Un nuevo informe confirma que el 5G ni da cáncer ni es perjudicial

Los avances tecnológicos siempre conllevan que haya gente que piense que son nocivos para la salud. Pasó con la electricidad, y por desgracia todavía sigue ocurriendo con las ondas electromagnéticas que usan los móviles. Ahora, un estudio ha vuelto a demostrar que ni el 5G ni las radiofrecuencias aumentan el riesgo de padecer cáncer.

A pesar de que el 5G es una evolución del 4G, y que operará en parte en las mismas frecuencias que operabas hasta ahora la TDT, hay muchos ciudadanos que han intentado evitar la expansión de esta tecnología. Por desgracia para ellos, la ciencia es implacable, y el nuevo «Informe sobre Radiofrecuencias y Salud 2016-2019«, publicado por el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), ha analizado toda la evidencia científica que hay disponible sobre las redes inalámbricas hasta la fecha.

Ni el WiFi, ni el 4G ni el 5G dan cáncer

Este informe es el sexto que realiza la organización, aportando información veraz sobre el asunto para que la opinión pública puede tener como referencia un documento basado en las evidencias científicas más sólidas de cara a tomar decisiones informadas que beneficien a toda la ciudadanía.

Así, tras analizar toda la evidencia científica de estudios epidemiológicos de cohortes y caso-control sobre los radiofrecuencias en la salud, los expertos que han escrito en informe concluyen que, con los niveles habituales de exposición a los que está expuesta la población, no existe ningún riesgo para la salud. A su vez, también han revisado todos los estudios sobre la relación entre el uso de móvil y tumores cerebrales, y confirman que el móvil no aumenta la probabilidad de padecerlos.

Además, estudios realizados tanto in vivo como in vitro, junto con las investigaciones epidemiológicas, no indican que haya una asociación entre el uso de móvil y el desarrollo de tumores en el sistema nervioso central. También desechan la relación entre la exposición a fuentes de radiofrecuencia y la hipersensibilidad electromagnética.

Los datos van en relación con la evidencia disponible, donde la tendencia de evolución de casos de cáncer no se ha disparado debido al uso masivo de telefonía móvil desde mediados de los 90 hasta la actualidad. Si los móviles causasen cáncer, aunque fuera en un pequeño porcentaje de personas, el número de casos estaría disparado en todo el mundo, y no ha sido así.

En el informe también comentan que los niveles de exposición a los sistemas inalámbricos en guarderías, escuelas primarias y secundarias son muy inferiores a los que España está obligada a cumplir. Eso sí, siempre y cuando se usen repetidores legales.

Informar a la ciudadanía, importante paso

Por último, recuerdan también que el 5G no es más que una evolución del 4G, y que permitirá obtener nuevos usos y aplicaciones, además de ofrecer una mayor cobertura móvil gracias al uso de la banda de los 700 MHz, la cual puede ser la diferencia entre la vida y la muerte si tenemos un accidente en una zona aislada como puede ser en una montaña donde podamos pedir ayuda. Los investigadores destacan la importancia de informar debidamente a los ciudadanos sobre cómo funcionan las tecnologías y cuáles son sus utilidades, además de las medidas de control que hay actualmente para garantizar que se cumplen los límites de exposición.