¿Por qué no puedes instalar Windows 10 en PlayStation ni Xbox?

Windows 10 es el sistema operativo más utilizado en ordenadores personales y de empresas en todo el mundo. Su amplia compatibilidad con programas y facilidad de uso hace que más de mil millones de personas estén familiarizadas con él. Sin embargo, hay dispositivos donde no pueden instalarse a pesar de compartir la misma arquitectura que un ordenador, como es el caso de las consolas PlayStation 4, PS5 o Xbox One.

Tradicionalmente, las consolas utilizaban arquitecturas diferentes de las que encontramos en un ordenador. No fue hasta 2006 cuando AMD introdujo x86-64, una serie de instrucciones que seguimos utilizando en la actualidad no sólo en ordenadores con Windows, sino también en macOS y en Linux.

Sin embargo, en aquél entonces las consolas lanzadas usaban otras arquitecturas. PS3 usaba Cell, desarrollada por Sony, Toshiba e IBM que combinaba elementos de PowerPC con otros nuevos. En el caso de Xbox 360, también encontrábamos un procesador basado en PowerPC.

Todo cambió con las nuevas PS4 y Xbox One, que pasaron a utilizar arquitecturas similares a los ordenadores. Ambas consolas utilizan una APU con procesador y tarjeta gráfica de AMD. En PS4 encontramos un procesador AMD Jaguar de 4 núcleos a 1,6 GHz, mientras que la de la Xbox One es un AMD Jaguar de 8 núcleos a 1,75 GHz. Los procesadores de sus hermanas mayores son similares, mejorando frecuencias y tarjetas gráficas para ser más potentes.

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La clave de estos procesadores es que usan arquitectura x86-64, similar a la que usan también las PS5 y Xbox Series X. Esta arquitectura, como decíamos, es la misma que utilizamos actualmente en nuestros ordenadores. Entonces, ¿por qué no se puede instalar Windows en ellas?

Las consolas están capadas al máximo

La respuesta es relativamente sencilla: porque están capadas. Si nos centramos en Xbox, la pregunta rechina más todavía porque es la propia Microsoft quien desarrolla la consola. De hecho, Xbox One podría ejecutar perfectamente Windows 10 porque, básicamente, ya lo hace. El sistema operativo interno de Xbox One está basado en Windows 10 OneCore, sobre el cual se ejecuta Xbox One Experience y las apps de la plataforma UWP de Microsoft. Así, no existe ningún motivo por el que un juego de Xbox One no pueda funcionar en PC.

Sin embargo, Microsoft ha introducido multitud de modificaciones a nivel de hardware y de software para que no sea posible instalar Windows 10 como el que tenemos en PC, de manera que se evitan problemas relacionados con chetos o que la gente pueda usar juegos pirata en la consola. De esta manera las compañías como Microsoft o Sony mantienen los diferentes sectores del mercado bien diferenciados para sacar el máximo rendimiento. Si las consolas pudieran usarse como un PC con Windows 10 las ventas caerían.

Digital Rights Management

El sistema DRM tiene por objetivo controlar el uso de los dispositivos para que no se realicen modificaciones en ellos de manera que se pueda proteger la propiedad intelectual y el copyright de los contenidos utilizados en estas plataformas. Microsoft ya lo implementó en la Xbox 360 y Sony en su PlayStation 3, y ambas compañías lo han seguido implementando en posteriores dispositivos como Xbox One, Xbox Series X, PlayStation 4 y PlayStation 5.

Se trata de una tecnología desarrollada por los proveedores de contenido, en este caso Microsoft y Sony a través de sus consolas, para controlar el uso que se les da a los videojuegos y contenido audiovisual en general que se distribuyen tanto en formatos físicos como digitales. Gracias a este sistema, todo el contenido que se distribuye a través de los canales oficiales de las marcas está protegido y solo se puede utilizar en dispositivos o consolas oficiales que estén desarrolladas para ello y que las marcas hayan autorizado expresamente. Cuando adquirimos un título en la tienda online o física adquirimos una licencia con la que podemos utilizar el videojuego en la consola en la que lo hayamos descargado o a través del formato físico que hayamos adquirido estando prohibido realizar copias de los mismos.

