Mercedes C 300, el enchufable Cero emisiones más tecnológico

Mercedes es una de las marcas que mejor ha sabido moverse dentro de la variante electrificada, y prueba de ello tiene mucho que ver con modelos como el C 300. Este es un híbrido enchufable, diésel y berlina, que se antoja como parte de los más protagonistas de su clase. Motivo de ello son sus buenas prestaciones y rendimientos de gran envergadura, pero también las últimas novedades tecnológicas que equipa. Conocemos su ficha técnica.

El mercado de los híbridos enchufables está en completa expansión. Una categoría que se ve realmente como una opción muy buena a la hora de dirigirnos hacia los coches que porten tecnologías electrificadas. Y en esto, Mercedes se ha convertido en toda una representativa del panorama.

Lo hacen de la mano de varios modelos de gran altura, entre ellos el GLA, el Clase E, la otra berlina 250e… todas ellas son alternativas que hacen que esta rama esté cogiendo cada vez más adeptos. Y en esto, el 300 C de Mercedes es un claro postulante para liderar la gama, más teniendo en cuenta que se beneficia ampliamente de ventajas como es la disposición de la etiqueta Cero emisiones.

Así, entre sus grandes características destacan aspectos tan importantes como sus 100 km de autonomía en modo 100% eléctrico, bastante superior a otras firmas y modelos que se encuentran en la misma. Con motores diésel, ella es un claro ejemplo de que la marca alemana sigue apostando de manera decidida por este combustible en sus híbridos enchufables.

Tanto es así que está pensada para ofrecer potencia de sobra junto a un consumo de combustible muy bajo. Por otra parte, y más allá de sus grandes prestaciones, la versión berlina que repasaremos tiene un precio que, sin ser precisamente económico, sí llega a ser asumible. Este modelo presenta potencias que alcanzan los 319 CV a través de una imagen fresca, renovada y muy atractiva. Nacido este 2021, tiene como principal rival al BMW 330e.

  • Tipo: híbrido enchufable (PHEV).
  • Año de fabricación: 2021
  • Precio: 55.000 euros
  • Capacidad: 5 plazas
  • Potencia: 313 CV/25,4 Kw/h
  • Aceleración: 6,6 segundos/100km/h

Diseño

Desde siempre Mercedes ha querido que sus coches sean identificados al instante, y con el C 300 sucede de la mejor manera. Sin perder un ápice de la esencia que caracteriza a la marca en cada uno de sus conceptos y modelos, este ha conseguido renovarse por fuera (y por dentro) con una visión reluciente, actual y moderna… pero sin dejar atrás lo que se puede ver en otros coches de la casa.

Lo que vemos es que con ella se han mantenido el frontal y el parachoques, que recuerdan a los actuales Clase E, y como ya es habitual, la parrilla, con la estrella de tres puntas en grande y en el medio varía según el nivel de equipamiento. Conserva la excelente aerodinámica, con un Cx de 0,24 en la berlina y 0,27 el familiar Estate, los mismos que antes.

Pero por lo demás, y dentro del inevitable espíritu continuista de su diseño, se mantiene al nivel de sus rivales. Tiene unas medidas de 4,7 metros de largo y 1,8 metros de ancho, mientras que su altura se sitúa en los 1,4 metros. Por detrás, los grupos ópticos (por vez primera partidos entre tapa de maletero y aletas) recuerdan a los del Clase S, aquí sin perfil cromado entre ambos, más horizontales y finos que antes. Además, luce ahora una línea AMG con pequeñas estrellas cromadas.

Versiones

Es sabido de la gran exposición que tiene la firma de la estrella. Desde Clase A, Clase B, E, C… y todos con una versión alternativa a la que podamos referirnos. Ocurre, por ejemplo, con la 250e, también híbrida enchufable, y se ve de la misma forma con lo referido a la C, ahora con su modelo 300.

Diseño Mercedes C 300

Es por esto que aquí también contamos con su homólogo. Siendo también berlina, se corresponde más al estilo ranchera, mostrándose ampliamente más grande en la zona trasera. Pero por lo general, seguimos viendo un coche prácticamente igual, excepto que esta otra versión equipa un motor que, si bien combina la tecnología PHEV, su motorización es de 300 CV.

