El IPTV pirata no va a morir en 2021, pero puede tener un problema

El IPTV pirata no va a morir en 2021, pero puede tener un problema

Claudio Valero

El IPTV es la tecnología reina para ver la televisión a través de Internet, ya hablemos de operadores legales o de alternativas piratas. En este segundo “mundillo”, lo cierto es que ha crecido enormemente por la facilidad para acceder a los servicios. Los usuarios pueden instalar una aplicación IPTV para Linux, Windows o cualquier sistema operativo, además de poder acceder mediante decos y receptores para IPTV. Aunque no tiene pinta que las acciones judiciales y policiales puedan acabar con el IPTV pirata en 2021, sí se enfrente a una serie de problemas que pueden terminar “agotando” a los usuarios.

Las autoridades policiales y judiciales, junto con otras organizaciones antipiratería, seguirán presionando para acabar con la “mayor amenaza” de la última década contra sus intereses. Pese a ello, todo apunta a que no podrán tumbar el entramado de empresas y particulares involucrados en el lucrativo negocio del IPTV pirata. Está todo bien organizado para abrir uno o varios nuevos servicios tras el cierre de otro.

La falta de calidad y estabilidad, amenazas del IPTV pirata

Sin embargo, la “amenaza” viene desde las condiciones del propio servicio. Los que hayan probado un servicio de este tipo saben que tiene una serie de desventajas con respecto tanto a las alternativas legales (evidente) como a otras formas de piratería. El IPTV pirata requiere del acceso remoto a unos servidores que ofrecen el contenido en streaming. Durante esa conexión, existen muchos factores que pueden arruinar la experiencia.

Cortes, suscripciones de 12 meses que dejan de funcionar a los 4 meses, canales que no funcionan durante eventos multitudinarios, operadores que bloquean el acceso a los servicios… son varias las razones que pueden terminar cabreando a los usuarios, aunque estos siguen buscando el mejor servicio del momento. El boca a boca o los grupos privados con invitación parecen la mejor forma de asegurarse una buena experiencia.

Sin embargo, todo esto reduce el interés de los novatos por esta forma de piratería. No es ya todo tan sencillo como entrar en una web de compras (eBay, AliExpress, Wallapop…) y buscar IPTV. Ahora mismo aparecen muchísimos menos resultados y de vendedores con mucha menos trayectoria, lo que implica que, a nivel de garantía del servicio, las cosas se compliquen.

Como siempre, la industria audiovisual tiene en su mano la opción de ofrecer mejores alternativas legales a precios más ajustados. El problema actual es que estamos en plena ebullición de plataformas y es impensable que un usuario se plantee contratarlas todas. Aquí tiene las de ganar el IPTV pirata mientras asistimos a una consolidación de contenidos.

Es posible que, con menos plataformas, pero más grandes, muchos más usuarios se decidan a pagar para tenerlo todo en el mismo lugar. Por ahora, el IPTV pirata sólo se ve amenazado por la baja calidad que ofrecen algunos proveedores o revendedores, aunque también existen muchísimos que brindan un servicio excelente pese a la “clandestinidad”.