Los efectos más negativos de WhatsApp

Los efectos más negativos de WhatsApp

Manu Iglesias

WhatsApp es el servicio de mensajería instantánea más importante del mundo. Cada día millones de usuarios acceden al servicio para comunicarse con otras personas y esta es una de sus principales virtudes; y el fin para el que está creada.

El servicio se ha convertido en algo prácticamente imprescindible para poder estar en contacto con otras personas y quizá este sea uno de los primeros efectos negativos del servicio: si no eres usuario muchos te tratarán como un “bicho raro” y en algunos casos hasta podría causar la pérdida de contacto con ciertas personas.

Pero este no es el único efecto negativo de WhastApp. A continuación repasamos algunos de los principales y más importantes:

1.- Es una app adictiva

Las redes sociales están diseñadas de forma que causen cierta adicción en el usuario y WhatsApp, aunque no sea considerada una red social, no es una excepción. Su facilidad de uso, su disponibilidad en cualquier momento y el hecho de que sea completamente gratuita hace que estemos todo el día pendiente de ella.

Las conversaciones entre amigos y muy especialmente los grupos hacen que estemos mirando cada pocos minutos si hemos recibido algún nuevo mensaje. Además de querer transmitir casi en tiempo real lo que estamos haciendo o pensando con otras personas.

Aunque muchos aún quieran pensar que no son adictos a WhatsApp, desde hace tiempo han sido desarrolladas ciertas apps que son capaces de medir el tiempo que nos pasamos conectados a la famosa aplicación de mensajería, chateando con nuestros contactos, compartiendo fotos, vídeos o documentos, visualizando los estados de WhatsApp, etc. Herramientas que sorprenden y mucho a la mayoría de personas que después de unos días, ven cómo se pasan horas y horas al día dedicados a la app.

2.- Causa distracciones y pérdida de productividad

La app puede ser muy útil para mantener el contacto con cualquier persona. También es útil en entornos laborales. El problema es que es tan adictiva y normalmente queremos responder tan rápido que puede llegar a ser una gran distracción durante las horas de trabajo.

¿Cuántas veces al día miras si has recibido algún mensaje durante tu jornada de trabajo o estudio? Si el tipo de trabajo que realizas te lo permite, seguro que lo consultas muchas veces a lo largo del día y no solo durante los momentos de descanso o tiempo libre.

Esto hace que pierdas el foco de lo que estás haciendo y cada vez que tienes que volver a concentrarte en una tarea pueden pasar fácilmente varios minutos.

3.- Puede llegar a causar ansiedad

En algunas personas WhatsApp puede llegar a ser una causa de ansiedad. No todo el mundo utiliza el servicio de la misma forma y para muchas personas tener que esperar un tiempo para obtener respuesta a sus mensajes puede ser un auténtico suplicio. Eso por no hablar del estrés que pueden llegar a generar los famosos grupos de WhatsApp en los que se pueden recibir cientos de mensajes diarios y en los que es imposible estar al tanto de las cosas importantes debido a la gran cantidad de mensajes innecesarios que se suelen enviar.

Además, también puede causar problemas de este tipo los fallos en la aplicación, falta de conexión a Internet, etc, etc…

4.- Es muy fácil tener malentendidos

No todos nos expresamos igual y a través de WhatsApp todavía menos. Además, al utilizar el servicio se elimina toda la expresión corporal de la conversación, por lo que los malentendidos están a la orden del día.

Es cierto que los emojis, los Gifs y los stickers pueden ayudar, pero aún con ellos es posible que la persona con la que estamos hablando no interprete un mensaje con la misma intención que lo enviamos y esto pueda llegar a ser un problema.

Tenlo en cuenta cuando escribas a través de este medio y procura dejar muy claras tus intenciones cuando envías un mensaje. Especialmente si es a una persona con la que no tienes demasiada confianza o no has hablado a través de mensajes de texto muchas veces.

5.- Puede ser utilizada para el acoso y el bullying

Acoso a través de WhatsApp

Este quizá sea uno de los peores problemas de WhatsApp y es que por su modo de funcionamiento es muy utilizada para el acoso o el bullying.

Cualquiera con tu número de teléfono puede enviarte mensajes. No necesita que lo aceptes previamente y además pueden escribirte si que tu sepas quién es la otra persona, ya que salvo el número de teléfono, es muy fácil esconder cualquier otro dato que pueda desvelar quién está de una cuenta.

Pero eso no es todo. El servicio también muestra los momentos en los que te conectas y aunque ocultes la última hora de conexión, siempre podrán ver los momentos en los que te conectas e incluso recibir notificaciones cuando lo haces.

6.- Si quieres utilizarlo debes compartir tu número de teléfono

Esto se puede ver tanto como una ventaja como un inconveniente. Por un lado facilita mucho el uso de la aplicación, ya que nada más activarla tendrás disponible todos tus contactos (los que sean usuarios del servicio).

Pero al mismo tiempo esto puede ser un problema, ya que si quieres darle tu WhatsApp a alguien tendrás que facilitarle tu número de teléfono. Si fuese posible contactar con alguien a través de un nombre de usuario se podría mantener el teléfono, que es un dato más privado, a buen recaudo sin perder el uso del servicio de mensajería más popular del mundo.

7.- Puede llegar a ocupar mucho espacio en el móvil

Este problema es más técnico, pero tampoco debemos olvidarlo. WhatsApp guarda en la memoria del teléfono todas las conversaciones y también los archivos enviados y recibidos.

Después de un tiempo de uso esto puede llegar a ocupar muchos GB, especialmente si eres muy activo y envías o recibes muchas fotos y vídeos. Por supuesto puedes hacer limpieza siempre que lo necesites, pero lo habitual es que no se realice con lo que ello supone.

8.- No es la mejor opción para enviar ciertas fotos

El uso tan extendido de la app de mensajería propiedad de Facebook hace que a través de WhatsApp se envíe todo tipo de información e incluso fotos o vídeos muy personales o íntimos. Todo el mundo lo sabe y si alguien quiere cotillear nuestro teléfono, lo primero que hará es revisar las imágenes o vídeos enviados o recibidos a través de WhatsApp.

Por lo tanto, si hay algo que no queremos que pueda caer en manos de cualquiera que pueda tener acceso a nuestro teléfono, lo mejor no será compartirlo por WhatsApp o bien borrarlo de la app de mensajería o del propio teléfono.

En el caso de que queramos compartir fotos de cierta calidad, es importante saber que la app de mensajería no es la mejor opción, ya que sin darnos cuenta, de manera automática WhatsApp reduce la calidad de las mismas para su envío. Por lo tanto, estaremos perdiendo calidad de las imágenes si usamos la app simplemente para el envío de imágenes.

9.- Está acabando con las relaciones personales

Sobra decir que la llegada de WhatsApp y otras aplicaciones de mensajería instantánea han hecho que ya no se usen los mensajes de texto o SMS, sin embargo, hoy en día incluso las llamadas de voz han pasado a un segundo plano. Y es que son muchos los que prefieren enviar un mensaje de WhatsApp antes de hacer una llamada de teléfono, aunque después de un montón de mensajes, acaben hablando parar no alargar la conversación escrita y dedicarle mucho más tiempo.

Pero la cosa no se queda ahí, ya que incluso son muchos los que llegan a utilizar los mensajes de WhatsApp para comunicarse con alguien en un mismo hogar o con alguien que tenemos relativamente cerca y que podríamos hablara con él sin necesidad de recurrir a la tecnología.