Adios al efecto Pujals, y adios al Efecto Jazztel

Las grandes esperanzas de que Leopoldo Fernández Pujals resucitara Jazztel empiezan a desvanecerse a golpe de los malos resultados que presenta sistemáticamente cada trimestre. Estas esperanzas fueron el detonante del subidón del valor entre septiembre de 2004 –cuando Pujals compró el 24,9% del capital– y marzo de 2005, cuando pasó de 0,25 a 1,67 euros (una escalada del 568%, con numerosas alzas diarias superiores al 10% y que incluso llegaron al 30%).

Desde entonces, el valor ha vivido una clara tendencia bajista que le ha llevado hasta la zona de 0,70 euros en la que se mueve actualmente, que se antoja crítica para su futuro: la pérdida de esa resistencia puede abrir la caja de los truenos y precipitar un desplome en toda regla, según los analistas técnicos. Ayer aguantó en ese nivel a duras penas, a pesar de los desastrosos resultados presentados tras el cierre del viernes.

En el primer trimestre, las pérdidas de la operadora crecieron el 154% hasta 64 millones de euros, con un crecimiento de ingresos del 41%. La empresa achaca estos malos resultados al “esfuerzo que está llevado a cabo desde el ejercicio anterior para adecuar su estructura a la nueva realidad empresarial, especialmente en las áreas de despliegue de red, atención al cliente y marketing y ventas”.

Esto sería lógico si fuera una start-up, una empresa que se acaba de crear y tiene que desplegar su red y darse a conocer. O incluso si Pujals acabara de hacerse con la gestión y estuviera iniciando su relanzamiento. Pero hace ya casi dos años que lo hizo.

El mercado se está cansando de que pase el tiempo y que el negocio no despegue; más aún, de que ni siquiera cumpla las propias previsiones de la compañía. De momento, tiene 250.000 clientes de banda ancha, cuando su plan contempla alcanzar 475.000 a fin de año. “Si no cumple las previsiones de 2005 ni 2006, ¿cómo nos vamos a creer que va a cumplir las de 2008?”, se pregunta un analista del sector.

Por no hablar de los errores y las rectificaciones que empiezan a convertirse en habituales en la compañía. El más reciente ocurrió a principios de abril, cuando infló en 100 millones de euros su previsión de ingresos y el valor se disparó el 9,3%; cuando rectificó, encadenó cinco fuertes caídas consecutivas en las que perdió más de lo que había ganado.

En esta huida hacia delante, a Pujals no le queda otra que ampliar constantemente capital para financiar su estrategia. Lo hizo por el 1,84% del capital (18 millones de acciones) en febrero; hace dos semanas anunció otra ampliación del 6,39% por importe de 48,4 millones y pretende captar otros 100 millones antes del verano. En total, la empresa calcula que necesita entre 200 y 250 millones hasta 2008. Renta 4 considera que “estas ampliaciones suponen dilución de los resultados y deben pesar sobre la cotización”. Y añade: “La estrategia es la correcta y Jazztel puede ser una buena historia a medio plazo, pero a corto puede irse más abajo”.

Un modelo de dudoso futuro

Lo peor es que el entorno tampoco le acompaña para salir del hoyo. Las telecos europeas llevan año y medio estancadas en Bolsa, y el giro bajista de los índices la semana pasada no ayuda precisamente a su despegue. Esta situación deriva de la creciente competencia de las empresas de Internet capitaneadas por Google, que ya ofrecen con gran éxito llamadas por la red sin ningún coste y que empiezan a entrar en las redes WiFi gratuitas –lo que puede acabar con su principal fuente de ingresos, la banda ancha–. Si los gigantes europeos no tienen claro cómo enfrentarse a esta competencia, una pequeña empresa como Jazztel lo tiene mucho más difícil.

Lo que también hay que plantearse es si esta compañía ha llegado tarde a este mercado, puesto que su modelo de negocio puede haberse quedado obsoleto antes de haberse implantado. Jazztel pretende hacer su negocio con el concepto del futuro, el triple play: la unión de voz, acceso a Internet y televisión. Pero entrar ahí supone no sólo competir con las grandes telecos y con las empresas de Internet, sino con los operadores de cable –la nueva Ono con Auna– y con los de satélite –Sogecable–. Por tanto, es lógico que el mercado desconfíe del éxito de una apuesta tan fuerte por parte de Jazztel.

Calentar el valor como sea

A juicio de algunos observadores, lo único que puede hacer Pujals es tratar de calentar el precio del valor para poder vender antes de que lleguen las rebajas de verdad. En esa tarea cuenta con un ejército de seguidores del valor que siembran constantemente los foros de Internet de rumores de OPAs, nuevos productos, entradas de accionistas de campanillas, etcétera. Incluso se ha especulado con el retorno de su fundador, Martín Varsavski, al hilo de una alianza con su nueva empresa, que desarrolla redes WiFi de acceso público.

Normalmente, son inversores que se han quedado pillados en el valor en máximos o que no se resignan a dejar la otrora gallina de los huevos de oro. Pero Pujals y sus seguidores están al filo de la navaja. Si el valor pierde los 0,70, abran el paracaídas.

confidencial.com
 
Y confio en que tampoco. O que venga una operadora europea que quiera entrar en España y le parezca atractiva la red de Jazztel
 
permiteme mi escepticismo, pero cual es la fuente de la noticia???



porque desde luego confidencial.com no es
 
Y que más dá si se va a pique?
Contratas con otro ISP y punto. Será por isp's...
Otra cosa será que tengas acciones de Jazztel. Entonces sí que te afecta la cotización bursátil
 
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