Skoda Octavia iV, un progreso a lo enchufable con 60 km

Skoda se ha dirigido de una forma especialmente buena hacia los coches de nueva generación, tanto para sus 100% eléctricos como para los híbridos enchufables como el Octavia iV. Este es el icónico modelo de la firma, el cual siempre ha tenido un lugar protagonista para la marca, pero también en el resto del mercado. Es así que, mostrando su gran popularidad, la checa decidió darle un lavado de cara, una evolución para los nuevos tiempos, y una mecánica híbrida que gusta a todos. Conocemos su ficha técnica.

Modo eléctrico para circular sin contaminar, modo híbrido para viajar con consumos contenidos y hasta modo deportivo para obtener las máximas prestaciones. El Skoda Octavia híbrido enchufable (PHEV), o iV como lo denomina la marca checa, recoge la variedad de usos habitual en los modelos con esta tecnología y suma dos valores propios: una autonomía eléctrica superior a la media y unos precios inferiores.

Hablamos así de un salto para la marca que no ha tenido reparos en hacerlo a través de su modelo más icónico y con el que tantos récords y buenas cifras ha conseguido con el paso de los años. Así, y englobándose dentro de su gama electrificada, la firma checa quiso ofrecer un producto que gana enteros desde el primer vistazo.

Aterrizando en el mercado en 1997, desde entonces lo han ido mejorando para convertirlo en el estandarte de la relación calidad-precio dentro del segmento de las berlinas. Su componente práctico está por encima de la media, una característica que han seguido y respetado a la hora de diseñar uno de los motores más eficientes de este vehículo familiar.

No en vano, es un modelo clave que tiene como misión continuar la historia del coche más vendido de Skoda. Así, podemos decir que este modelo sigue siendo tan amplio y funcional como siempre, continúa presumiendo de una relación precio/producto superior a la de sus directos rivales y mantiene una gama variada como pocas (por carrocerías, motores y acabados). ¿Lo mejor? Que experimenta un progreso evidente en puntos donde la checa necesitaba mejorar. Con potencias de 201 CV, alcanza una autonomía 100% eléctrica de 60 km, lo que le permite portar el distintivo Cero emisiones. Sus máximos rivales son el Kia Optima PHEV, el Hyundai Ioniq o el Toyota Prius.

  • Tipo: híbrido enchufable (PHEV)
  • Año de fabricación: 2020
  • Precio: 35.700 euros
  • Capacidad: 5 plazas
  • Potencia: 201-245 CV
  • Aceleración: 7,7 segundos/100 km/h

Diseño

Prestando atención a la imagen de este Skoda Octavia iV tenemos que decir que no se diferencia bruscamente de sus antecesores de versión de combustión, y quizás ese sea uno de los puntos más destacados: que pese a portar una tecnología renovada y equiparle con un sistema electrificado bastante notorio, apenas pierde visualmente, sino que, incluso, gana.

En su caso, el renovado modelo lo hace complementándose por los logos y la toma de carga, al tiempo que en su versión RS, la alternativa a la básica, ofrece una estética deportiva que es imposible de igualar por parte de otros modelos que compiten en su segmento. Estos son, por ejemplo, sus elementos oscurecidos, paragolpes específicos, llantas más grandes… una berlina con etiqueta Cero y mucho carácter.

Muy elegante y moderno más allá de sus diferentes colores, es una berlina equilibrada, de argumentos señoriales y un aspecto exterior que gana muchos enteros en cuanto a atractivo con respecto a la no demasiado agraciada generación saliente. Un punto muy propio de la firma en sus modelos más recientes. Cuenta con una longitud de 4,6 metros, una anchura de 1,8 metros y una altura de 1,4 metros. Es dinámico con líneas curvas.

Versiones

En este sentido, como decimos, teneos dos mecánicas distintas para el que es el modelo estrella de la casa, un Octavia iV del Skoda ha dotado muy bien en el apartado de motores. Son dos variantes híbridas enchufables, ambas con etiqueta Cero, lo que amplía las posibilidades para circular por el centro de las ciudades, además de otras ventajas. Son los iV (berlina y Combi familiar) de 204 CV y RS iV de 245 CV.