Hardware y Software

Además de los propios sistemas de protección a través del DRM en la distribución de contenido en las plataformas, existen otros impedimentos a nivel de hardware y software para que instalemos Windows en PlayStation o Xbox.

  • Southbridge

Una modificación importante que encontramos a nivel de hardware es el Southbridge, que es el encargado de comunicar elementos como los periféricos de la consola y el procesador, como la salida de vídeo, el WiFi, la señal del mando, el lector de discos o el disco duro. Este Southbridge tiene un diseño propietario para el que no existen drivers que permitieran a Windows 10 funcionar con normalidad.

  • Northbridge

Lo mismo ocurre para el Northbridge, que en lugar de estar separado como el southbrige, está incluido dentro del paquete del procesador, y se encarga de comunicar los núcleos con la memoria del chip. También encontramos lo mismo con el controlador de memoria y básicamente todo lo que se encarga de controlar el correcto funcionamiento del hardware de manera coordinada, como el SMC (System Management Controller) que controla la iluminación LED o la velocidad del ventilador en función de la temperatura de la consola. Todo está cerrado.

  • Capa de abstracción de hardware (HAL)

A todo esto, se suma que el kernel de Windows 10 sin modificar no funciona con el hardware de la consola, de manera que no podría comunicarse correctamente con los componentes para pasarles instrucciones y tareas, ya que el kernel que usa la consola está modificado a pesar de estar basado en Windows OneCore. Así, no existe una capa de abstracción de hardware (HAL) que actúe como punto de unión entre el hardware y el kernel, y habría que crear uno desde cero, lo cual es imposible.

  • Sistemas de archivos

Y esto es solo a nivel de hardware. Si nos vamos al software, de entrada, la consola utiliza el Secure Boot para ver que no se hayan hecho modificaciones en el sistema. La BIOS/UEFI también tendría problemas para leer los archivos, ya que la de Xbox está diseñada para funcionar con FATX, el sistema de archivos que Microsoft tiene exclusivo para la consola en lugar de NTFS que usa Windows 10. PlayStation también usa una solución propietaria llamada PFS como sistema de archivos.

  • Secuencia de arranque

El proceso de arranque del sistema que disponen PlayStation y Xbox es muy diferente al que disponen los ordenadores personales. Esta secuencia de arranque diseñada para la consola de Microsoft y la de Sony supone una barrera para Windows. Éste no sería capaz de arrancar funcionando en una consola de las mencionadas porque la estructura de los sistemas y archivos de arranque no tienen nada que ver entre ambas plataformas.

Ventajas de compartir arquitectura con PC

A pesar de todas estas limitaciones, el hecho de que ambas consolas usen la misma arquitectura que un ordenador tiene múltiples ventajas relacionadas con el PC, como es el hecho de que los juegos que se diseñan para las consolas pueden portarse a PC con suma facilidad como estamos viendo en los últimos años, y viceversa.

Además, la retrocompatibilidad con las consolas es realmente sencilla porque los juegos han sido diseñados para funcionar en la misma arquitectura, y ese es el motivo por el que por ejemplo PS5 va a ser retrocompatible con PS4 de salida de la misma forma que si cambiamos de PC podemos seguir jugando con nuestros juegos de Steam. Una parte importante de la piratería en el sector de las consolas se refiere al uso de títulos correspondientes a generaciones anteriores. La mayoría de usuarios se suelen deshacer de las consolas anteriores cuando adquieren una nueva, pero mantienen algunos de los juegos que más les interesan, lo cual les «obliga» a buscar la manera de jugar a juegos de versiones anteriores en las consolas actuales.

