieran, en cualquier tienda física o en línea de todo el mundo. Permite personalizar el diseño para cada ocasión y con el importe que queramos regalar.  Tiene un coste de emisión de 5 euros sin gastos de envío, la consulta de saldo y movimientos, así como la carga inicial también son gratuitos pero tiene un coste en el caso de volver a activar la tarjeta después de 12 de inoperancia de 5 euros y la recuperación del saldo de la tarjeta de 10 euros.

PaySafeCard

De nuevo una tarjeta virtual prepago. Se puede comprar en multitud de puntos de venta físicos y no se requiere de tarjeta ni de cuenta bancaria. Pero hay una diferencia importante frente a las alternativas, y es que únicamente se pude pagar con ella en establecimientos y tiendas online que acepten este método de pago. Es decir, que no funciona como alternativa a una tarjeta de crédito o de débito. Y cuenta con soporte físico, pero con las mismas limitaciones comentadas anteriormente.

Correos prepago

Correos

La propia agencia estatal Correo también ofrece su propia tarjeta prepago para poder realizar compras online de forma segura. Se trata de una tarjeta física que cuenta con una cuota de mantenimiento de 6 euros, sólamente durante el primer año, por lo que las renovaciones son gratuitas. El coste de las recargas en oficinas de Correos es de 1,5 euros, mientras que si preferimos hacer la recarga desde la web o la app entonces el coste será de 2 euros por recarga. La modalidad de pago es pago inmediato, ofrece Contactless pero no permite sacar dinero gratis fuera de España.

Aspectos a tener en cuenta

Lo primero que hay que tener en cuenta es que una tarjeta prepago no es necesariamente una tarjeta virtual, y viceversa. Una tarjeta prepago es la que no está asociada a una cuenta bancaria de forma directa y, por tanto, tiene saldo limitado y cargado por el cliente. Únicamente se puede disponer de este saldo limitado, aunque se pueden realizar tantas cuantas recargas se quiera teniendo en cuenta los importes a los que nos pueda limitar la entidad que la gestiona.

Soporte físico o soporte virtual

Las tarjetas prepago pueden contar, o no, con soporte físico. En el segundo caso serán tarjetas prepago virtuales. Las que cuentan con soporte físico nos dan la posibilidad de pagar en establecimientos y comercios físicos de forma típica, mientras que las que se limitan al soporte virtual no nos darán las mismas libertades. En algunos casos, el soporte virtual vinculado a apps y plataformas de pagos móviles sí nos permitirá pagar en tiendas físicas.

Gastos, comisiones y cuotas

Debemos revisar el coste de contratación, los gastos de mantenimiento y las comisiones por las diversas operaciones que podamos llevar a cabo. Algunas son gratis de contratar y mantener o renovar, y no tienen gastos asociados a las recargas. Otras, sin embargo, sí que conllevarán gastos diversos en este tipo de operaciones. Por lo tanto, a la hora de elegir una tarjeta prepago, o una tarjeta virtual, es crucial revisar los gastos asociados a las operaciones.

Qué tarjeta prepago o tarjeta virtual elegir

En base a los criterios anteriores, por lo general la tarjeta prepago más económica suele ser la que ofrezca nuestra misma entidad bancaria –si la ofreciera-. Ignorando esto, si vamos a necesitar pagar en establecimientos físicos –si, por ejemplo, es para nuestros hijos-, entonces tendremos que limitarnos a las tarjetas prepago que ofrezcan soporte físico. De lo contrario tendremos disponibles más opciones.

También deberíamos tener en cuenta si la vamos a usar únicamente en España o también en el extranjero, por las posibles comisiones, y si vamos a querer retirar efectivo a débito de cajeros. Si la queremos meramente para compras online, de forma puntual y con la máxima seguridad posible, debemos tener en cuenta las opciones que nos ofrecen seguro y coberturas relativas a compras por Internet, o recurrir directamente a las tarjetas virtuales de un único uso.