Skoda Octavia iV PHEV versiones

Estas dos motorizaciones son las más interesantes desde el punto de vista de la eficiencia y una apuesta clara de futuro como bien apuntan desde la marca, pues se espera que las matriculaciones de los vehículos plug in hibrid tengan un crecimiento en España del 250%.

A pesar de la diferencia de potencia, las dos comparten prácticamente todo, como la batería de iones de litio, con una capacidad bruta de 13 kWh, lo que se traduce en una autonomía eléctrica de hasta 60 kilómetros en ciclo WLTP. Ésta tiene una garantía de ocho años ó 160.000 kilómetros.

Motor y baterías

Pasando a sus entrañas, este híbrido enchufable destaca en buena medida por su motor, la gran sorpresa para estas mecánicas. Y es que tanto Octavia iV como Octavia RS iV comparten corazón. En este caso se trata de combinar el bloque de gasolina 1.4 TSI de 156 CV con otro eléctrico de 115 CV declarando una combinación de 201 CV y 350 Nm de par en el primero y, en su lugar, 245 CV y 400 Nm de par para el segundo.

La mejora en el rendimiento del RS se debe, según la marca, a una reprogramación en la centralita, aunque como tal no es más que el mismo sistema. La novedad más destacada son los híbridos de 48 Voltios, que reciben el nombre comercial de e-TEC, que cuentan con un motor de arranque por correa de 48 V y una batería de iones de litio con el mismo voltaje.

Mientras que en diésel se ofrece solamente el nuevo motor de 2.0 TDI Evo con potencias desde 115 a 190 CV, equipados con un nuevo doble convertidor catalítico dual que reduce hasta un 80% menos los NOX. Gracias a su batería de 13 kWh de capacidad, la autonomía en eléctrico es de 66 kilómetros (60 km en la versión RS).

Consumo

Esa unión entre su batería y la combinación de sus motores, la que le da la posibilidad de entregar 201 o 245 CV de potencia total, es la que hace que el Skoda Octavia iV también sea de los más cómodos a nivel de consumo. Obviamente, no cerca de los que lo hacen a cifras mínimas, peros sí situándose en un escalón medio bastante beneficioso.

Skoda Octavia iV consumo

De esta forma, en su estado ‘natural’ de modo híbrido, el consumo que se podrá emplear será de 1,5l/100 km, esto en situaciones de carretera. Mientras que, en uso urbano, esa cifra se rebaja para situarse en unos razonables 1,2l/100 km, como dice la firma ubicada en la República Checa.

De todos modos, la marca también señala que en ambas condiciones podríamos bajar esos registros hasta los 1 litros bajos, siempre y cuando nuestra conducción sea más suave y el terreno no dificulte al vehículo. Para optimizar la autonomía hay que acostumbrase a dejar que el coche gane velocidad poco a poco, a pesar de lo agradable que resulta sentir la aceleración instantánea y lineal del motor eléctrico.

Interior y acabados

Por dentro, el ambiente y acabados también ha ganado muchos enteros, en su caso con el nuevo salpicadero, el cuadro de instrumentos digital y la gran pantalla central del sistema multimedia, de 10 pulgadas en el acabado Style.

Interior Skoda Octavia iV PHEV

Asimismo, y centrándose en la gran habitabilidad que reciben todos sus modelos, Skoda tiene la premisa de contar con un espacio amplio y confortable para cada uno de los usuarios, tanto para el conductor, como para el copiloto y resto de pasajeros traseros.

La marca cita, por su parte, que sus son lo más parecido a las butacas para viajar con toda comodidad, con un espacio interior abrumador. Es un coche ideal tanto para llevar como para ser llevado, un gran rodador. Detrás dispone de un maletero de 450 litros frente a los 600 de las versiones térmicas, que es el único factor que podríamos tener de pérdida de las versiones híbridas debido a la batería, pero todo lo demás son ganancias.

Equipamiento

Para el equipamiento y su sistema multimedia, Skoda ofrece en el Octavia iV PHEV dos opciones, ambas táctiles sin posibilidad de mando satélite y compatibles con Android Auto y Apple Car Play. Para el 204 CV, tenemos la Swing (pantalla de 8″ sin navegador) de serie y posibilidad de pedir el tope Columbus con pantalla de 10″, navegador y funcionalidades exclusivas como el reconocimiento de órdenes por voz.

