Cómo cambiar el disco duro de una Xbox One y tener más espacio

Cómo cambiar el disco duro de una Xbox One y tener más espacio

Manu Iglesias

Cambiar el disco duro a cualquier generación de Xbox One para ampliar la capacidad de la memoria no es una tarea del todo sencilla. Microsoft ha puesto todas las trabas posibles para que no lo podamos hacer sin pasar por un servicio técnico, pero, aunque requiere un proceso largo, sí es posible hacer el cambio en casa como podrás ver a lo largo de esta guía.

Lo primero que debo indicar es que cambiar el disco duro de una Xbox One supone la pérdida de la garantía. Es por ello que debo advertir que nosotros solo damos la información de cómo hacerlo, pero no te aconsejamos que sigas estas instrucciones salvo que estés totalmente seguro de lo que estás haciendo.

Cambiar disco duro a Xbox One paso a paso

Una vez hechas las aclaraciones oportunas, es el momento de entrar en harina con el proceso de cambio del disco duro de la consola.

¿Qué necesito para cambiar el disco a una Xbox One?

Para poder hacer el cambio de la unidad de almacenamiento de la consola necesitarás:

  • Destornillador Torx T10.
  • Púa de plástico o espátula pequeña para hacer palanca para abrir la consola.
  • Ordenador con Windows e idioma inglés de EEUU instalado (puede estar como segundo idioma) y conexión a Internet.
  • Pendrive de, al menos, 6 GB formateado en NTFS.
  • Disco duro o SSD de 2,5 pulgadas con 500 GB, 1 TB o 2 TB de capacidad para sustituir por el actual.
  • Adaptador para conectar el disco al ordenador o posibilidad de conectarlo en un puerto SATA interno.

Cómo preparar el nuevo disco para la consola

Antes de poder instalar el nuevo disco duro será necesario prepararlo desde un PC con Windows para que después la consola lo reconozca correctamente.

El primer paso es conectarlo al ordenador a través de un adaptador USB o de cualquier conector SATA. Cuando el ordenador lo reconozca, escribe en Cortana administración de discos y pincha sobre crear y formatear particiones del disco duro.

El nuevo disco no debe tener ninguna partición, todo el espacio debe aparecer como no asignado en la herramienta de administración de discos. En caso de que tenga alguna partición creada, pincha con el botón derecha sobre ella y escoge la opción Eliminar volumen.

Una vez que tengas el disco completamente limpio, sin particiones, es el momento de crear las que necesita la Xbox One.

Ejecutar como administrador

Para ello lo primero que necesitas es descargar este software. Una vez descargado descomprime el archivo en tu ordenador, pincha con el botón derecho sobre el archivo create_xbox_drive.bat y escoge la opción ejecutar como administrador.

Se abrirá una nueva ventana que hará una serie de comprobaciones. Cuando la aplicación te lo diga toca una tecla para continuar. Ahora tendrás que escoger qué tarea de las que puede hacer el software quieres realizar, pulsa la letra a y pulsa intro.

Crear particiones para el disco duro de la Xbox

Ahora debes escoger qué disco de los que tiene tu ordenador conectado quieres formatear para la Xbox. En la primera columna de la tabla que verás aparecen numerados empezando en el 0. Teclea el número que corresponde al disco que vayas a usar y pulsa intro.

En este punto el software está casi listo para iniciar el proceso de creación de particiones y formateado. Te avisará de que se perderán todos los datos, pulsa la letra s y después intro. Ahora te preguntará sobre la capacidad del disco que has instalado y podrás escoger tres opciones: 500 GB, 1 TB o 2TB. Teclea la letra correspondiente a la opción y pulsa intro de nuevo.

Particiones creadas

El software se pondrá a trabajar en automático. Verás aparecer varias ventanas más y Windows te preguntará si quieres formatear los nuevos volúmenes. No tienes que hacer nada, simplemente espera a que el proceso termine y la ventana principal te diga que presiones cualquier tecla. Cuando lo hagas se cerrará y el disco ya estará preparado para montarlo en la Xbox.

