Comprar reproducciones en YouTube, la última moda para engañar a las marcas

Comprar reproducciones en YouTube, la última moda para engañar a las marcas

Javier Sanz

Cada vez hay más influencers e incluso medios de comunicación que recurren a la compra de seguidores y reproducciones en YouTube para conseguir obtener reputación que realmente no tienen. Una moda que no es nueva pero que ha proliferado en los meses de pandemia COVID por el auge de los negocios digitales en detrimento de los físicos.

Las redes sociales y YouTube se han convertido en potentes herramientas de comunicación que a diario impactan a miles de millones de personas en todo el mundo. Hace dos décadas, la prensa escrita y sobre todo la televisión eran los únicos medios empleados por las empresas para realizar publicidad. A día de hoy, los Youtubers e Influencers se han convertido en los verdaderos protagonitas del mundo del márketing y es que son capaces de impactar a audiencias cualificadas que además confían ciegamente en lo que sus ídolos compran, consumen o recomiendan.

Hecha la ley, hecha la trampa

Internet siempre se ha caracterizado por un medio que permite medir, monitorizar y analizar audiencias, sin embargo, esta transparencia que por ejemplo la prensa escrita o televisión no tienen se ha convertido en un arma de doble filo. La tirada de ejemplares de un periódico siempre ha sido un número estimado que después era validado por una consultora y se convertía en válida para agencias de publicidad y marcas. En la televisión las audiencias se miden con estimaciones y también con audímetros que permiten extrapolar los datos. No son exactos pero permiten a las cadenas adoptar decisiones sobre su programación y a los anunciantes planificar sus acciones de comunicación.

Compra de seguidores, reproducciones y todo lo que se pueda manipular

Twitter y Facebook fueron las primeras redes que se convirtieron en potentes herramientas de comunicación y no tardaron en aparecer empresas de compra y venta de seguidores. Aunque ambas compañías han adoptado medidas para tratar de frenar las «fake news» que son promovidas por ejércitos de bots, lo cierto es que no son capaces de terminar con los perfiles falsos y las cuentas que de forma deliberada compran seguidores. Sin ir más lejos, en los Premios ADSLZone Clipset celebrados el pasado miércoles 18 de noviembre, uno de los retos era escribir un tweet y la persona que más re-tweets tuviera ganaba un teléfono. El primer ganador fue un perfil con apenas 80 seguidores que consigió centenares de re-tweets. Obviamente fue descartado por el uso fraudulento de cuentas con perfiles falsos como se puede apreciar en la imagen inferior.

Instagram

La red social propiedad de Facebook también se ha convertido en una plataforma donde las empresas han encontrado un negocio millonario vendiendo seguidores o generando likes o reproducciones falsas en IGTV.  Por menos de 500$ es posible aumentar en miles los seguidores de una cuenta de instagram. Obviamente estamos hablando de perfiles falsos que no interactúan y que la única función que tienen es aumentar el número de seguidores para que ese influencer parezca más importante de lo que es. Afortunamente hay empresas como Binfluencer que con tecnología y el uso de «machine learning» son capaces de identificar cuando un determinado perfil tiene más o menos cuentas fake entre sus seguidores.

También hay otras empresas dedicadas al crecimiento de seguidores sin utilizar bots. Básicamente comienzan a seguir a miles de cuentas relacionadas con la temática del perfil y un porcentaje amplio de esas cuentas siguen al perfil de vuelta. Lo que se conoce como «Follow back».  Los precios oscilan entre los 200 y 500 euros al mes.

YouTube: Compra de suscriptores y Reproducciones

Por último, la plataforma de vídeo más famosa del mundo se ha convertido en un negocio millonario para las empresas especializadas en falsear los datos. Hay que tener en cuenta que los Youtubers más famosos del planeta son capaces de impactar a millones de personas. En España hay perfiles que han firmado contratos de varios millones de euros al año con agencias de representación para tener en exclusividad todas las campañas de publicidad.

Como en en el caso de otras redes sociales, también hay empresas que utilizando granjas de bots en diferentes países del mundo son capaces de engordar el número de seguidores y las reproducciones de un vídeo. Los precios oscilan entre los 200 y los 3.000 dólares en función de lo que quiera el cliente.

Precisamente uno de estos servicios es lo que ha contratado un conocido portal de tecnología, Xataka.com, propiedad de la empresa francesa Webedia y que es líder en España según el medidor de Comscore. El portal de tecnología celebró el pasado 19 de Noviembre sus premios anuales en streaming y durante todo el evento tuvieron como máximo 900 personas de forma concurrente viendo el programa. Al final el evento y transcurrida una hora y media las reproducciones eran menos de 2000 y los likes 219.

Durante la madrugada activaron uno de estos servicios de compra de visualizaciones y a las 7:00 am hora de España las reproducciones ya superaban las 100.000 mientras que los likes y los comentarios seguían completamente inmóviles.

Después durante todo el día de nuevo se congelaron las reproducciones y de nuevo a la madrugada siguiente se volvió a disparar el número hasta superar las 200.000.

En el siguiente gráfico podemos ver la evolución de las reproducciones, cómo se dispara durante las madrugadas y como por el día se quedan completamente estancadas, igual que los likes o los comentarios.

Esta alteración de las reproducciones tiene un fin comercial y es que el vídeo ya es el más visto de todo el canal en los últimos meses superando a vídeos de análisis de dispositivos importantes como el iPhone o la nueva consola de Microsoft.  Como no podía ser de otra manera, esta alteración de los datos ha tenido su reflejo en redes sociales ya que recordamos que estamos hablando del portal de tecnología más importante en España.

En definitiva, una acción reprobable que es necesario denunciar para evitar que la manipulación de los datos pueda engañar a usuarios, anunciantes e incluso a las propias plataformas.

Actualización

El vídeo ha superado ya las 500.000 reproducciones Fake, mantiene los mismos likes y mismos comentarios. ¿Se puede ser más torpe?