Gracias a ello, las compañías se ahorran también mucho dinero a la hora de desarrollar sus propios procesadores, lo cual a la larga repercute en el que el precio de las consolas puede ser más barato. Por suerte, hacernos nuestro propio ordenador es cada vez más barato, aunque no estaría de más poder hacer que las consolas ejecutasen también un sistema operativo de escritorio como ya permitieron las primeras PlayStation 3 con Linux, donde muchas familias se ahorrarían el dinero de tener que comprar un PC para que su hijo trabaje y una consola para que juegue. Aquí seguirá teniendo esa ventaja el PC.

Instalar juegos desde el PC en la consola

Aunque como ya hemos mencionado la respuesta a la pregunta de por qué no podemos instalar Windows 10 en Xbox o PS4 es porque están capadas, lo cierto es que, dentro del mismo entorno de Microsoft, la compatibilidad si cabe es aún mayor y se entiende todavía menos. Sobre todo, cuando el sistema operativo interno de Xbox One está basado en Windows 10 OneCore, sobre el cual se ejecuta Xbox One Experience y las apps de la plataforma UWP de Microsoft. Tanto es así, que, desde hace ya unos años, desde la propia Microsoft Store es posible instalar juegos en nuestra videoconsola Xbox.

Xbox

Para ello, lo único que tenemos que hacer es:

  • Ir a la Microsoft Store desde nuestro PC y buscar el juego que queramos instalar en nuestra Xbox.
  • Ahora debemos pulsar sobre el botón de Instalar en tu Xbox. Automáticamente, la próxima vez que iniciemos sesión en la consola, veremos que el proceso de instalación del juego comenzará de manera automática y en tan solo unos instantes tendremos el juego disponible en el sistema de Xbox para jugar.

Esto es algo que es realmente interesante, sobre todo para esos momentos en que nos sabemos que hacer, pues así podemos dejar preparada nuestra consola Xbox para cuando lleguen los momentos de ocio y nos toque estrenar ese juego que tanto nos ha llamado la atención.

Ps4

Desde un PC con Windows 10 también es posible instalar juegos en nuestra PS4 de manera muy similar a la que acabamos de indicar en el entorno de Microsoft. En este caso, lo único que tenemos que hacer es lo siguiente:

  • Visitar el sitio oficial de PlayStation Store desde el navegador de nuestro PC.
  • Iniciar sesión con nuestra cuenta asociada a la videoconsola y buscar el juego que queremos instalar.
  • Una vez localizado, pulsamos en el botón Descargar a tu PS4 y el proceso comenzará en la propia videoconsola si tenemos activo el modo reposo y cuenta con conexión a Internet.

PS5

También puedes realizar esta misma acción desde la más reciente PlayStation 5. La forma es la misma que tenemos en la PS5, es decir:

  • Entramos en la web de PlayStation Store.
  • Iniciamos sesión con la cuenta asociada a nuestra PlayStation.
  • Buscamos el juego que queremos descargar, ya sea de pago o gratis, para cuando lo hayamos encontrado confirmaos la descarga, haciendo clic en el botón Descargar en tu PS5.
  • Y en ese momento comenzará la descarga del juego en la consola para cuando lleguemos a casa todo este preparado para jugar, siempre que tengamos activo el modo reposo y cuenta con conexión a Internet.

Este sistema es ideal si encontramos un juego muy bueno y queramos que nada más llegar al lugar donde tengamos nuestra PlayStation ya podamos disfrutar de él.

Dispositivos móviles para la PS4 y Ps5

En el caso de la videoconsola de Sony, también es posible descargar e instalar juegos en la PS4 y PS5 desde la PlayStation App, disponible para dispositivos iOS y Android en sus correspondientes tiendas oficiales.

Como ya hemos podido ver, ambas arquitecturas son completamente compatibles con el sistema de Microsoft, pero lo cierto es que hay otros intereses para que no podamos instalar Windows en Xbox ni PlayStation, algo que es una pena porque se abrirían muchas e interesantes posibilidades.

¿Cuál crees tú que puede ser el motivo para que no sea posible instalar Windows 10 en Xbox y PS4? ¿Crees que algún día será posible la instalación?

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