Sinde, única ministra del anterior Gobierno que no ha renunciado a su pensión

La exministra de Cultura, Angeles González-Sinde, se sitúa como la única alto cargo del anterior Gobierno de Zapatero que no ha renunciado a la indemnización por cese. El hecho de no estar realizando otra actividad remunerada le da derecho a ello.

Ha sido una de las ministras peor valoradas en las últimas décadas y esto podría haberle provocado problemas a la hora de encontrar una ocupación remunerada. Hablamos de González-Sinde, quien ocupaba el cargo de ministra de Cultura hasta que fuese sucedida con el nuevo Gobierno por José Ignacio Wert, casualmente el ministro peor valorado entre la ciudadanía.

Según leemos en 20minutos.es, la también expresidenta de la Academia de Cine es la única que continúa cobrando la llamada indemnización por cese entre los demás ministros que formaban el anterior Gobierno. Dicha pensión no se puede cobrar si los anteriores altos cargos cuentan con otra actividad remunerada, algo que parece no haber encontrado Sinde. En concreto, la ministra cobrará el 80% de su sueldo durante los próximos dos años. Hablamos nada menos que de una cantidad cercana a 110.000 euros, una cifra a la que han renunciado otros exministros que han acabado en el sector privado.

La idea inicial de la exministra era regresar al mundo del cine, como ya adelantó hace un año. "Hace mucho tiempo que comuniqué al presidente y al candidato que estaba dispuesta a colaborar y a apoyar, pero mi periodo en política lo doy por concluido", afirmaba en septiembre del pasado año. "Es hora de retomar mi oficio", señalaba por entonces.

Sin embargo, la ley exige que durante al menos los citados dos años no puede desempeñar cargos con los que estaba relacionada en su anterior cargo público, ante lo cual ha preferido mantener esta pensión. Esta medida tiene su lógica si recordamos que el del cine fue un sector al que apoyó con fuertes subvenciones durante sus años como ministra, política que será recordada por los internautas por haber sido la principal impulsora de la norma antidescargas bautizada de forma popular con su apellido, la Ley Sinde.

Habrá que ver si con el paso del tiempo finalmente acaba en su sector, pero habría que valorar hasta qué punto es ético que en el contexto de fuerte crisis económica en el que los recortes sociales están a la orden del día un exministro o alto cargo pueda cobrar pensiones de semejantes cantidades.