Arrestados por subir películas resumidas en 10 minutos a YouTube

Subir películas enteras a YouTube es imposible, y además ilegal. El filtro de subidas de contenido de la plataforma avisa de que estamos subiendo un contenido protegido, diciendo que no podemos monetizarlo y que subirlo tendrá un impacto negativo en el canal, el cual puede conllevar retiradas de contenido, strikes, cierres, e incluso demandas judiciales. Sin embargo, un grupo de usuarios hacía caso omiso de ello, y al final han acabado arrestados.

Al no poder subir películas enteras, un tipo de formato que está ganando mucha popularidad en Japón es el de las películas rápidas. Estas películas rápidas son versiones editadas de unos 10 minutos de duración, donde en lugar de subirlos en formato de análisis, crítica o contenido humorístico, su objetivo es hacer que no sea necesario ver la película original al contener los momentos clave de todo lo que ocurre en la película.

Películas de 10 minutos: incumpliendo copyright

La Content Overseas Distribution Association (CODA) se dio cuenta de esto, y afirmó que iba a tomar acciones legales contra tres personas que subían este contenido en Japón. Finalmente, esas tres personas fueron arrestadas por la policía por estar llevando a cabo una actividad criminal incumpliendo la ley de protección de derechos de autor.

En total, fueron cuatro las películas editadas y subidas al canal de YouTube. Las películas eran propiedad de Toho Co. Ltd y Nikkatsu Corporation, incluyendo la película I Am a Hero, de 2015. Las versiones editadas duraban 10 minutos, y los dueños del canal obtuvieron ingresos en anuncios a través de esos vídeos.

Algunos vídeos tenían narración

Esta semana también se han producido arrestos adicionales, ya que los vídeos contaban a veces también con narración para resumir partes del contenido. Por ello, han arrestado a otros dos sospechosos encargados de la narración y resumen del contenido de los vídeos, por lo que contribuían también a la violación de derechos.

Aunque sólo se ha arrestado a los integrantes de uno de los canales, CODA afirma que había un total de 55 cuentas de YouTube ofreciendo este tipo de películas rápidas. Tras el arresto, muchos de estos canales de YouTube están cerrando para evitar el mismo destino que han sufrido los cinco usuarios, eliminando en el proceso el historial de vídeos en YouTube.

De momento no se sabe si va a haber más arrestos a personas pertenecientes a otros canales, pero CODA afirma que su objetivo es cerrar todos los canales, por lo que aquellos que siguen abiertos tienen todas las de perder. Según sus estimaciones, estos canales tienen cientos de vídeos subidos con decenas de millones de visualizaciones.

Muchas de esas visualizaciones implicaban que los usuarios no pagarían por la película, ya que con el resumen se enteran de todo. Según las generosas estimaciones de un informe de NHK, se estima que en un año pueden llegar a perderse 730 millones de euros, equivaliendo a unos 8 euros por película con más de 80 millones de visualizaciones que tienen los vídeos del canal. La cifra real seguro que es mucho más baja, ya que no todos los usuarios que ven los vídeos habrían pagado por ver la película.