¿Te bajas una película pirata y recibes una carta pidiéndote dinero? Sí, ha pasado

Las empresas de la industria del entretenimiento tienen multitud de formas de monetizar su contenido. El estreno en cines suele ser el más importante, seguido del lanzamiento en DVD y Blu-ray, así como licenciarlo a plataformas de streaming. Sin embargo, ahora hay una nueva vía: demandar a quienes descarguen contenido.

En países como Alemania o Estados Unidos no es posible piratear sin VPN, ya que tienen implementado el sistema de los tres strikes. Si te pillan tres veces la IP descargando contenido por torrent, pueden pasar a multarte con cientos de euros. Esas cartas rozan la extorsión, ya que instan al usuario a pagar a cambio de no ir a juicio. Así, cientos o miles de este tipo de demandas pueden suponer una gran vía de ingresos para las empresas.

Cartas de una empresa propietaria de una película

Ahora, hay un nuevo país cuyos ciudadanos a sufrir este tipo de cartas: Reino Unido. Allí un juez ha dado permiso a la empresa estadounidense Voltage Holdings para enviar cartas a presuntos piratas en el país. Los primeros en recibirla han sido clientes del operador Virgin.

En la carta, Voltage Holdings detalla que ha descubierto tu dirección IP compartiendo un contenido mediante torrent. Esa dirección IP es propiedad de Virgin, y por ello la empresa pasa a contactar al operador para que le ceda los datos de quién estaba usando esa dirección IP en el día y hora en el que se estaba compartiendo el contenido. El contenido en este caso es la película Ava.

La carta asume que el propietario de esa dirección IP ha sido el que ha descargado el contenido, lo cual en multitud de casos no es cierto. Por ejemplo, puede haber sido otro miembro de la casa, o incluso alguien que esté robando el WiFi. La empresa, en este caso, deja la puerta abierta a que el usuario pueda defenderse y argumentar que no ha sido él quien ha descargado el contenido.

Inocente hasta que se demuestre lo contrario

Sin embargo, si el usuario no puede demostrar que no ha sido él el que ha descargado el contenido, entonces tendrá que firmar un acuerdo con la empresa en la que prometerá no volver a incumplir sus derechos de autor, así como también tendrá que pagar una compensación. La cifra que exigen no ha trascendido, pero probablemente serán cientos de euros. Los receptores tienen 14 días para responder, pero es recomendable que reciban asesoramiento legal antes de hacerlo.

Virgin ha confirmado que ha cedido datos de los usuarios a la empresa tras habérselo solicitado el juez. Un caso así podría repetirse también en España, lo cual ya ha ocurrido en el pasado. Por suerte, en estos casos, la empresa no tiene ninguna evidencia de que el usuario haya cometido infracción de derechos de autor más allá de una dirección IP. Será el juez el que tendrá que determinar si eso es o no cierto.

Es probable que Voltage haya solicitado identificar a usuarios de más operadores. En el pasado, los casos similares a este se han resuelto en favor de los clientes en Reino Unido. En España, el último caso se resolvió de manera diferente en dos juzgados, donde en uno los usuarios fueron absueltos, y en el otro fueron condenados.