Lo que he encontrado sobre "despropósitos de la TDT

Pues leyendo por internet he visto esto sobre la TDT que pego aquí para quien le interese.

· Los despropósitos de la TDT
El reciente nombramiento del secretario de Estado de
Telecomunicaciones, Bernardo Lorenzo, como presidente de la Comisión del
Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) es una señal más –
especialmente grave esta vez- de los vaivenes en los que se mueve el
gobierno en lo que se refiere a la gestión de las ‘teleco’ y esto ocurre al
poco de cumplirse el primer aniversario de la implantación de la TDT en
España.
La llegada de Lorenzo en sustitución de Francisco Ros no provocó una
reacción optimista entre los muchos que esperaban una nueva política que
mirase más a Europa, acorde con los tiempos que corren, protagonizada
por la practicidad y que tuviera en cuenta la globalidad de un mercado
especialmente sensible en el espacio comunitario. El continuismo ha sido
un lastre que beneficia a unos pocos y pagan –y pagaran- todos.
Conscientes de la que se avecina, los favores debidos han entrado en
escena en forma de cargo seguro con sede en Barcelona, lo que garantiza
cierta placidez a Lorenzo en el medio plazo. Una incongruencia inimaginable
en una democracia de buena calidad. Regulador y regulado tomando
decisiones en un mismo sillón. La necesaria independencia por los suelos.
Las corruptelas de guante blanco al alcance la mano. Son muchos los
errores en los que ha incurrido la Secretaria de Estado de
Telecomunicaciones para la Sociedad de la Información (SETSI) en los
últimos años y sin duda, la gestión que acumula más borrones es la
extensión de la TDT.
Actualmente, la Comisión Europea de Competencia, investiga las
ayudas que el Ministerio de Industria, a través de la SETSI, concedió a las
Comunidades Autónomas para que desarrollaran los Planes de Extensión de
la TDT. En una resolución preliminar, publicada en el Diario Oficial de la
Unión Europea, la Comisión avanza la ilegalidad de esas ayudas ya que en
ningún momento fueron comunicadas. Tras las alegaciones, conoceremos la
resolución definitiva, pero cabe la posibilidad de la que la Comisión obligue
a la devolución de esas ayudas con la venia de su comisario Almunia
5
La digitalización de la televisión en España supuso en su primera fase
una inversión de 300 millones de euros, a los que hay que sumar 70
millones anuales en costes recurrentes. En números redondos: la TDT va a
significar para el maltrecho bolsillo de los españoles 1.000 millones de
euros en los próximos diez años, situación que podría haberse evitado. Por
otra parte, y desde un punto de vista tecnológico, la TDT nace herida de
muerte y con fecha de caducidad, alejada de la vanguardia y de contribuir a
mejorar la imagen de España como referente en este tipo de avances.
Presumimos de ser los primeros en TDT, algo que en la vieja Europa se
empieza a considerar dentro de la categoría del folklore.
Cuando se profundiza en la cuestión comprobamos que el desarrollo
de la TDT en España ha adquirido tintes de esperpento. Una obra de
teatro de la que sólo hemos visto el primer acto, pero suficiente como para
que el sector esté preocupado. En España, la red de televisión está en
manos de un único operador. Es por tanto un monopolio de facto, lo que
debería propiciar el dialogo y el consenso. Ni de lejos ha sido así y la SETSI
de árbitro casero.
Si algo tenía claro el Ministerio de Industria es que sólo habría cabida
para la tecnología terrestre en el despliegue de la televisión digital en
España. Ni hablar del cable, del satélite, de la banda ancha. Mejor olvidarse
del principio sagrado de la neutralidad tecnológica e ir a contracorriente de
Europa, aunque ello suponga la multiplicación del gasto en una tecnología
limitada tecnológicamente, ya que a partir del 80% de cobertura, extender
la TDT supone un coste que crece exponencial y desorbitadamente en un
horizonte teñido de repetidores que no sólo hay que instalar, sino también
mantener.
Los problemas de la TDT se extienden a lo largo y ancho de la
geografía española. La variedad de nuestra orografía o la dispersión
poblacional de algunos territorios ponen de manifiesto las limitaciones de
una tecnología que los expertos catalogan de débil. Para las zonas sin
cobertura, el Ministerio propuso una solución a través del satélite, vía
doméstica, condicionada y limitada desde el punto de vista tecnológico y
que ignora la más elemental regla de la economía de mercado: la libre
competencia.
Lo peor, sin embargo, está por llegar; entra en escena el dividendo
digital que en vulgar paladino supone la progresiva liberación del espectro
radioeléctrico para dar cabida a servicios de banda ancha móvil a
velocidades muy superiores a las actuales. Un tramo de la banda (de 790 a
862MHz) muy valioso por sus características técnicas pero que en España
está actualmente ocupado por los canales nacionales de televisión.
La Administración, una vez más, ha dado cumplidas muestras de
improvisación y ha anunciado que se va a recaudar un buen dinero gracias
a que las operadoras de móviles ocuparán ese espacio a través de
concursos públicos. El proceso comporta la recolocación de canales de
televisión dentro de la banda, lo que implicará nuevos ajustes en las
antenas colectivas, nuevos gastos y un segundo plan de extensión de la
TDT que correrá con cargo al ciudadano.
6
Pero aún hay más. Los operadores, conscientes de que el futuro pasa
por la transmisión de datos mediante la red móvil, ya han anunciado que
necesitarán más espacio (al menos 100 MHz adicionales), con lo que se
prevé que un segundo dividendo digital, previsto para 2015, se adelante a
2013. Es un objetivo prioritario en el ámbito de la Unión Europea, que
votará esta propuesta de adelantar el calendario en el mes de junio en
Estrasburgo. En España, supondría una tercera antenización y un tercer
plan de extensión de TDT. Un despropósito. Y la ‘sentencia’ definitiva nace
en la propia Comisión Europea que contempla como escenario la liberación
total del espectro radioeléctrico para dedicarlo a otros servicios con lo que
la televisión se difundiría mediante otras tecnologías. En definitiva,
hablaríamos de la total desaparición de la TDT.
La prematura falta de vigencia de la tecnología digital terrestre
utilizada en España se hace patente con la presente eclosión de la alta
definición y el 3D. Sin entrar en detalles técnicos, las cadenas tienen el
‘espacio’ reducido, y en el marco actual, tendrán que elegir y descartar los
componentes vanguardistas. El satélite, el cable o internet son por tanto el
futuro de la TV por mucho que el gobierno español haya hecho una muy
equivocada y costosa apuesta.

Post-it
Reasignación de frecuencias y "dividendo digital.- En abril de 2010 se publica en el BOE la Ley General de la
Comunicación Audiovisual, incorporándose la transposición de la directiva europea sobre servicios de comunicación audiovisual.
El llamado "dividendo digital" establece que a partir del 1 de enero de 2015 la reserva de las frecuencias entre 790 y 862 MHz,
los canales 60 a 69, para otros servicios de comunicaciones. Esto supone trasladar la mayoría de las emisiones de TDT
actuales, reajustando toda la red de emisores y obligando a los usuarios a modificar nuevamente la configuración de sus
antenas. Se abandona el modelo de frecuencia única para todo el territorio nacional reubicando los múltiplex sobre la base de
las frecuencias utilizadas en las antiguas emisiones analógicas, estableciendo como criterio de referencia el uso de la frecuencia
de mayor alcance o significación en cada provincia.
 
Arriba