Así es el F-X, el futuro caza de Japón que puede freír misiles con microondas

Hace varios meses se publicaba en Japón detalles del que sería su futuro caza de combate. Este se desarrollaría a nivel nacional y tendría un coste de 48.000 millones de dólares. Recibe el nombre de F-X o F-3 y se considera una necesidad. Además, sería muy positivo para la nación japonesa que superara a otras aeronaves de combate de otras potencias mundiales como Rusia o China.

Este sería un caza de sexta generación. Actualmente Japón cuenta con mucho armamento de cuarta generación, lo que le hace estar muy atrás de otras naciones que poseen cazas de quinta generación.

Japón quiere dar un paso al frente

A pesar de que es un país muy desarrollado en el ámbito de la tecnología, Japón no ha liderado el desarrollo de una nueva nave de combate a nivel nacional en los últimos 40 años. Es por ello que están muy interesados en hacer este nuevo caza y traer ayuda técnica de otros países como Reino Unido o EE.UU.

El Ministerio de Defensa japonés quiere que tres áreas diferentes sean evaluadas: capacidades de integración de sistemas como radares y misiles, gran sigilo y una tecnología de desarrollo eficiente.

Además, este nuevo caza podría compartir información con otros aviones aliados de Estados Unidos, lo que haría que las operaciones conjuntas fueran más fáciles de hacer, además de ser más seguras.

Japón está barajando diferentes opciones para elegir cual será la empresa que se encargará del diseño del caza. Cada uno ofrece diferentes opciones o sistemas tecnológicos de última generación. De hecho, se prevé que más de 1000 empresas participen en el desarrollo de la nave.

Es probable que las empresas nacionales sean las encargadas de suministrar elementos como sensores de infrarrojos, fuselajes ligeros y sistemas de información.

Armamento y sistemas de última generación

Aún se desconoce su diseño, pero se espera que sea un caza con dos motores y con tecnología muy avanzada y que incluya control remoto de drones, una pantalla montada en el casco como si de realidad virtual se tratara y un radar que podría usar radiaciones microondas para destruir misiles enemigos. Además, el radar contará tanto con un sensor de infrarrojos como otro sensor electromagnético.

También es probable que se implementen sistemas de misión sofisticados y capacidades de guerra electrónica.

Tambien incluirá sistemas de autodefensa. Por ejemplo, un sistema de control de fuego integrado para combatientes que permitiría a todos los efectivos agrupar sus capacidades de detección de sensores y misiles, mejorando la precisión de los misiles más allá del alcance visual.

La nave también será capaz de controlar hasta tres aeronaves no tripuladas que tendrán la función de servir de apoyo durante el combate. Algunas de estas naves podrían usarse como armamento adicional, aunque también podrían utilizarse como sensores o naves de exploración.

Podrá atacar objetivos tanto en tierra como en al mar y obviamente en el aire, contando con misiles aire-tierra, aire-aire y misiles anti embarcaciones.

La idea de Japón es construir inicialmente 90 de estos nuevos cazas y comenzar a desplegarlos en el año 2035.