
La Luna está a una distancia media de 384.400 kilómetros de la Tierra. Esa es la cifra más utilizada por organismos como la NASA, aunque no siempre se encuentra exactamente igual de lejos porque su órbita no es un círculo perfecto. En la práctica, esto significa que el tiempo para llegar a la Luna puede variar desde unas 76 horas en misiones como el Apolo 11 hasta unas 9 horas si una nave solo cruza su órbita a gran velocidad, como hizo New Horizons. Todo depende de la trayectoria, la velocidad y de si la nave debe frenar para entrar en órbita lunar o simplemente pasar de largo.







