En el caso que nos atañe, es un vehículo que se centra especialmente en su gran eficiencia energética, donde aquí cuenta con un sistema propulsor que esta vez es 313 CV, todo en un conjunto con baterías que permiten disfrutar de largos recorridos a bajos consumos, así como disponer de distancias en modo 100 eléctrico por 100 km.

Motor y baterías

Metiéndonos en profundidad en sus entrañas, su motorización es de las más completas de la rama, más teniendo en cuenta lo bien que funciona a la hora de trabajar conjuntamente. Así, lo que vemos es que este Mercedes C 300 presenta un motor de combustión de cuatro cilindros con turbocompresor. Diésel, en su caso, es de la familia OM 654M y da 200 CV.

Por la parte que centra su motor eléctrico, este es un síncrono de imanes permanentes, el cual da 96 kW (el equivalente a 129 CV), y por el que está ubicado dentro de la caja de cambios automática 9G-Tronic, probablemente una de sus características más sorprendentes. En total, una entrega de 313 CV.

Sobre ello también hay que destacar que funciona en base a cinco modos de conducción que modifican el funcionamiento del sistema de propulsión: Electric, Hybrid, Sport, Hold Battery e Individual. En todos ellos (menos en Sport) es posible cambiar la fuerza de la frenada regenerativa con unas levas que hay tras el volante. Sobre las baterías, este coche de la estrella integra una unidad de 25,4 kW/h de capacidad, lo que logra una notable autonomía eléctrica, de alrededor de 100 km, mayor que cualquiera de los Clase C híbridos. Esto le hace portar, a su vez, la etiqueta Cero emisiones de la DGT.

Consumo

Pasando a lo que tiene que ver con el consumo, es verdad que, al disponer de un motor de mayor tamaño, no tendremos las cifras de uno que pueda ser menor (por lo general). Así, con el Mercedes C 300 ocurre que, al ser un híbrido enchufable, no se presta de igual manera que otro de su misma especie.

Consumo Mercedes C 300

Ante esto, y para su sacar su máximo rendimiento, lo cierto es que con él se debería intentar circular siempre, o el mayor tiempo posible, en modo eléctrico. Y eso va a requerir, entre otras cosas, que nos acostumbremos a enchufarlo cada vez que utilicemos nuestro coche y lo aparquemos en nuestro garaje. Ante ello, tal y como señala la marca, tampoco es un coche que consuma demasiado, ni mucho menos.

Pero sigue estando algo lejos de los que se presentan a la cabeza. De este modo nos encontramos con que mantiene un consumo medio de 1,4 l/100 kilómetros. Aunque a simple vista pueda parecer bueno para su categoría, es significativamente mayor que con otro de su clase, el B con el mismo motor de gasolina, con 1,3 litros, turbo y motor eléctrico, de 218 CV.

Interior y acabados

Otro de los puntos donde más destaca este coche se centra en su interior. Ya no solo porque equipe -como el resto de los Mercedes- las últimas novedades tecnológicas y equipos de gran sintonía con la vanguardia digital, que también, sino porque se marca como un modelo en el que gana, ampliamente, por su gran habitabilidad interior.

Interior Mercedes C 300

A partir de ahí contamos con varias muestras muy representativas de modelos como el Clase S. Tanto es así que aquí integra las pantallas que presiden el interior, de serie en todas las versiones. Se trata de una pantalla de 12,3″ detrás del volante y otra de 11,9″ en el centro del habitáculo, esta última muy completa y girada 6º hacia el puesto de conducción para favorecer que el conductor la pueda ver con claridad.

Allí hallamos un estilizado salpicadero similar al de los S, con esa pantalla multimedia central en vertical. El gran cuadro de instrumentos digital es como el del Clase E. El formato básico es de 9,5″ ya bastante grande, y el superior de casi 12″, similar al del cuadro, pero en vertical. Además, también es configurable, con tres modos de presentación de menús nuevos: navegación, asistencia y servicio.

Equipamiento

En lo relativo al equipamiento, el vehículo incluye dos series bastante amplias. En él destaca la Premium, con su tapicería uno de los aspectos más favorables del mismo. Por su parte, si así lo deseamos, podemos optar por un tapizado de cuero, al más puro estilo AMG, la división más deportiva. Será ahí donde el habitáculo resulta aún más llamativo.

