El interés por Windows 8, por debajo de Windows 7 en sus inicios

El interés por Windows 8, por debajo de Windows 7 en sus inicios

Redacción

A pesar de los llamativos cambios introducidos por Microsoft en Windows 8, el interés por la nueva plataforma es inferior al que hubo por Windows 7. Así se desprende del número de instalaciones detectadas hasta el momento que son apenas 33 por cada 10.000 equipos con Windows.

En menos de dos semanas será lanzado al mercado la versión comercial y definitiva de Windows 8. Se trata de la gran apuesta de Microsoft para renovar su sistema operativo y para adentrarse en un mercado inexplorado por la compañía hasta el momento como es el de las tabletas. Desde hace un año ha ido mostrando al público los detalles que caracterizarán a su nueva plataforma y ha lanzado distintas versiones de prueba en las que muestra qué ofrecerá el sistema, pero la aceptación por parte de la comunidad de usuarios no ha sido muy amplia.

Según el último análisis realizado por NetApplications, son muy pocos los PC que tienen la nueva plataforma de Microsoft por el momento. En concreto habla de un porcentaje del 0,33% de usuarios que utilizan Windows 8 como principal plataforma en su ordenador en alguna de estas versiones preliminares. Aunque este dato podría parecer poco relevante dado que el sistema no ha salido aún al mercado, llama la atención que es muy inferior al que tenía Windows 7 hace tres años en el momento previo a su lanzamiento (1,64%).

Por cada usuario que utiliza ahora Windows 8 había cinco que habían probado el sistema operativo que hace unos años seguiría a Windows Vista. El dato invita a la reflexión sobre la posible acogida que tendrá la nueva plataforma, aunque hay que tener en cuenta que el nivel de descontento con Windows 7 es mucho menor al que existía con Vista, lo que empujó a muchos a probar la nueva versión del sistema de Windows.

Este éxito previo acabó confirmándose en forma de millones de usuarios que acabaron adoptando Windows 7 en detrimento del criticado Vista, situación que parece difícil que se pueda repetir en esta ocasión. A la estabilidad que presenta Windows 7, que lleva a adormecer el interés por cambiar de sistema operativo, hay que unir las críticas de muchos usuarios y especialistas hacia Windows 8 y su nueva interfaz Metro, lo que hace más comprensible la poca expectación a estas alturas.

De hecho, recientemente nos hicimos eco de otro dato que confirma la poca capacidad de convencer a los usuarios habituales de Windows del nuevo sistema. Y es que la mitad de los usuarios que lo han probado admiten su preferencia por Windows 7. En solo unos días vemos si los temores de un estreno sin apenas interés por parte de los usuarios se cumple o si a última hora éstos se decantan por dar una oportunidad a Windows 8.