Cómo quitar el disco antiguo e instalar el nuevo

Una vez que tengas el disco preparado llega el momento de instalarlo en la consola. Esta es la parte más delicada de todo el proceso, ya que desmontar una Xbox One no es sencillo y no en todas las versiones de la consola el proceso de desmontaje es el mismo.

Además, durante el proceso de desmontaje hay varios puntos donde existe riesgo real de romper algún cable flex si no se tiene mucho cuidado.

Así que, vuelvo a insistir. Si no sabes exactamente lo que estás haciendo quizá sea mejor que no sigas. Si decides continuar es bajo tu propia responsabilidad. No olvides que desmontar la consola suponer la pérdida instantánea de la garantía.

Desmontar Xbox One original

Si tienes una Xbox One original el proceso de desmontaje empieza colocando la consola frente a ti de modo que el frontal quede mirando hacia ti.

Una vez colocada en esta posición, debes retirar la rejilla del lateral izquierdo de la consola. Para ello debes utilizar una púa o espátula metiéndola por una esquina y haciendo palanca para poder agarrar con la mano y retirarla por completo tirando de ella. Con la rejilla fuera, quita una pequeña pieza de plástico que encontrarás en el hueco que ha dejado la rejilla, casi en la parte frontal de la consola.

En la parte posterior verás una pegatina colocada encima de las dos partes de la carcasa. Esta pegatina es el sello de la garantía, deberás cortarlo con una cuchilla para poder seguir con el desmontaje. Recuerda, abrir la consola supone perder la garantía.

Para separar ambas partes de la consola tendrás que recurrir a la púa o la espátula. Pásala por la unión de las dos partes de la carcasa haciendo presión para separar las patillas que unen ambas partes y retíralas. En este último paso debes tener mucho cuidado, ya que al quitar la carcasa te encontrarás un cable flex en el frontal de la consola. Para evitar daños, desconecta el cable con mucho cuidado.

Con ayuda del desatornillador Torx 10 quita los tornillos que sujetan la carcasa metálica a la consola y también los que sujetan la placa con el WiFi y el Bluetooth en la esquina superior izquierda. Al quitarla verás otro tornillo que también debes retirar.

Saca la placa metálica con cuidado hacia tu izquierda. Te encontrarás con otros dos cables flex, puedes desconectarlos para trabajar más cómodo o dejarlos si lo prefieres. Podrás acceder al disco duro igualmente.

Ahora desconecta los dos cables del disco duro y sácalo tirando de él. Quita los cuatro tornillos que sujetan el disco al soporte y desconecta los cables. Coloca el disco de platos o SSD que has preparado en el paso anterior en el soporte, vuelve a conectar los cables e introduce el conjunto en la consola.

Ahora monta de nuevo la consola, asegurándote de que todos los cables quedan bien conectados. Es importante que no enciendas la consola directamente, todavía queda instalar el sistema operativo como explicamos más abajo.

Desmontar Xbox One S y All-Digital Edition

En caso de que tengas el modelo S de la Xbox One, el proceso de desmontaje es un poco diferente al anterior.

Lo primero que debes hacer es darle la vuelta a la consola y cortar el precinto de la garantía que está al lado del conector de red. Una vez cortado, retira la tapa negra haciendo presión para quitar las pestañas de presión y tirando suavemente hasta que salga por completo.

Una vez retirada la tapa utiliza un desatornillador Torx 10 para quitar los tornillos marcados en color verde. Ahora podrás quitar la tapa superior de la carcasa tirando de ella.

Vuelve a la parte de abajo y retira el resto de tornillos, salvo los que están rodeando la X que son los que sujetan el tensor a la placa base. Dale la vuelta a la consola y retira con cuidado la placa metálica de la parte superior.

