Caída histórica de las acciones de Telefónica, Orange y Vodafone

Caída histórica de las acciones de Telefónica, Orange y Vodafone

Javier Sanz

Jornada negra para las tres principales operadoras de telecomunicaciones en España. Telefónica ha perdido un 14% en bolsa mientras que Orange se ha dejado en el parqué de París más de un 10%. La misma cifra ha caído Vodafone en Reino Unido. Desde el pasado 20 de febrero, las tres operadoras han perdido entre un 30% y un 40% de capitalización bursátil. Cualquiera de las tres compañías podría ser OPADA por una teleco americana o asiática a precio de saldo.

La crisis del coronavirus y sobre todo el pánico están provocando una auténtica sangría en las bolsas mundiales. El IBEX 35 que agrupa a las principales empresas españolas ha perdido un 26% desde el 19 de febrero y todo apunta a que las ventas van a seguir produciéndose a medida que los contagios se siguen disparando en nuestro país. Hace semanas que en Italia la pandemia está causando auténticos estragos. Precisamente el país vecino fue quien desató esta oleada de ventas en los parqués cuando empezaron a confirmarse las infecciones en masa en la zona de Lombardía.

A partir de ese momento, España tampoco hizo los deberes y de repente nos hemos encontrado con una situación fuera de control en País Vasco, La Rioja y sobre todo Madrid. Supermercados arrasados, las urgencias de los hospitales colapsados y muchos afectados que ni si quiera están recibiendo atención médica porque los teléfonos de información tienen tiempos de espera superiores a los 45 minutos. Todo este pánico ha provocado una desbandada del dinero en todas las empresas afectando con más virulencia al sector de las telecomunicaciones que ya de por sí estaba afectado por la dura competencia en el sector.

¿Qué está pasando con los operadores?

La caída registrada hoy por Telefónica ha sido histórica. La operadora vale menos de 20.000 millones de euros lo cual es bastante irracional teniendo en cuenta que solo su red de fibra óptica vale más que lo que capitaliza la empresa entera. La crisis de la teleco española no solo está provocada por el coronavirus, al mercado tampoco le gustaron los resultados anuales de 2019 ni la reestructuración planteada por su Presidente, José María Álvarez-Pallete.

En el caso de Orange, la operadora francesa capitaliza 26.000 millones de euros y era la que mejor desempeño estaba teniendo en bolsa en los últimos años. Desde el mes de noviembre la empresa comenzó a perder fuelle y acumula en lo que llevamos de año una caída del 27%. Por su parte, Vodafone capitaliza algo menos de 28000 millones pero en lo que llevamos de año también ha perdido cerca un 30%.

La era dorada de los operadores parece haber llegado a su fin. Tanto Telefónica como Vodafone llegaron a valer más de 100.000 millones de euros cada una, ahora ni si quiera la suma de las 3 grandes telecos europeas alcanza los 75000 millones de euros. Esta cifra ridícula pone sobre la mesa la posibilidad de que una operadora asiática o americana realice una OPA hostil y tome posiciones en Europa. Precisamente la UE es muy responsable de que las telecos hayan perdido tanto valor por todas las decisiones regulatorias que han ido adoptando en los últimos años. El valor se ha ido destruyendo a pesar de que las empresas han realizado un esfuerzo inversor muy potente para que todos los países dispongan de las mejores infraestructuras.

¿Y qué podemos esperar?

Con los casos disparándose en Italia y España, Estados Unidos cerrando fronteras y las tibias medidas que ha adoptado el BCE manteniendo los tipos es muy posible que sigamos viendo caídas históricas en las próximas semanas. El miedo guarda la viña y precisamente el dinero es muy miedoso en situaciones como la que estamos viviendo. Lo que no es racional es que una operadora como Telefónica pague 0,4€ por acción cuando sus acciones tienen un valor de 3,8€ en el mercado. Lo mismo sucede a otros gigantes como Repsol o Mediaset cuyos dividendos superan ampliamente el 10%. Tiempos difíciles que requieren decisiones valientes de nuestros políticos y también de los directivos que están al frente de las empresas.