Crean un nuevo material antibalas más resistente que el kevlar

Son muchos los investigadores que a día de hoy tratan de crear nuevos materiales artificiales con la finalidad de usarlos en diferentes construcciones. Aunque existan materiales como el grafeno o el kevlar que son muy resistentes y con muchos usos. Sin embargo, la posibilidad de poder crear materiales en laboratorios abre un abanico de posibilidades. Esta vez se ha conseguido crear un nuevo material en la Universidad de Washington.

Un equipo encontró el método para usar bacterias que produjeran proteínas musculares sintéticas, que después se podrían juntar en fibras para producir tejidos y crear tanto ropa como equipos de protección, implantes médicos o prótesis.

La ventaja de usar proteínas musculares

Aunque desarrollar materiales artificiales parece algo fácil, no lo es y en ocasiones los elementos naturales los superan. Un ejemplo de ello son los músculos: cuando se ha intentado crear músculos artificiales con materiales como polímeros o fibra de carbono han demostrado ser fuertes y resistentes, pero difíciles de fabricar y, además, inferiores a sus contrapartes naturales.

Es por ello que el grupo de investigadores se puso a fabricar directamente músculos sintéticos. Para hacerlo, necesitaron usar tres proteínas diferentes, aunque destacando por encima una llamada titina, que es la proteína más grande que se conoce hasta el momento. Esta se encarga de actuar como un resorte y dar elasticidad al músculo. Sin embargo, al ser tan grande, esto dificulta su ensamblaje artificial.

Por tanto, el equipo tuvo que diseñar bacterias que pudieran crear proteínas más grandes a partir de segmentos pequeños para hacer que esto no sucediera.

Una vez finalizado todo el proceso, el resultado final muestra la creación de fibras mucho más fuertes y resistentes. Además, se trata de un material flexible, no rígido.

Un nuevo material con más resistencia que el kevlar

Por tanto, este nuevo material podría tener muchos usos como para la creación de chalecos antibalas, entre otros dispositivos de seguridad. Los investigadores incluso afirman que se trata de un material que es más resistente que el kevlar.

Por último, cuenta con una ventaja extra respecto a otros materiales hechos de forma artificial y es que al estar hecho de la misma proteína que las fibras musculares naturales, puede ser biocompatible, por lo que podría usarse para suturas y otros usos en el cuerpo humano.

Aseguran que su producción puede ser tanto barata como escalable. También han asegurado que un futuro trabajo las bacterias ensambladoras de proteínas podrían ponerse a trabajar en la fabricación de otros tipos de polímeros para una variedad de otras aplicaciones.

Así pues, este es el resultado de la creación de un nuevo material artificial que puede usarse para crear diferentes prendas que deban tener mucha resistencia.