Ahora tira del disco duro y desconecta los cables. Quita los cuatro tornillos que sujetan el disco al soporte y retira también los cables. Coloca el nuevo disco en el soporte, exactamente en la misma posición que estaba el otro. Conecta los cables al disco y a la placa y coloca el soporte en su posición.

Sujeta el disco con la mano y gira la consola con cuidado para poner los tornillos que fijan el soporte del disco a la placa base de la consola.

Una vez dados estos pasos, podrás volver a cerrar la consola y pasar al último punto del proceso de sustitución del sistema de almacenamiento que es instalar el sistema operativo. Es importante que no enciendas la Xbox directamente sin antes pasar por la instalación del sistema.

Desmontar Xbox One X

Para abrir una Xbox One X lo primero que debes hacer es quitar dos tornillos que encontrarás en la parte posterior, junto a los conectores de la consola. Uno estará tapado con una pegatina que debes quitar para retirar el tornillo. Esta pegatina es el sello de la garantía y al quitarla la perderás automáticamente.

Quita la tapa de la consola tirando de ella hacia delante. Una vez retirada tendrás que desatornillar las dos las placas de componentes que encontrarás en los laterales de la consola y desconectar el cable flex que incluye una de ellas. Además, tendrás que quitar todos los tornillos de la parte superior (a excepción de los que están alrededor de la X) y desconectar el flex de una de las esquinas de la consola.

Una vez hecho esto dale la vuelta a la consola sujetándola cuidadosamente con ambas manos y retira la parte de abajo de la carcasa. Quita los tornillos y ya podrás retirar la tapa para acceder a los componentes internos de la Xbox.

Levanta la unidad óptica para poder acceder al disco duro. Si quieres puedes desconectarla por completo o solo retirarla a un lado. Ahora desconecta los cables del disco duro y quítalo de la consola por completo. Saca el disco del soporte retirando los tornillo que lo sujetan y coloca el nuevo disco en la misma posición.

Vuelve a montar la consola con mucho cuidado y comprobando que todos los cables flex quedan correctamente conectados. Una vez hecho esto pasa al apartado de instalación del sistema operativo para finalizar el proceso.

Cómo instalar el sistema operativo

Una vez que hayas instalado el nuevo disco en la consola vuelve al ordenador  y pincha aquí para descargar el archivo de instalación del sistema operativo.

Copiar carpeta del sistema

Cuando la descarga termine, descomprime el archivo zip. Accede a la carpeta OS1 y copia la carpeta que verás en su interior con el nombre $SystemUpdate.

Ahora conecta el pendrive al ordenador (recuerda que debe estar formateado en NTFS) y pega la carpeta copiada dentro de la unidad. Este proceso llevará unos minutos ya que la carpeta de sistema ocupa bastante espacio. Cuando termine saca el pendrive del puerto USB desde la opción de desconexión segura de Windows.

Conecta de nuevo la consola a la alimentación eléctrica y a la televisión e introduce el pendrive en cualquier puerto USB. Enciende la tele con el HDMI de la consola seleccionado.

Ahora debes arrancar la consola pulsando al mismo tiempo los botones de sincronizar mandos y expulsar disco (en el caso de la versión All-Digital Edition en pulsa el botón de sincronización de mandos y acto seguido el botón Xbox). Mantén ambos botones pulsados durante unos 15 segundos. Cuando escuches dos pitidos podrás soltar los botones.

La consola te mostrará una serie de opciones y un mensaje de error. En este punto debes seleccionar la opción Offline system update con el mando y automáticamente la consola instalará el sistema operativo en el nuevo disco duro.

Instalar sistema operativo Xbox One

Cuando termine, la Xbox se reiniciará automáticamente y te mostrará el asistente de configuración inicial. En cuanto termine el proceso ya podrás utilizar la consola de nuevo; esta vez con la nueva unidad de almacenamiento.

