Beber alcohol da hambre por una razón: activa las mismas neuronas

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Ciencia
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Entre mis amigos tenemos una frase muy repetida que es el “kebab de las cuatro de la mañana”. Suele decirse una y otra vez cuando salimos por la noche y tiene una fácil explicación: después de beber alcohol siempre entra hambre. ¿Por qué? Pues no lo sabíamos, pero ahora tiene explicación gracias un estudio del Instituto Francis Crick, de la University College y del King’s College.

De acuerdo al trabajo publicado en Nature Communications, el alcohol activa las mismas neuronas que estimulan el hambre, de ahí que con la cerveza o cubata de turno nos entren ganas de comer. Dirigido por Denis Burdakov, este experimentó con ratones a los que se les introdujo 180 mililitros de alcohol durante tres días. ¿Qué ocurrió? Pues que los roedores tuvieron un “significativo” aumento en el apetito, hecho que no le ocurrió al grupo de ratones que no ingirió alcohol.

Los investigadores descubrieron los mecanismos neuronales que provocaban este comportamiento en los roedores. La razón es que los componentes fundamentales de los circuitos de la alimentación, que se encuentran situados en el hipotálamo, también se podían activar con el alcohol.

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El grupo de científicos halló que la actividad de las neuronas Agrp del hipotálamo es imprescindible para la sobreingesta de alimentos inducida por el etanol. ¿Y quién posee este elemento? En efecto, el alcohol.

En otras palabras, las neuronas Agrp son las que estimulan el hambre y forman parte del circuito de alimentación. Estas, a su vez, también se veían afectadas por el alcohol cuando se tomaba, con la particularidad de que si se eliminaba esta actividad en las neuronas, también se suprimía la sobreingesta de alimentos provocada por el alcohol.

La próxima vez que salgáis de madrugada y tengáis hambre, ya sabéis el porqué sucede esa necesidad imperiosa de meter alimentos al cuerpo. ¡Ah! Y el porqué ocurre la borrachera también tiene ya su explicación. Que no se diga.

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