Multa de hasta 300.000 euros a 1.800 usuarios por comprar IPTV pirata

Todas las operaciones contra el IPTV pirata han ido contra los gestores de esos servicios, ya sea instándoles a que cierren las webs, a que les entregan los dominios, o demandándoles directamente ante un juez. Los usuarios lo único que suelen perder es el dinero del servicio que dejan de recibir, así como posibles usos peligrosos de sus datos. Ahora, se enfrentan un nuevo peligro por consumir IPTV pirata: el pago de una multa e incluso enfrentarse a un juez.

Italia ha llevado a cabo una nueva redada contra el IPTV pirata. El país es uno de los más activos en la lucha contra este tipo de actividad, y ahora la Guardia di Finanza ha anunciado el cierre de dos plataformas: TVSStreamingItalia e IPTVPanamaCity.

Ambas webs estaban supuestamente gestionadas por un hombre de 70 años, y vendía paquetes premium para acceder a contenido de Mediaset Premium, Sky, Disney+ y DAZN sin tener los derechos para ello. El acusado llevaba operándolas al menos desde 2017, y se le acusa de delitos contra la propiedad intelectual y fraude electrónico. Se estima que ha ganado en torno a 500.000 euros con su operación ofreciendo canales IPTV, de lo cual no ha pagado nada en impuestos.

Los usuarios, principal foco

Sin embargo, otro aspecto importante del anuncio contra la operación ha sido que la Guardia di Finanza ha vuelto a poner el foco en los usuarios que tenían contratado este servicio. Estos usuarios contrataban el servicio haciendo transferencias directas desde sus cuentas bancarias con sus datos reales o utilizando tarjetas de prepago si eran más ávidos.

En estos casos, los usuarios pueden afirmar que ellos no sabían que estaban contratando un servicio que era ilegal, ya que ellos no podían saber si la plataforma pagaba o no a los propietarios de los derechos. El problema es un mensaje que envió el vendedor a todos los usuarios.

IPTVPanamaCity

En ese mensaje, el vendedor afirmaba que ver los canales de su servicio dentro de Italia podía implicar peligros relacionados con la propiedad intelectual. Este mensaje no ha servido de nada para el vendedor, y además ha puesto en peligro a los usuarios, que sí estaban informados de que el servicio que estaban viendo en Italia era ilegal.

Ahora, los cerca de 1.800 usuarios que tenía el servicio ya han sido identificados a través de los datos de pago que usaron, y tendrán, como mínimo, que pagar una multa. Esa multa puede alcanzar los 300.000 euros, lo cual es probable que se reparta entre todos los acusados. También pueden acabar yendo a juicio y ser acusados de ser receptores de bienes robados.

En definitiva, el IPTV sigue recibiendo constantes golpes por parte de las autoridades, cuyo objetivo es intentar acabar con este tipo de piratería que tanto daño causa en el sector. Por desgracia, siempre surgen alternativas en cuanto una cierra, por lo que el juego de persecución va a continuar de manera indefinida.