Otra opción para ampliar espacio en tu Xbox One

Si lo que nos pasa es que nos hemos quedado sin espacio en el disco duro de nuestra consola pero no queremos pasar por todo el proceso que acabamos de explicar y mucho menos perder la garantía, entonces la solución para ampliar el espacio de almacenamiento de nuestra Xbox One es hacer uso de un disco duro externo.

Xbox one está equipada con un disco duro interno de 500 GB o 1 TB, cuyo espacio está disponible en gran medida para guardar juegos y aplicaciones, aunque parte de ese espacio también está reservado para las partidas guardadas y el propio software de la consola y funciones del sistema. De cualquier forma, si estamos llegando al límite y no queremos borrar nada, la opción pasa por configurar un dispositivo de almacenamiento externo. Para utilizar almacenamiento externo con los juegos y las aplicaciones de Xbox One, el disco debe tener al menos 128 GB y debemos conectarlo mediante USB 3.0. También es importante saber que debe tener una partición, normalmente las unidades de disco suelen incluir una partición preformateada, y que no podemos tener más de tres dispositivos de almacenamiento conectados a la consola al mismo tiempo.

Si cumplimos con estos requisitos, cuando lo conectemos por primera voz, la consola nos pedirá que lo formateemos. Por lo tanto, pulsamos sobre el botón Xbox del mando para abrir la guía y vamos hasta Perfil y Sistema > Configuración > Cuenta > Suscripciones. Una vez ahí, seleccionamos el dispositivo y a continuación elegimos la opción Formato para juegos y aplicaciones. Recuerda que podemos utilizar este espacio para aplicaciones y juegos de Xbox o para archivos multimedia personales como fotos, música o vídeos.

La consola no detecta el disco duro externo

Uno de los problemas con los que nos podemos encontrar a la hora de conectar un disco duro externo a nuestra Xbox One es que la videoconsola no lo detecte. En este caso, estas son las posibles soluciones:

Comprobar actualizaciones

Si la consola no reconoce el disco, puede que haya habido alguna actualización de Xbox One reciente y que tengamos pendiente de instalar para actualizar el sistema. Por lo tanto, debemos comprobar si hay actualizaciones disponibles y en caso afirmativo, proceder con su instalación y comprobar si de esta forma ya detecta el disco externo nuestra consola. Para ello:

  1. Pulsamos sobre el botón Xbox del mando para abrir la guía.
  2. Seleccionamos Perfil y Sistema > Configuración > Sistema > Actualizaciones y descargas.
  3. Si nos aparece Actualización disponible, significa que hay una actualización que debemos instalar.
  4. Después de haber instalado la actualización, volvemos a Configuración.
  5. Seleccionamos Sistema > Almacenamiento y comprobamos si el dispositivo externo aparece ahora en la lista.

Ajustar administración de energía

Si el disco sigue sin reconocerse y no tenemos actualizaciones pendientes, podemos comprobar la configuración de energía. Para ello:

  1. Pulsamos el botón Xbox del mando para abrir la guía.
  2. Seleccionamos Perfil y Sistema > Configuración > General > Modo de energía e inicio.
  3. Aquí nos debemos asegurara que el Modo de energía esté establecido como Inicio inmediato.
  4. Desactivamos la opción Apagar el almacenamiento si la Xbox está apagada.
  5. Ahora reiniciamos nuestra Xbox.
  6. Volvemos a Configuración > Sistema > Almacenamiento y comprobamos  si el dispositivo aparece ahora en la lista.

Otras opciones a probar

Si nuestra Xbox One sigue sin detectar el dispositivo de almacenamiento externo:

  • Desconectamos y luego vuelve a conectar el dispositivo de almacenamiento.
  • Conectamos el dispositivo a otro puerto USB de la consola.
  • Apagamos y encendemos la consola:
    1. Pulsamos el botón Xbox de la parte delantera de la consola durante unos 10 segundos.
    2. Volvemos a encender la consola y comprobamos si detecta la unidad externa.