3 cosas que no sabías que tenías que hacer al tener un híbrido enchufable

El coche híbrido de tecnología enchufable está aquí para quedarse. Al menos hasta que la infraestructura de recarga permita que los coches de propulsión 100% eléctrica nos hagan olvidarnos del todo de los motores de combustión. Por esto, y como una movilidad más que interesante para todos, es también muy importante establecer una serie de cuidados que debes tener con ellos y que, por ejemplo, no tienen los eléctricos puros.

La configuración del híbrido enchufable es más inteligente

Partimos de la base de que el ‘cerebro’ del coche híbrido enchufable elige en cada momento qué configuración es más eficiente en términos de consumo energético (y emisiones): motor de combustión, motor eléctrico o la combinación de ambos. Esto determina completamente la manera en que hemos de conducir el vehículo.

Al tener la posibilidad de conectarse a una toma de corriente, este tipo de tecnología proporciona enormes ventajas sobre el coche híbrido normal. Por un lado, puede disponer de mayores baterías para el motor eléctrico, lo cual incrementa su autonomía eléctrica. Por otro, al funcionar el motor eléctrico por más tiempo, el consumo de combustibles fósiles será menor, por tanto, y el consumo y emisiones se verán muy reducidos.

En esas, la posibilidad de circular en modo 100% eléctrico durante bastante tiempo hace que los enchufables sean coches idóneos para moverse por entornos urbanos, por muy restrictivas que sean las políticas anticontaminación. Ahora bien, ¿tienen alguna curiosidad que los pueda hacer especiales? La verdad es que sí. Y mucho se centra en sus cuidados y mantenimiento.

Puntos a tener en cuenta

En este sentido, si contamos con un vehículo de estas características, conducir de manera eficiente es primordial para ahorrar dinero y energía, además de contribuir a reducir la contaminación ambiental y a disminuir los riesgos en carretera. Pero también hay que hacer caso de lo que ellos necesitan, especialmente si lo que buscamos es recorrer trayectos de largo recorrido.

Como tal, lo que sí debes saber es que sí; dado que es un sistema de propulsión que añade complejidad a los utilizados por gasolina y diésel convencionales, su mantenimiento es algo mayor y ligeramente más caro, pero tampoco es un elemento capital que vaya a suponer un sobre coste exagerado.

Asimismo, la batería, como cualquier elemento del coche, también se estropea y va perdiendo eficiencia con el uso y el paso del tiempo. Por eso es importante que, en conjunto con el resto del vehículo, estemos atentos a lo que el coche nos pueda pedir.

Cuidar mantenimiento híbrido enchufable

Atento a los neumáticos y a los amortiguadores

Dentro del sistema eléctrico, hay un peso añadido que hace que el vehículo resienta más. Es el caso de los neumáticos, los cuales sufren mucho más un desgaste porque aguantan una mayor carga. Mientras que los amortiguadores trabajan también más.

En el caso de los segundos, tienen que acomodar un mayor pesaje y por ello trabajan más. Siguiendo esta lógica se podría pensar que con los frenos pasa también, pero lo cierto es que aún con el peso añadido, la existencia de sistemas de frenada regenerativa que ayudan a retener el vehículo también colaboran para alargar la vida de discos y pastillas.

Arráncalo en modo combustión

Otra buena recomendación para cuidar nuestro coche híbrido enchufable es arrancarlo en modo combustión. Todos los PHEV arrancan en modo eléctrico, peo existe una opción cuando el coche todavía está enchufado a la corriente que permite que se inicie con el motor de combustión para precalentarlo.

Esto no es para otra tarea que para hacerlo hasta el punto en el que las baterías actúen de modo más eficiente y protegiéndolas de un sobreesfuerzo. Además, una vez que se fuerza el arranque del motor térmico por primera vez, este realiza un ciclo de calentamiento efectivo. De esta manera, el motor está preparado por lo que se le pueda venir encima.

Opta por una conducción suave y sosegada

Una conducción suave siempre es clave para reducir el consumo. En un coche híbrido enchufable, además, es realmente necesaria al arrancar, puesto que, como mencionamos, el motor eléctrico entrega toda su fuerza desde el principio.

Por otro lado, conducir de manera sosegada nos ayuda a incrementar la energía obtenida por el freno regenerativo (al levantar el pie del freno, sin que los frenos mecánicos lleguen a actuar, la energía cinética del frenado se convierte en eléctrica y es almacenada para su uso). Así, se puede aumentar la autonomía de la batería en el mismo trayecto.

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