
Aunque pueda parecer algo relativamente nuevo, lo cierto es que la tecnología 3D lleva mucho tiempo con nosotros. Lejos han quedado ya las proyecciones en los cines que invitaban al público a ponerse esas gafas blancas con un color diferente para el ojo. A día de hoy, esta tecnología ha evolucionado a otras muchas cosas como la realidad virtual o la realidad aumentada, aunque se sigue usando para otras cosas como la fotografía, pudiendo nosotros mismos utilizarla con nuestros smartphones.
















































