Los músicos ganan menos de 1 céntimo por cada reproducción en Spotify y iTunes

Spotify y iTunes se han convertido en las grandes alternativas a las descargas y han demostrado que otro modelo de distribución online es rentable y sostenible. Sin embargo, las cifras que pagan a los artistas son muy bajas.

¿Compensa a los artistas tener su obra en servicios como Spotify, Amazon o iTunes? Esta duda ha sido planteada después de conocer el porcentaje de retribución que logran los grupos que distribuyen sus creaciones en este tipo de servicios. Uno de los componentes de la banda Parks and Garden ha sido el encargado de abrir este debate al publicar en su cuenta de Twitter la cantidad que recibe cada vez que un usuario reproduce una de sus canciones, analizada al detalle en The Next Web.

Cantidades ridículas por reproducción

En concreto ha señalado que por cada reproducción la banda ingresa 0,0033 dólares (0,0026 euros) en el servicio de Apple mientras que son 0,0097 dólares (0,0077 euros) en Spotify. Con estas cantidades cada canción tiene que ser reproducida al menos 300 veces para que el ingreso ascienda a 1 dólar en iTunes.

En este punto hay que señalar que los grupos que desean utilizar estos servicios de distribución pagan una cuota anual por poner a disposición del público sus contenidos. Una de las plataformas encargadas de la distribución entre estos servicios como es TuneCore cobra a las bandas 50 dólares (39 euros) por distribuir sus canciones durante un año. De este modo, los grupos tendrían que conseguir al menos 15.000 reproducciones en el servicio de Apple y 5.000 en Spotify para amortizar esta inversión.

Esto nos lleva a una conclusión clara, y es que solo los grupos más conocidos entre el público consiguen hacer rentable este modelo de distribución de sus creaciones. Para las bandas que estén empezando o sean poco conocidas no compensa el pago de esos 50 dólares para ofrecer sus contenidos a un público escaso ya que necesitaría miles de reproducciones para rentabilizar esta cuota. Así pues, parece un camino poco atractivo para los grupos independientes mas no así para las discográficas, que recordemos ingresan cantidades millonarias pagadas aportadas por estas plataformas.