Cambios en la ITV: así afecta a los coches eléctricos

Cambios en la ITV: así afecta a los coches eléctricos

Jorge Majdalani

Con el fin de adaptarse a las nuevas tecnologías, este 1 de junio entra en vigor la nueva Inspección Técnica de Vehículos, ITV, una serie de cambios que afectan, también, a los que son los coches eléctricos. Esta es una rutina por la que deben pasar todos los vehículos, motos o similares móviles en circulación, dependiendo de su antigüedad, y que cobra un nuevo sentido en ciertos aspectos.

La importancia de pasar las inspecciones de la ITV, también para los coches eléctricos, ahora cobra una dimensión mayor. Y es que, en la actualidad, más de dos millones y medio de vehículos circulan por las carreteras españolas sin ITV ni seguro; la mayoría de ellos, el 68%, son turismos. Un hecho que ha despertado la atención de las autoridades que ya han iniciado operativos para detectar a los infractores.

La ITV medirá las emisiones de los coches eléctricos

La razón de esta modificación es adaptar la revisión de los vehículos a las nuevas tecnologías que incorporan y que, cada día, avanzan a un ritmo más rápido. Igualmente, en esta nueva versión del manual de ITV también se contemplan escenarios hasta ahora desconocidos como la matriculación en España de vehículos procedentes del Reino Unido. Esto es porque, desde el Brexit, este país se considera un tercero fuera de la Unión Europea.

Por ello, el cambio más importante de estas novedades en cuanto a la ITV será el que hace referencia al sistema antibloqueo de ruedas (ABS), uno de los que también afecta a los coches eléctricos. Hasta ahora contemplado como un defecto leve, el próximo martes pasará a ser considerado como grave, en caso de que su funcionamiento sea incorrecto, puesto que se entiende que ya está acoplado en la inmensa mayoría de vehículos. Así mismo, el posible desprendimiento de los retrovisores también pasa a ser «defecto grave».

También, y como una de las más importantes, tenemos que considerar la conocida como Diagnosis electrónica. Aquí, el operario no tendrá que acceder al interior del vehículo en ningún momento, de manera que será el propio conductor el que enchufe la toma de diagnosis a su vehículo en caso de que sea necesario. Esta medida se aplica con el fin de reducir al máximo el contacto entre personas.

Para los coches eléctricos, y quizás el mayor cambio frente a los últimos realizados por la ITV, es el que tiene que ver con los de autonomía extendida. Estos, hasta entonces, no tenían que superar la prueba de emisiones. Sin embargo, este es el que se corrige a partir de este próximo 1 de junio, fecha a partir de la cual éste tipo de vehículos también tendrán que superar las pruebas de emisiones como cualquier vehículo con motor térmico.

Qué inspecciones pasan

En su caso, la inspección técnica de la ITV de los coches eléctricos es idéntica a la de los de combustión: prueba de elementos de seguridad, frenado, neumáticos, alumbrado… Como parte específica, se comprueban los elementos de seguridad propios de estos vehículos, como son los cableados de alta tensión que sean visibles. Posiblemente, en un futuro, se incluya alguna prueba que comprobar la eficiencia de las baterías ya que afecta a la protección del medio ambiente.

Inspecciones ITV coches eléctricos

Superada la inspección, los eléctricos reciben la pegatina que acredita que están en condiciones de circular; como el resto de vehículos deben lucir la pegatina de la ITV en un lugar visible, pero que no reduzca la visibilidad del conductor. La multa por no llevarla puede ser de 100 euros.

Multas

En lo que se refiere a las multas, a partir de ahora podemos tener serios problemas si no tenemos al día la ITV. Tanto, que tener la ITV caducada podría conllevar una sanción económica de 200 euros, por la cual el conductor está obligado a realizar de manera inmediata la inspección técnica del vehículo. La multa podría llegar aun teniendo el coche aparcado. Pero no es la única ni la más cara, incluso. Algunas de ellas son las siguientes.

  • Circular con una ITV negativa. La más obvia es la que tiene el precio más elevado. Aquí, si los conductores siguen circulando (con coches de combustión o eléctricos con el vehículo al cual se le han detectado defectos muy graves, acarreará una sanción de 500 euros. Está obligado a reparar los defectos graves y volver a la estación de ITV, en un plazo máximo de 2 meses.
  • No tener la ITV vigente, hay que añadir la no cobertura de la compañía aseguradora en caso de siniestro, lo que puede originar unos elevados gastos para el propietario del vehículo en función de la gravedad del siniestro.
  • Si se detectan fallos graves, sólo se podrán desplazar hasta el lugar de reparación y volver a la estación de ITV en un plazo máximo de 2 meses. Todo lo que no sea eso es sancionable con multas de 200 euros.