
No es ningún secreto que necesitamos más materiales sostenibles si queremos ayudar al planeta. Grandes empresas ya han retirado los plásticos de un solo uso de sus productos para reducir el impacto y amenaza de contaminar cada rincón de la Tierra, especialmente los mares que suele ser el destino final de muchos de ellos. Los materiales bioderivados son una de las opciones potenciales, pero deben tener un coste económico que no incremente significativamente el precio final.