Multimedia

En el acabado Style y la versión RS, la pantalla es la grande, 10,25″, pero el sistema multimedia es el Bolero y, del mismo modo, el Columbus es una opción. Muestran información específica del sistema híbrido, consumo, recarga y demás. El cuadro de relojes es digital a color de 4,2”. En el Octavia puede haber hasta cinco tomas USB y una toma corriente de 230 V. Como en toda la gama y carrocerías, hay toma de 12V en el maletero.

En total se ofrecen trece colores exteriores (Blanco candy, Rojo fuego, Azul Energía, Marrón Maple, Blanco Luna, Gris Metal, Plata Brillante, Rojo Velvet, Negro Crystal, Negro mágico, Azul Lava, Azul Titán y Azul Race), tapicerías de tela, cuero/tela, cuero y suedia/cuero, y seis diseños de llantas de aleación de entre 16 y 18 pulgadas.

Extras

Por otra parte, si optamos por completar al máximo nuestro Skoda Octavia IV, podemos hacerlo con diferentes extras que repercutirán muy bien en el vehículo. Como tal, los extras de un coche son todos aquellos elementos que no están incluidos de serie en el mismo y que el comprador puede incorporar en el momento de la adquisición del vehículo.

En la actualidad caben infinitas posibilidades de personalizar un coche de nueva generación, y este eléctrico así lo deja ver. Podemos elegir la denominada como Sportline, que representa multitud de presencias deportivas. Aquí se ven los detalles en negro. En este color van el splitter delantero, el marco de la parrilla, el alerón trasero la inscripción de la marca en el portón o el propio difusor posterior.

En algunos puntos de la carrocería recibe las insignias Sportline. También, y más allá de detalles estéticos, podemos escoger por extras tan importantes como los sistemas de seguridad. En el caso de la firma, y que lo ideó expresamente para este modelo, se encuentra la función Front Assist.

Este procedimiento que alerta ante el riesgo de colisión accionando los frenos para minimizar las consecuencias. También activa una parada de emergencia si un peatón o ciclista va a interponerse en la trayectoria del coche.

Mantenimiento

Lo cierto es que los híbridos enchufables aúnan las ventajas de los coches 100% eléctricos en los desplazamientos diarios y de los modelos térmicos a la hora de viajar. Es por esto que su mantenimiento es también bastante diferenciador. Es así que la firma de Skoda hace porque con este uso de la mecánica eléctrica disminuye el desgaste de las piezas del motor de combustión interna.

Mantenimiento

Además, las pastillas y los discos del sistema de frenado duran más gracias a la frenada regenerativa. Por otro, el mayor peso respecto a un modelo térmico puede hacer que los amortiguadores y los neumáticos duren algo menos.

En este caso, la firma checa estima que la batería de servicio de este se cambie cada cuatro años, mientras que en las versiones gasolina o diésel no es un componente con una vida preestablecida. Ello se ve, además, con el cambio de la correa, que se acorta de los 120.000 a los 90.000 km o 6 años.

Garantías

Por ley, el fabricante está obligado a ofrecer dos años de garantía sin límite de kilometraje. Profundizando más en el caso de la berlina híbrida enchufable, nos topamos con una serie de aspectos aplicables a cualquier producto Skoda. Desde la fecha de la matriculación y sin límite de kilometraje, la marca tiene la obligación de reparar los defectos de fabricación y las averías mecánicas, eléctricas y electrónicas del vehículo de forma gratuita, salvo que se deban al desgaste de las piezas.

A la vez, los concesionarios suelen ofrecer una garantía comercial adicional por varios años más: 3, 5, 7 o hasta 10. Por norma general, se añaden nuevos servicios para hacerla más atractiva para el usuario, como la asistencia en carretera o el vehículo de sustitución.

La marca expresa que con el Skoda Octavia y su iV su ampliación está condicionada por el propio vehículo a través de los sensores que este equipa y que analiza, entre otros parámetros, nuestra forma de conducir. Los intervalos podrán sufrir un incremento periódico de como máximo 30.000 kilómetros o dos años.

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