Hallan un tipo de nube que aumenta la radiación en los vuelos

Escrito por
Ciencia
0

Constantemente estamos expuestos a radiación. Existe en nuestras ciudades, cuando andamos por la calle, cuando nos hacen una radiografía, etc. Una fuente de radiación, aunque siempre dentro de los límites que no hay motivo por los que preocuparse, es cuando volamos. Mientras estamos en un avión, la dosis de radiación que recibe nuestro organismo es más alta de lo normal. Esto es debido al viento solar y a los rayos cósmicos. Sin embargo ahora un grupo de científicos ha descubierto una nueva fuente de radiación en los vuelos que puede afectar a algunos trayectos y que duplican los niveles normales.

Radiación en los vuelos

Esta radiación depende mucho de la latitud en la que volemos, así como de la actividad solar. Si viajamos más cerca de los polos esta radiación en los vuelos aumenta, mientras que disminuye cuando nos aproximamos al ecuador. Estamos, eso sí, ante unos niveles que no afectan notablemente a nuestra salud. Un vuelo normal, sin actividad solar atípica, de 12 horas a elevadas latitudes equivale a una prueba de rayos X.

Sin embargo este equipo de investigadores y según recoge el diario británico Daily Mail, ha descubierto que hay zonas en las que la radiación se dispara y recibimos más de lo que se creía hasta ahora. El estudio realizado por la NASA, ha analizado 247 vuelos en los últimos años. Algunos de estos vuelos, cuando pasaban por estas nubes con una carga mayor de lo normal, los pasajeros recibían hasta el doble de radiación.

Según los investigadores que han llevado a cabo este estudio, estas nubes están cargadas de filtraciones de partículas que provienen de la magnetosfera. El problema es que pueden aparecer y desaparecer y no se encuentran en un lugar concreto.

Radiación en los vuelos

Escaso riesgo

A pesar de los datos de este estudio, para un viajero ocasional no supone ningún tipo de peligro añadido, ya que aunque su vuelo pase por una de estas nubes cargadas de radiación, su organismo absorbería unos niveles aceptables y que no afectan a la salud. Pero para un profesional que pertenezca a la tripulación de un avión, de confirmarse esta hipótesis, esto sí puede llegar a ser significativo.

La idea del estudio es añadir la información, recogida a través de satélites, en la carta de navegación para que los pilotos eviten, siempre que sea posible, pasar por zonas donde se encuentren estas nubes con una mayor carga radiactiva.

Cada vez son más los pasajeros de avión que cada año viajan en el mundo. Los vuelos intercontinentales han bajado notablemente de precio y las rutas son cada vez más numerosas. De confirmarse lo realizado por este estudio, daría la posibilidad de reducir la exposición a estas zonas de mayor radiación.

Fuente > Daily Mail

Compártelo. ¡Gracias!