Google penaliza a un autor que comparte su obra de forma voluntaria por P2P

La guerra contra el P2P abierta por Google no parece discernir entre aquellos autores que utilizan el P2P para distribuir su obra de forma voluntaria y casos en los que no sucede así. Así lo demuestra el caso de un informático que utilizó estas redes para difundir su obra.

Google sigue penalizando sitios de enlaces que relaciona con la llamada "piratería". El caso del informático Cody Jackson así lo demuestra, aunque su situación es particularmente llamativa, puesto que en ningún momento ha vulnerado los derechos de autor. El autor de un libro sobre el lenguaje de programación Python ha vivido en sus carnes el bloqueo que está imponiendo el buscador de forma progresiva a sitios web como The Pirate Bay, buscador de enlaces de la red BitTorrent que ha dejado de sugerir Google en su servicio de autocompletado y búsqueda instantánea.

Tras finalizar su publicación, el autor de la obra optó por ofrecerlo de forma gratuita a los internautas, aunque abría la puerta a que hiciesen donaciones voluntarias. Asimismo, insertó publicidad del servicio Google AdSense en su página web. En ella ofrecía su obra en formato torrent, con enlaces a la citada The Pirate Bay y Demonoid para su descarga.

De nada sirvió que el autor publicase por sí mismo su propio título. Google decidió deshabilitar su AdSense al considerar que el informático estaba distribuyendo material de una forma ilegal, pues en las condiciones de uso de su servicio de publicidad especifica que está prohibido facilitar o redirigir el tráfico a webs que sean consideradas infractoras de la propiedad intelectual.

Aunque Jackson explicó a Google que él había escrito el libro y que éste contaba con una licencia Creative Commons, el buscador acabó contestándole que el mero hecho de enlazar suponía una infracción de los términos del servicio. Ante ello, el autor optó por eliminar los enlaces a los buscadores de torrent, ante lo que Google no ha reaccionado para desesperación del autor de la obra.

Nos encontramos, por tanto, con un caso que escapa a la lógica pero que demuestra la implicación de Google en la lucha contra la "piratería" a pesar de haber actuado contra una persona que en ningún momento viola el copyright. El discurso sostenido por el buscador durante mucho tiempo en el que aseguraba que "enlazar no es delito" parece estar cambiando a marchas forzadas gracias a las presiones de la industria cultural y del entretenimiento. Esperemos, en cualquier caso, que Google rectifique en la situación que afecta a este autor.