Multimedia

Entre el equipamiento de serie, este Mercedes C 300 híbrido enchufable incluye cámara trasera con líneas de guiado dinámicas, sistema de control de la presión de los neumáticos, faros delanteros y pilotos traseros con tecnología LED. Todo en base a un tren de rodaje Agility Control este con sistema de amortiguación selectivo, detector de fatiga del conductor y climatizador automático bizona.

Asimismo, es posible acceder hacia el segundo nivel, el cual incorpora las llantas de aleación de 17″ con diseño de cinco radios dobles, un sistema de iluminación ambiente interior y sistema multimedia con pantalla de 7 pulgadas. Con él, puede elegirse entre dos carrocerías distintas: berlina o carrocería familiar Estate, esta última con precios más elevados.

Un detalle a tener en cuenta es que rescata soluciones que afectan al comportamiento dinámico, como el eje trasero direccional, disponible solamente a partir de septiembre. Este sistema permite girar las ruedas posteriores hasta 2,5º en el mismo sentido o en el opuesto a las ruedas delanteras para hacerlo más ágil a velocidad baja (simulando una batalla más corta) o en el mismo sentido que las delanteras (simulando mayor batalla).

Extras

En conjunto con las líneas de equipamiento, se observa con él que integra algunas opciones extras para complementar el coche. Uno de los favorables, y que resalta para la mejor situación del conductor, es lo que tiene que ver con el asistente de puntos ciegos. Este es el que avisa al conductor de la presencia de otros usuarios en la vía.

Cuando el coche está parado, se activa una señal luminosa en los retrovisores a modo de alerta. Mientras que cuando se encuentre en circulación, puede intervenir y accionar automáticamente los frenos para evitar el impacto. Si lo miramos desde la Premium, tenemos además la posibilidad de equipar la iluminación matricial de MultiBeam LED, aunque solo con ella se aumenta el precio del vehículo por 578€ más.

En esta dirección, Mercedes ha sabido adaptarse a todas las preferencias con el C 300. Eso ha hecho porque, además de poder elegir los mandos táctiles del resto de los equipos (pantalla, sistema multimedia…), lo podamos controlar de manera física. Esto será tanto en el salpicadero como para la consola central y para el volante

Mantenimiento

Es verdad que este tipo de coches suelen ser muy fiables. Pero en el caso de los eléctricos e híbridos enchufables, estos lo son todavía más. Esto no es por otra razón que porque no necesitan tantos elementos líquidos y móviles como hacen los convencionales, además de que su esquema interior es mucho más sencillo.

Mantenimiento

Ello hace que su mantenimiento sea menor y, en la mayoría de los casos, bastante más barato. Con todo, Mercedes estima que la batería de servicio de este C 300 se cambie cada cuatro años, mientras que en las versiones gasolina o diésel no es un componente con una vida prestablecida.

Ello se ve, además, con el cambio de la correa, que se acorta de los 120.000 a los 90.000 km o 6 años. El resto de componentes tienen programadas intervenciones muy similares y no hay un mantenimiento marcado para el sistema de propulsión eléctrico. El diésel sí agenda, aunque a muy largo plazo, intervenciones más complejas, como pueden ser la sustitución de la correa de la distribución o el control del filtro de partículas.

Garantías

Por último, las garantías. Y es que un híbrido enchufable como el Mercedes C 300 es ideal para los conductores que desean la máxima flexibilidad. Por un lado, un motor eléctrico para la vida diaria, por ejemplo, para desplazarse hasta la oficina optimizando los costes y de manera sostenible.

Resulta óptimo para los desplazamientos regulares de longitud media al trabajo, en los que predominan los kilómetros recorridos en modo eléctrico. Por otro lado, estos vehículos ofrecen la máxima autonomía y flexibilidad para los trayectos largos. De ahí que tengamos unos plazos de garantía bastante amplios.

Así, por ley los fabricantes están obligados a proporcionar un mínimo de 2 años, algo que la marca no ha querido excederse demasiado. Lo hace por esos dos años o 200.000 kilómetros (lo que suceda antes). También se podrá contar con otra garantía de 12 años contra perforación por corrosión de la carrocería.

La cobertura comienza el día de la entrega del vehículo o en la fecha de matriculación (si es anterior) y no tiene limitación por kilometraje. Adicionalmente, si cambiamos los neumáticos en uno de los talleres de la marca, obtendremos un seguro gratuito contra pinchazos, roturas, deformaciones o reventones.

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