La sal que consumimos contiene microplásticos

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Ciencia
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La contaminación es uno de los problemas más graves al que nos vamos a enfrentar en las próximas décadas. No es solamente la polución del aire, algo que ya hemos visto que es más peligroso de lo que pensamos, sino también productos que acaban en el mar, como el plástico, y que posteriormente retorna a nuestro organismo a través de la alimentación. Un estudio ha analizado un total de 17 muestras de sal vendidas en diferentes países del mundo y han encontrado que estaban contaminadas con microplásticos.

Microplásticos en la sal

El plástico que llega al mar está causando problemas muy serios a la fauna. Ya vimos que a las aves marinas les atrae este tipo de material. De una u otra forma los microplásticos acaban en nuestra alimentación. En esta ocasión este estudio hace referencia a la sal que utilizamos diariamente para nuestra comida.

Así lo recogen en el diario portugués Público. Un grupo de científico ha analizado una serie de muestras de sal que venden en los supermercados de diferentes países y en la mayoría existía contaminación por microplásticos. Eso sí, como afirman el mismo equipo, la dosis es muy baja y difícilmente va a tener un impacto inmediato para la salud.

El problema es que estos microplásticos no solo estarán presentes en la sal, sino que formarán parte de otros muchos productos que vienen del mar. Además, este hecho no parece remitir, sino que cada año aumenta la cantidad de plásticos contaminantes vertidos a nuestros mares.

Se calcula que cada año echamos entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico para los océanos. La luz solar y el agua hacen que se descomponga en minúsculas partículas que acaban por entrar en otros seres vivos (o la sal, en este caso) y, posteriormente, forma parte de nuestra cadena alimentaria.

Los microplásticos están presentes en la sal que consumimos

Productos contaminantes

Muchos productos de higiene cosmética contienen microplásticos, como la pasta de dientes, geles o detergentes. Todo esto, aunque sea de forma inconsciente, acaba en el agua.

Ali Karami, investigador de la Facultad de Medicina y Ciencia de la Salud de la Universidad de Putra, en Malasia, explica que “los plásticos funcionan como esponjas y, por eso, consiguen absorber una gran cantidad de contaminantes del agua donde están. Como normalmente están mucho tiempo en el agua, tienen la oportunidad de absorber muchas más partículas”.

En total, como hemos indicado, han analizado 17 marcas de sal que están presentes en los supermercados de diferentes países de todo el mundo, tan dispares como Francia, Portugal, Irán, Malasia, Japón, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica. Solamente una de todas estas marcas estaba libre de microplásticos.

Una de las soluciones, como hemos visto recientemente, puede estar en los gusanos.

Fuente > Público

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